¿Más vale lo conocido que lo bueno por conocer?

Sé que el dicho es «más vale malo conocido que bueno por conocer», si es que ya lo decía Kylie Minogue en sus años mozos: mucho mejor el diablo que conoces (la letra de esa canción es un tema aparte para generar debates de horas si uno se molesta en prestarle atención).

Que no decaiga el ochenterismo

Que no decaiga el ochenterismo

 

Pero, seamos un poco serios, ¿es eso cierto? ¿Tendríamos que aplicarlo también a la cabina?

Como ya he comentado en entradas anteriores, en consecutiva suelo trabajar sola, pero en cabina en cuanto el proyecto supera las 2 horas vas con otro intérprete y el concabinato es una de las mejores cosas que ofrece esta profesión.

Habrá alguno que se pregunte aquí: ¿qué es el concabinato?

 

concabinato.

(Del lat. concabinātus).

1. m. Relación puramente profesional entre dos o más intérpretes en un espacio reducido conocido vulgarmente como cabina.

2. m. El acto de compartir cabina y proyecto de interpretación con otro profesional. 

Advierto desde este instante que esta no es la definición del RAE, ni de ningún diccionario (puesto que no figura en los diccionarios que he consultado).

 

Esta es una definición fría, limitada, porque en realidad compartes mucho más tanto si todo sale bien como si las cosas se tuercen.

Con una persona con la que trabajas a gusto puedes hacer las cosas de manera más fácil. La mayoría de los intérpretes tenemos manías cuando entramos en cabina, nuestras rutinas al preparar los temas y con la edad a menudo estas se acentúan. Poder trabajar con una persona que es compatible con tus pequeñas manías ayuda. Aunque tampoco viene mal lo que siempre recomienda el intérprete de la moto: flexibilidad, calma y mucha paciencia. Ser generoso con el compañero solo da buenos resultados.

Si realmente formamos un equipo, todo resulta más sencillo: hacer la división del trabajo, echarnos un cable y servir de apoyo el uno al otro, etc.

 

En equipo

En equipo

 

Si hay problemas es mejor hacerles frente con tu compañero o compañera y hay que tener en cuenta que la cabina siempre es un todo. Esto quiere decir que al cliente le da igual si es un intérprete o el otro el que no lo ha hecho del todo bien. Si uno falla, el cliente se queja del servicio en general, por lo que esa idea del intérprete excesivamente individualista y mal compañero es realmente poco práctica (si bien, me comentan que existir, existen).

Todo esto proviene de una pregunta que me ronda la mente desde verano. En agosto se celebró en Berlín el congreso anual del FIT (International Federation of Translators) y Twitter se llenó de información, opiniones, datos y comentarios de compañeros de todo el mundo. Tras una de las ponencias, varios plantearon esta cuestión: ¿Qué haces cuando te ofrecen trabajo?

- A) Insistes en interpretar con gente que conoces y con la que sabes que el concabinato funcionará para satisfacción del cliente.

- B) Recomiendas a un compañero como si nada para ver si puedes compartir cabina con alguien conocido.

- C) Te arriesgas y dejas que el cliente, la agencia o el destino te empareje con un desconocido.

Si me lo permiten voy a añadir el punto C.1) ¿Investigarías al desconocido antes de dar el «sí, quiero» ?

Y por investigar me refiero a preguntar a compañeros de confianza si le conoce y cuál ha sido su experiencia.

Suelo hacer mucha consecutiva y en cabina casi siempre trabajo con gente a la que conozco bastante, si me gustaría pensar que estoy abierta a nuevas aventuras, pero reconozco que la seguridad de saber que tengo a mi lado a alguien que saca el trabajo es una garantía nada desdeñable. Sin embargo, la mayoría de intérpretes que comentaron ese tuit me animaron a replantearme algunas cosas.

- ¿No limitas mucho tu red de contactos si solo trabajas con 4 o 5 personas?

- ¿No pierdes oportunidades futuras por miedo a lo desconocido?

- ¿No deberíamos lanzarnos a la piscina de vez en cuando?

 

Ahora que hay cascos para nadar,  veo las intepretaciones en remojo como opción futura

Ahora que hay cascos para nadar,
veo las intepretaciones en remojo como opción futura

 

La respuesta a las preguntas planteadas parece obvia pero no lo es tanto. Si no arriesgas nunca, difícilmente vas a evolucionar. Nuevos compañeros suponen nuevos retos, también nuevas puertas a las que llamar y, quizás, hasta nuevos amigos.

Aún así, un compañero con el que hay confianza viene bien, porque hay momentos y trabajos en los que necesitas contar con un as bajo la manga. Cuidado, un buen concabinato no significa que los dos intérpretes sean #BFF (Best Friends Forever) y se dediquen en los descansos a hacerse trenzas el uno al otro. Son dos profesionales que trabajan en equipo y que se pueden complementar (en lo tocante a especialidades).

Ocasionalmente puedes salir de cabina con un amigo, puesto que son muchas horas, post-its, sudor y lágrimas en un espacio pequeño.

Lo que es muy curioso es tener que explicar el concabinato a alguien totalmente ajeno a la profesión.

Hace un año, el intérprete de la moto, harto de que lo mencionase, me compró el libro de Moderna de pueblo con dedicatoria. Fue todo un tema tener que explicarle que era eso de la compañera de cabina, creo que la idea no quedó del todo clara y que debió imaginarse que somos como una pareja de guardia civiles que hablan como cotorras sobre cómics dentro de una caja de madera.

 

Intérpretes por el mundo: Brasil

Brasil es un país que ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años. Hoy en día, nos encontramos con ponentes brasileños de todos los sectores: negocios, académicos, política y científicos. No es de extrañar entonces que Brasil y China sean los dos países que más se han mencionado en la mayoría de proyectos de interpretación en los que he trabajado estos últimos tres años.

Además, cuando pienso en los grandes eventos internacionales que ya han tenido lugar en Brasil o en los que se celebrarán en este país en un futuro cercano, lo primero que me viene a la mente es la palabra mágica: intérpretes.

 

Ahora mismo tengo miles de preguntas sobre el mercado, las nuevas oportunidades y las opciones de formación disponibles, pero sé muy poco sobre Brasil. Por ese motivo, cuando uno quiere respuestas, lo mejor que puede hacer es preguntar a los expertos.

 

El blog cuenta con la ayuda de dos intérpretes profesionales: Richard Laver (PT y EN A; ES C) y Raquel Schaitza (PT A; EN B). Los dos llevan interpretando más de 20 años y en los últimos tres años se han centrado también mucho en la formación. Ellos, van a dar respuesta a nuestras preguntas y además compartirán información sobre buenas oportunidades de formación para los compañeros que ya trabajan con portugués o los que aún necesitan un poco más de ayuda (los que tienen portugués como lengua “D”), así como opciones para los intérpretes brasileños que tienen ganas de mejorar sus destrezas.

You can read the English version of this interview here: English

- Primera pregunta: ¿Nos podéis contar el motivo por el que tomasteis la decisión de convertiros en intérpretes? ¿Dónde recibisteis la formación? ¿Cómo era el mercado en Brasil cuando empezasteis?

Raquel:

Si ahora apenas hay algunas oportunidades de formación en un país como el Brasil actual, imaginad lo complicado que era hace 27 años en Curitiba, que es donde yo vivo. Diría que empecé a trabajar al estilo Nuremberg, en una conferencia sobre ciencia forestal debido a que mi marido trabaja en el sector y los organizadores sabían que yo era traductora, por lo que llegaron a la conclusión de que también podría hacer interpretación simultánea. Aunque les avisé que ese no era el caso, insistieron en que tenían poco presupuesto y no podían pagar los vuelos necesarios para traer profesionales de Rio o São Paulo (el presupuesto era tan limitado que la transmisión se hizo a través de una estación de radio pirata). Estaban dispuestos a contratar a  cualquiera interesado en enfrentarse al reto. Bueno, encontré a otro intérprete cualquiera, mi gran amiga Patricia Tate, que ahora es una intérprete AIIC y reside en Rio. Juntas nos estrenamos cabina y por lo menos nadie nos abucheó. Al principio no trabajaba más de 10 días al año, pero esto fue mejorando de manera gradual. Abrí mi propia empresa de interpretación y fuimos los únicos intérpretes en nuestro mercado durante varios años. Mientras tanto y hasta la fecha, siempre he buscado oportunidades de formación para compensar mi falta de inicial de estudios formales. Es más, esta es la razón por la que empecé a formar intérpretes: quería que aprendiesen en el aula lo que yo tardé años en aprender sobre la marcha. Me habría sentido mucho más segura si hubiera podido recibir formación universitaria. Eso por no mencionar el hecho de que los intérpretes con una formación adecuada suelen entender la profesión de forma más seria y esto no solo les beneficia a ellos, sino que es positivo también para los compañeros, los clientes y el mercado en general.  

 

Richard:

Mi madre es intérprete y en parte por eso nunca quisé ser dedicarme a la interpretación. Cuando empecé, el mercado estaba en un excelente momento dado que muchas de las empresas públicas estaban siendo privatizadas y la mayoría habían sido adquiridas por empresas extranjeras. Esas adquisiciones dieron lugar a muchos días de cabina. No contaba con formación universitaria pero gracias a que trabajé con grandes intérpretes al inicio y durante muchos días seguidos, puedo decir que obtuve lo que se conoce como una formación en el puesto de trabajo.

 

- Ahora que os conocemos un poco mejor, ¿qué podéis contarnos sobre la evolución del mercado para los profesionales autónomos en el país estos años? Los negocios entre Brasil y el resto del mundo no han hecho más que crecer en estos cinco años, eso ha tenido que dejar marca en nuestro sector.

 

Raquel:

Sí, en realidad el 99% del mercado es autónomo. Richard y yo trabajamos en distintos entornos, pero en mi caso, en el sur de Brasil, el mercado ha crecido mucho, aunque los clientes saben muy poco sobre la interpretación profesional. Casi todos son como mi primer cliente hace casi 30 años, es decir que están dispuestos a contratar a cualquier que hable dos idiomas. Por supuesto, quieren pagar lo menos posible. Por lo que tenemos que trabajar mucho en educar a los clientes y el problema no se centra tanto en las condiciones de trabajo, porque normalmente no hay que pelear por las cabinas, los horarios o la necesidad de tener dos intérpretes. El problema es que encuentran con facilidad a alguien que habla dos idiomas y se ofrece a hacer lo mismo (o eso se supone) por un 30% menos de lo que cobra un profesional. Es complicado convencer al cliente que NO es lo mismo. Así que tenemos que competir tanto con profesionales como con amateurs y esto nos obliga a tener habilidad para negociar y ciertas destrezas de negocios que no siempre tenemos. Una cosa interesante en la que me he fijado a lo largo de los años, es que antes trabajábamos principalmente para conferencias internacionales de alto nivel, pero ahora hay muchas reuniones pequeñas que contratan intérpretes. Estas son empresas que, por ejemplo, en el pasado no habrían traído nunca a un extranjero a impartir formación a los empleados pero que ahora lo hacen. Me encanta este tipo de trabajos en los que realmente nos necesitan y valoran nuestra labor.

 

Richard:

Brasil ha crecido mucho en los últimos años y esto se ve en el mercado y, por tanto, en el número de intérpretes. El número total de días de trabajo está aumentando para un mayor grupo de intérpretes. Creo que tenemos los mismos problemas que se ven en casi todos los mercados del mundo, en los que los clientes pueden encontrar servicios más baratos ofrecidos por intérpretes no profesionales que hablan idiomas, pero carecen de formación y a veces tienen muy poca experiencia. Un número importante de brasileños no son bilingües y creo que nuestro trabajo se valora, pero no vendría mal que clientes y el público en general comprendiera la diferencia entre un intérprete que es profesional y uno que no lo es.

 

- Ya hemos mencionado los eventos internacionales, la Copa del Mundo tuvo lugar este verano y los Juegos Olímpicos se celebrarán en Río en 2016. ¿Qué nos podéis contar sobre esto?

Raquel:

Voy a dejar que Richard responda esta pregunta, él vive en Río, trabajó para la FIFA durante la Copa del Mundo en julio y ya está trabajando en los eventos que se están organizando para los Juegos Olímpicos de 2016.  Mi papel es intentar ofrecer oportunidades de formación para que tengamos más intérpretes profesionales, en lugar de «hablantes de lenguas extranjeras», preparados para trabajar no solo para las olimpiadas, sino para cualquier cliente que necesite interpretación en Brasil.  

 

Richard:

 Un año antes de la Copa del Mundo, me entrevistó uno de los principales periódicos de Brasil y mencioné que no pensaba que este tipo de eventos nos fuera a dar más trabajo. Muy pocos intérpretes trabajaron durante o para la Copa del Mundo porque muchos de los hoteles y los organizadores estaban tan ocupados que apenas se dedicaron a organizar otros congresos durante ese periodo de tiempo.

Creo que la situación será muy parecida, salvo quizás en otras zonas de Brasil, donde las Olimpiadas no tengan el mismo impacto que en Río. Así que, a diferencia del mundial de fútbol, quizás si se celebren otras conferencias.  

 

- Vamos a volver a uno de mis temas favoritos: la formación de intérpretes. ¿Qué podéis contarle a los lectores sobre la formación en Brasil en estos momentos?

Los programas más tradicionales en Brasil los imparten las Universidad Católicas en Río  y en São Paulo. Los dos programas figuran en el directorio AIIC. Otro programa de formación lo ofrece una escuela privada,  Associação Alumni. Aparte de esto, hay varios programas como los de la Universidade Estácio de Sá y programas cortos de formación como los nuestros.

Raquel imparte un curso de Introducción básica a la interpretación de conferencias en Curitiba, los datos sobre el curso de 2015 se anunciarán en breve en esta web:  www.versaobrasileira.com.

Richard y Raquel impartirán la segunda edición de Curitiba HITs, dos programas de formación de intérpretes muy intensivos. Uno está dirigido a intérpretes brasileños con portugués A y escasa experiencia, pero con muchas ganas de hacer más prácticas y recibir buenas correcciones.  (http://www.versaobrasileira.com/inscricao-modulo-5/).

El otro es un curso pensado para intérpretes extranjeros con portugués C, que se ven expuestos cada vez más al portugués de Brasil en cabina. Aquí podéis encontrar más información: http://aiic.net/events/172/aiic-professional-development-course-portuguese-c-workshop-09-feb-2015.

Además de todo esto, vamos a ofrecer otro HIT de corta duración justo antes de la Asamblea AIIC que se celebrará en Addis Ababa. Así que si alguien tiene pensado asistir, esta podría ser una oportunidad excelente: http://aiic.net/events/173/aiic-professional-development-course-hit-your-portuguese-c-target-13-jan-2015.

 

Algunos estudiantes de intérpretación en acción en la cabina durante un taller intensivo de portugués A mientras el resto se prepara para dar feedback

Algunos estudiantes de interpretación en acción en la cabina durante un taller intensivo de portugués A mientras el resto se prepara para dar feedback

 

Compañeras con experiencia trabajando con portugués C mientras una intérprete novata de Portugués A observan. Una intérprete que aprende de su experiencia y rellena el formulario utilizado en las sesiones de feedback

Compañeras con experiencia trabajando con portugués C mientras una intérprete novata de Portugués A observa, aprende y rellena el formulario utilizado en las sesiones de feedback

 

 

 

- Suelo pedir a los entrevistados que nos cuenten qué tipo de interpretación es la que más hacen (consecutiva o simultánea) y que combinación de lenguas es la que más demandan los clientes en su ciudad.

 

Raquel:

Personalmente, me gusta más la simultanea y solo trabajo con inglés< >portugués. Así que esa es la combinación que más hago. Somos un mercado con retour, por lo que solemos trabajar tanto inversa como directa. La consecutiva es un reto dado que nunca he recibido la formación adecuada, por lo que acaba convirtiéndose en interpretación intermitente o de «diálogos» más que una consecutiva comme il faut. Junto con Daniele Fonseca, una compañera en São Paulo, Richard y yo hemos realizado una encuesta informal sobre la interpretación en Brasil utilizando las redes sociales y los resultados muestran que, con diferencia, los clientes demandan sobre todo PT/EN en todo el país.

Richard:

Se supone que la combinación PT/EN representa el 90% del mercado y casi todo es en simultánea. Vivimos en un mundo dinámico que se mueve a toda velocidad, esa es una de las razones por las que los clientes optan por la simultánea. En mi caso no prefiero un tipo de interpretación más que otro y hago consecutiva con bastante frecuencia puesto que interpreto entrevistas en directo para la televisión.

 

- Richard y Raquel son miembros de AIIC.  Richard es el miembro del consejo AIIC para Brasil y además trabajar con los nuevos intérpretes en las actividades VEGA.

 

Richard:

Brasil es un país enorme y la encuesta que antes hemos mencionado nos lleva a pensar que hay aproximadamente 500 intérpretes y que la mayoría no ha tenido acceso a cursos formales de interpretación. Por lo tanto, decidimos que teníamos que crear actividades que nos permitieran ponernos en contacto con estos intérpretes para hablar con ellos sobre AIIC, condiciones de trabajo, etc. A las charlas VEGA, que se han organizado en muchas regiones de Brasil, han acudido más de 500 estudiantes, intérpretes que están empezando y profesionales de la interpretación en general. El interés creciente en estas charlas durante los últimos años muestra que la gente deseaba tener más información.  

 

Richard da una charla VEGA

Richard da una charla VEGA

 

- Hemos mencionado AIIC pero, ¿hay otras asociaciones profesionales en Brasil?

 

Otra de las asociaciones que tenemos en Brasil es APIC, la Asociación de intérpretes de conferencia profesionales. Dado que la fundaron intérpretes que residían en São Paulo, al principio la «P» hacía referencia a «paulista», que significa «del estado de São Paulo» en portugués. A medida que la asociación creció y los compañeros de todo el país empezaron a interactuar más, decidieron cambiar el nombre para dar cabida a los intérpretes de todos los estados. Muchos compañeros son miembros de AIIC y APIC, pero hay algunos intérpretes que solo son miembros de una asociación.

 

También existe otra asociación de traductores e intérpretes llamada ABRATES.

 

El ponente invitado en el taller de portugués C hablando sobre arte brasileño

El ponente invitado en el taller de portugués C hablando sobre arte brasileño

 

- ¿Queréis compartir una anécdota o historia con los lectores?

 

Raquel:

Siempre cuento la misma historia puesto que si fui capaz de sobrevivir a esa experiencia, los intérpretes que empiezan ya saben que pueden superar cualquier obstáculo. La ponente dijo que el primer proyecto social que había financiado Rotaract era la construcción de unos aseos públicos en Nueva York. No me preguntéis cómo es posible, pero en lugar de aseos (restrooms en inglés) escuché restaurantes. Recuerdo que durante un segundo incluso pensé «¿Qué quiere decir con eso? Hasta donde yo sé todos los restaurantes están abiertos al público», pero llegué a decir «restaurante» en portugués justo antes de darme cuenta de que en realidad hablaba de «aseos» . Mi compañera de cabina no podía creer lo que oía. Por supuesto, tuve que corregir lo que había dicho y algunas personas del público se echaron a  reír. La ponente se detuvo y preguntó qué era lo que encontraban tan gracioso sobre los proyectos sociales de Rotaract. Le pedí a los que me escuchaban que uno le comentase (por favor) en inglés a la ponente que había sido un error ya corregido por el que el que la intérprete se había disculpado. Lo que quería era pasar página lo antes posible.  La ponente siguió con la charla, pero los brasileños que seguían la intérpretación se fueron de la sala pensando que estaba algo loca, dado que cuando aprendemos inglés normalmente nos enseñan las palabras bathroom o toilet para decir aseo pero rara vez la palabra restroom. Así que muchos se fueron a casa preguntándose cómo narices había podido confundir toilet con restaurante.

 

Richard:

Una vez me llamaron para que fuera a interpretar a la estación de la policía federal en el aeropuerto internacional de Río, habían arrestado a unos extranjeros por tráfico de drogas. Los interrogatorios iban bien, se llegaron a los detenidos y todos los agentes de policía se marcharon a hacer otras cosas. En ese momento, un agente que había estado de servicio en otro lugar, pero que se había enterado de que habían detenido a unos extranjeros, entró y me vio sentado solo y sin esposas, por lo que se puso a gritar que me tumbase en el suelo. Nada de lo que yo le decía le convencía de que yo no era más que el intérprete hasta que regresó otro de los agentes y le explicó, entre preocupado y muerto de risa, que yo «solo» era el intérprete. El agente se disculpó y todo terminó bien pero aún hoy me parece divertido, aunque esos 2-3 minutos se me hicieron eternos.

 

Estudiantes, observadores y formadores disfrutan de una caipirinha tras el curso (Raquel en primera fila a la derecha)

Estudiantes, observadores y formadores disfrutan de una caipirinha tras el curso (Raquel en primera fila a la derecha)

El síndrome de la cabina vacía

Lo sé, parezco un telediario en verano, me acabo de inventar un síndrome que no existe, pero es el nombre con el que he bautizado un sentimiento experimentado en varias ocasiones en los últimos meses.

¿Qué es? Pues todo esto tiene que ver con el concabinato o la ausencia del mismo. Según los estándares profesionales que explica la Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencia (AIIC), en la interpretación simultánea es necesario tener una cabina para cada par de idiomas y en cada cabina debe trabajar un equipo de intérpretes compuesto por dos profesionales y, en ocasiones, incluso tres, con el fin de garantizar una cobertura adecuada y la calidad necesaria.

 

 

El lugar de trabajo

El lugar de trabajo

 

Los estándares AIIC también recomiendan contar con al menos dos intérpretes en consecutiva y en susurrada debido al agotamiento físico y mental que provoca el prolongado esfuerzo de concentración que requieren estas modalidades de interpretación.

Ahora bien, el mercado nos plantea una realidad que no siempre se adapta a las recomendaciones y que además varía de un país a otro y entre diversas ciudades.

En Madrid es bastante habitual que solo se contrate un intérprete para una jornada completa de consecutiva o de susurrada. El año pasado en el taller de consecutiva que se impartió durante el congreso de Asetrad, Tony Rosado comentó que en Estados Unidos en consecutiva sí suelen trabajar en pareja.

 

Consecutiva con público en La Central  (mis cuadernos de notas no son muy estándar)

Consecutiva con público en La Central
(mis cuadernos de notas no son muy estándar)

 

Me encanta la consecutiva y las ventajas que ofrece, pero trabajar un par de jornadas sola hace que mire el sofá de casa con mucho más cariño. Acabas agotada y se echa mucho de menos el poder tener a un compañero que te brinde apoyo y tiempo de descanso de tanto en tanto.

En simultánea muchas agencias aplican la norma de las dos horas. Es decir, si la cabina no dura más de dos horas contratan solo a un intérprete. Esto no siempre es así, pero sí hay agencias que calculan que si la interpretación dura menos de esas dos horas no es necesario contar con dos. En el momento que supera las dos horas se entiende que es necesario contratar un par de intérpretes.

Hasta aquí no he contado nada realmente nuevo. Lo que me ha animado a escribir esta entrada es una tendencia que ya surgió hace unos años pero que se mantiene: hacer cabinas selectivas o solitarias.

Nuevamente os preguntaréis: ¿de qué está hablando? Se trata de proyectos de interpretación en los que te ofrecen trabajar en un congreso sin compañero, en turnos que no superan las 2 horas, a pesar de que el congreso es de día completo como mínimo.

¿Cómo es eso posible? ¿Solo interpretas 2 horas y el congreso sigue sin interpretación después?

Más o menos es eso. Algunos organizadores por motivos de presupuesto o por el motivo que sea, calculan que aunque el congreso dure 7 horas, solo hay 2 o 3 ponentes extranjeros que no hablan español. Los ponen a todos en el mismo panel o en una mesa redonda, se interpreta ese panel y al terminar la parte de preguntas y respuestas, abandonas la cabina.

 

Cabina para uno

Cabina para uno

 

No hay ningún problema en teoría, hay casos en los que contar con solo un intérprete tiene lógica: por ejemplo las entrevistas o intervenciones en la televisión o radio no duran demasiado (muchas veces no llegan ni a 45 minutos).

 

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Pero el síndrome de la cabina vacía tiene que ver con esas otras ocasiones en las que vas a interpretar el panel con ponentes extranjeros y luego te marchas, dejando a su suerte el resto de la jornada a 2-3 personas en la sala que no hablan español. Una vez, mientras me disponía a irme durante la pausa del café, se acercó el experto de Sudáfrica invitado a dar una charla para preguntar qué iba a hacer él si se iba la intérprete y se quedaba la cabina sola en espera de que el técnico pudiera desmontarla al final del día.

Entiendo que los presupuestos de un evento tienen limitaciones que los intérpretes no conocemos, sé que esta opción no es perfecta, aunque también comprendo que permite que se siga ofreciendo interpretación en muchos congresos que de lo contrario no podrían contratar el servicio o buscarían tarifas mucho más bajas. Aún así, cada vez que me toca una cabina selectiva (a este ponente se le interpreta y a este no), pienso en el ponente extranjero que se va a quedar solo ante el peligro en cuanto me marche.

Una tableta en cabina

Ya he publicado entradas en el pasado sobre algunas de las aplicaciones que uso en cabina e incluso sobre la posibilidad de hacer la toma de notas con la tableta pero sigo en fase de aprendizaje. Hay intérpretes que constantemente nos descubren nuevas opciones, vale la pena seguir en Twitter a gente tan interesante como el Intérprete de la Tableta (@TabTerp) y el pasado fin de semana durante la conferencia de la ATA en Chicago se habló mucho sobre herramientas para intérpretes.

Si sentís curiosidad aún se puede consultar lo dicho en Chicago buceando en el hashtag #ATA55. Una de las charlas que despertó mi curiosidad fue la de @allinportuguese, que habló de herramientas y juguetes para intérpretes y que gustó mucho por lo leído en las redes sociales.

El 18 de diciembre imparto un webinario para Asetrad junto con la fantástica Maya Busqué sobre la relación entre tabletas e intérpretes hoy en día y queremos añadir más información y no limitarnos únicamente a lo que ya utilizamos en cabina, en consecutiva y fuera de la cabina. Algunas de las aplicaciones que he comentado en el blog aparecerán pero me encantaría saber la respuesta a las siguientes preguntas para orientar mejor el webinario y seguir descubriendo opciones.

- ¿Trabajáis con tableta en cabina?

· Si la respuesta es que sí:

¿Podéis contarnos si estáis contentos y si es algo que recomendaríais?

· Si la respuesta es que no: ¿Motivos?

- Toma de notas con tableta: ¿Sí o no?

- ¿Cuál es la aplicación que más os gusta o mejor resultado os ha dado?

Yo daré respuesta a estas preguntas en el webinario y posteriormente aquí. Ahora mismo en el mercado hay gente que ha entrado ya en cabina con la tableta como herramienta de trabajo, compañeros que dieron el paso al netbook y no les ha compensado aún seguir avanzando y los que prefieren usar los diccionarios electrónicos que parecen calculadoras.

Para intérpretar realmente solo necesitas saber hacerlo, practicar, preparar el tema lo mejor posible y mantener la calma en cualquier circunstancia pero hay muchos “juguetes” que ayudan y es un poco lo que vamos a comentar con los asistentes al webinario.

 

 

Netbook, tableta, diccionario electrónico y post-its  en pacífica coexistencia

Netbook, tableta, diccionario electrónico y post-its
en pacífica coexistencia

 

Nota: sé que en el programa han puesto mal mi apellido, pero encontraremos una app para arreglar eso.

Intérpretes por el mundo: Quito

La entrevista de hoy nos acerca a un país maravilloso: Ecuador.

 

 

Rocío Amorozo Coba, intérprete y traductora nos cuenta un poco su día a día en Quito y los pasos que la han llevado a ser intérprete de conferencias.

- ¿Cómo decidiste ser intérprete? ¿Cuál ha sido tu formación y el camino que has tenido que seguir para llegar a la cabina?

Me encanta esta pregunta, Aida, empecé a trabajar como intérprete en el 2006, año en el que me uní al grupo de traductores voluntarios, Babels, en el Foro Social Mundial en Caracas. Me llamó mucho la atención esta oportunidad de viajar como voluntaria para ayudar a otros a entenderse rompiendo las fronteras de las lenguas. Fue esta experiencia la que detonó todo este enamoramiento con la interpretación. A pesar de que ya trabajaba como traductora desde hacía algún tiempo, no me había animado a entrar en cabina.

Antes de esto, para contarte algo sobre mis antecedentes, realicé mis estudios universitarios en la Universidad Católica de Quito en la Facultad de Comunicación, Lingüística y Literatura, seguí una Licenciatura en Lenguas Aplicadas a los Intercambios Internacionales, hoy en día la carrera dio un giro y cambió su nombre a Licenciatura Multilingüe en Negocios e Intercambios Internacionales. Una de las ramas de la Licenciatura es la traducción y la interpretación de conferencias, a pesar de que la carrera abarca también otros ámbitos relacionados a las relaciones internacionales.

Al terminar la Licenciatura viajé a Bélgica y obtuve una Maestría en Estudios de Desarrollo en la Universidad Católica de Lovaina. En Bruselas viví 4 años y trabajé en una ONG que agrupa a varias organizaciones sociales de Europa cuya principal labor es la de hacer cabildeo frente a la Comisión Europea en busca de mejores políticas públicas a nivel social.

Cuando regresé a Ecuador, me enrolé en la misma universidad de la que me gradué, durante seis años tuve la suerte de impartir clases a estudiantes de la que había sido mi carrera, fui profesora de Políticas de Desarrollo Social y de Literatura Francesa.

He tenido la oportunidad de participar en varios talleres de interpretación en Buenos Aires, Bogotá y Quito. Hoy en día trabajo como freelance.

- Los idiomas son parte fundamental de nuestro trabajo, ¿cuáles son tus idiomas de trabajo?

Trabajo en inglés, francés y español. He tenido suerte con el aprendizaje de los idiomas, el inglés lo aprendí durante asignaciones de trabajo de mi papá a los Estados Unidos donde asistí a la escuela primaria. El francés lo aprendí en la Alianza Francesa de Quito, después durante un año de intercambio al sur de Francia al terminar mis estudios del colegio, y después lo pude perfeccionar durante los años que viví en Bélgica por estudios y trabajo.

- ¿Trabajas con todos estos idiomas? ¿Qué combinación te piden más?

Lastimosamente trabajo un 80% en inglés y solamente un 20% en francés. El inglés, como sabemos, es un idioma más universal, y muchas veces he visto que en reuniones dónde, por ejemplo hay participantes de Haití, (para quienes sería ideal tener una cabina francesa), los delegados se adaptan y usan el poco o mucho conocimiento de inglés que tengan.

Disfruto mucho el trabajo en inglés, pero cuando me convocan a una cabina en francés me entusiasmo mucho, le tengo un cariño muy especial a la lengua y a la cultura francesa, a veces siento que por falta de uso voy perdiendo un poquito de práctica.

- Ya que estamos en el tema, háblanos de tu trabajo, ¿qué tipo de temas interpretas? ¿Estás especializada en algún área? ¿Hay algo que se pida más?

Bueno, la verdad es que disfruto mucho de los temas sociales, son parte de mi formación y también me interesa mucho todo lo relativo al desarrollo social. Por mis estudios me encanta interpretar temas de cooperación internacional, comercio justo, educación, derechos humanos y salud pública. Pero también disfruto mucho de otros temas de los que puedo aprender como tecnología, hidrocarburos, manejo de aguas residuales, arquitectura o cine. Ya sabemos que como interpretes tenemos que mantener una mente amplia y conocer mucho de todo.

Con mi colega Pamela Vintimilla en un evento  sobre la Universidad del Futuro

Con mi colega Pamela Vintimilla en un evento
sobre la Universidad del Futuro

 

- ¿Consecutiva o simultánea o las dos? ¿Qué es lo que más te piden?

Simultánea, definitivamente. En mi experiencia la consecutiva responde por lo general a una falta de presupuesto. La última consecutiva que hice fue frente a un auditorio de estudiantes universitarios escuchando a John Waters, el periodista irlandés. Un hombre fascinante, con una historia de vida muy interesante. Me gustó porque contaba sus anécdotas y experiencias y pude ponerle mi toque. Sin embargo, la consecutiva implica todo un conjunto de capacidades, concentración, toma de notas y memoria, en lo personal, a pesar de que es un reto interesante, siempre voy a preferir la simultánea.

- Cada vez veo más opciones de talleres de interpretación (de AIIC sobre todo) que se ofertan en distintos países de Latinoamérica, ¿crees que la oferta de formación actual es suficiente? ¿Qué crees que se podría hacer para mejorar esta formación?

Si no me equivoco, en mayo tuvimos en Quito el primer taller de interpretación AIIC de la historia, no creo que hayamos tenido una oportunidad como esta antes. Tuvo gran acogida entre los intérpretes e incluso dejó a varios colegas en lista de espera. Considero que es una gran oportunidad de proyectarnos y de aprender cómo funciona el mundo de la interpretación a nivel global. Por mi parte, me encantaría tener más talleres con formadores de intérpretes que tengan una experiencia a nivel de organismos internacionales en distintos ámbitos y continentes. Tomando en cuenta que en Ecuador no existe, por ahora una carrera de interpretación simultánea en ningún centro universitario, estas oportunidades de formación son muy bien recibidas. Espero que a ti, Aida, o a algunos de tus lectores expertos en formar intérpretes les resulte interesante esta opción de venir a nuestro país.

 

Recibiendo nuestros diplomas después del  curso AIIC con Hans Werner Muhle, Mayo 2014

Recibiendo nuestros diplomas después del
curso AIIC con Hans Werner Muhle, Mayo 2014

 

-¿Podrías contarnos un poco cómo es el intérprete en Quito? ¿Hay mucho trabajo? ¿Es un tipo de trabajo bien considerado y reconocido? ¿Eres una luchadora de tarifas como nos pasa al otro lado del charco?

Bueno, en Ecuador y particularmente en las ciudades de Quito y Guayaquil, hay bastante trabajo. El gobierno de nuestro país está emprendiendo muchos cambios a nivel económico, productivo y educativo, lo cual ha generado una gran demanda para nuestra profesión. Interpretamos a una gran cantidad de expertos que vienen a realizar consultorías, asesorar en grandes proyectos, a dictar charlas, llevar a cabo investigaciones, en fin. En estos proceso jugamos un rol muy importante cuando de comunicación efectiva se trata. El público en general empieza a conocer cada vez mejor nuestra profesión y a reconocerla.

En cuánto a los estándares y tarifas, en Ecuador tenemos a la ATIEC, la Asociación de Traductores e Intérpretes del Ecuador, de la cual he sido miembro desde el 2009, somos una asociación de profesionales de nuestra rama que ha agrupado a los traductores e intérpretes de nuestro país. Nuestro directorio ha aunado esfuerzos para mantener estándares de calidad, compromiso con la profesión, capacitación constante, y reglas claras del juego. A pesar de que dentro de la Asociación no regulamos el tema de tarifas, sí trabajamos para mantener estándares de calidad, saber que nuestras tarifas reflejan la seriedad de nuestro trabajo, nuestra formación y así evitar así el dumping profesional.

- Ahora, cuéntanos un poco sobre ti, una intérprete no solo se centra en el trabajo.

En mi vida personal, soy una feliz esposa y madre de cuatro lindos hijos de 13, 9, 5 y 2 años. Quienes llenan mi vida por completo. Es toda una aventura vivir con ellos, me encanta dedicarme a ayudarles a llevar a cabo sus actividades, cuidarlos y consentirlos.

El trabajar freelance me ofrece la maravillosa posibilidad de equilibrar mi vida personal y profesional. Disfruto mucho de mi trabajo tengo la maravillosa posibilidad de tener un par de días libres a la semana para organizar un paseo en bicicleta, hacer las compras del super con tranquilidad y sin apuro, ofrecerme como voluntaria para dar una charla en el colegio de los niños o tomar un café con mis amigas. También disfruto el poder dedicarme una temporada sólo a la traducción escrita para pasar más horas sin salir de mi casa. Así mismo me encantan las semanas intensas y muy ocupadas con horarios exigentes que me obligan a pasar horas frente al computador preparando glosarios y leyendo el material que usarán los presentadores. En este momento de mi vida, y aunque después de esas intensas jornadas llegue a mi casa y el trabajo continúe con los chicos, no me puedo quejar, esta es una combinación perfecta.


– ¿Consideras que las redes sociales pueden ser un aliado en nuestra profesión o no tienen un peso muy relevante?

Definitivamente sí. Pueden ser un aliado si las manejamos correctamente. Para nombrar un ejemplo Twitter o Facebook nos pueden informar sobre distintos eventos en los que podemos participar, o también un medio para promocionar nuestro trabajo o recibir recomendaciones. LinkedIn es otra gran herramienta para crear redes de profesionales y dar a conocer nuestra profesión y puede a su vez servirnos como una bolsa de trabajo.

- ¿Qué tema te ha gustado más interpretar o el proyecto del que te sientes más orgullosa?

Disfruto mucho de poder trabajar proyectos en los cuales nos podemos involucrar con la gente, me gusta mucho el trabajo de campo, el salir de la cabina y acompañar a visitar los lugares o personas de los que hemos estado hablando en los salones de conferencias. Me he sentido realizada de ver que una buena comunicación ha dado frutos para concretar un negocio o mejorar algún servicio. Hay muchos eventos en mi lista de preferidos, pero si podría mencionar dos serían: el trabajo que hice con Jean Houston, una pensadora y filósofa estadounidense que visitó nuestro país y se entrevistó con grupos de mujeres, indígenas y jóvenes. Y el acompañar a la cooperación japonesa a explorar posibilidades de cooperar en sectores de nuestra economía.

 

Cuentos de terror y otras leyendas de cabinas

Da igual que Halloween sea una tradición importada, a mi me gusta y me ofrece la oportunidad ideal para sacar del armario esas historias de terror que pueblan mil cabinas. Os aviso, muchas de las frases que van a quedar aquí plasmadas os marcarán de por vida, seguid leyendo únicamente si tenéis una buena taza de té al lado o nervios de acero.

Vamos a hacer un repaso a las frases que un intérprete no quiere oír jamas en el trabajo porque generan escalofríos y a todos esos misterios ilógicos que suceden en el trabajo que si se entera Iker Jiménez nos dedica un programa:

- Como manda la tradición, lo suyo es empezar con los clásicos, con esas frases capaces de helar la sangre del profesional más experimentado, todos hemos tenido que lidiar con alguna o con varias:

  • “Los traductores suelen quejarse porque hablo muy rápido, veamos que hacen los que me han tocado hoy”
  • “Solo me quedan 5 minutos pero he preparado 70 diapositivas, de las que aún quedan unas 50, y en lugar de resumir, voy a leerlas todas a gran velocidad”
  • “Soy español y aprendí inglés en un curso por correspondencia durante las vacaciones de Semana Santa del año pasado pero me veo capacitado para dar esta charla altamente técnica y de una hora de duración completamente en spanglish
  • “Hablo algo de español, que aprendí en el instituto de California, así que salpicaré mi charla en inglés con frases extremadamente coloquiales y mal pronunciadas que un intérprete nacido en España va a tener que buscar en Google mientras su compañero le pide el cambio”
  • “Me han dado un micro de mano para que pueda moverme por la sala pero puedo prometer y prometo que no hablaré directamente al micrófono más de 5 veces en toda la charla, para ayudar al intérprete a agudizar el oído y desarrollar poderes mutantes”
  • “Mi charla iba a tratar sobre los distintos pernos y mecanismos muy técnicos (pero mucho, de técnica de esa chunga) que permiten el cierre de las puertas del metro de la ciudad de Tokio, pero en lugar de eso y aunque le pasé las diapositivas al intérprete, he decidido que voy a hablar sobre la arquitectura de mi ciudad natal, Turín….”
  • “¿Descanso? Sé que llevas 4 horas de consecutiva pero, ¿quién ha dicho nada de descanso para comer?”
  • “Como soy un tío gracioso, voy a contar chistes guarros y francamente imposibles de traducir cada dos frases para ver qué hacen los intérpretes”
  • “¿Dos intérpretes? ¿Para qué quiero dos si total solo son 9 horitas de nada de conferencia de tema general?”
  • “No hay botón Mute”
  • “No, no hay cabina, ¿cómo que no puedes hacer simultánea sin cabina?”

- Si hay algo digno de estudio en el ámbito paranormal es el extraño atractivo que genera ese espacio prohibido que se encuentra delante del cristalito de la cabina del intérprete, esa zona que al parecer desprende feromonas y otras cosas del querer y hace que la gente se desmadre, pierda los papeles, abandone el juicio y el sentido común para colocarse ahí, en todo el medio, donde más molesta, aunque se lo digas. Es como el campo de fuerza de la Estrella de la Muerte y atrae a todo ser vivo incluso contra su voluntad (sobre todo contra la voluntad del intérprete que se queda sin ver un pimiento). A todo esto, el ponente, desconocedor de esta ley de la física cuántica, sigue tan tranquilo con su exposición, señalando cosas en la diapositiva sin tener idea de que su intérprete ha perdido por entero la opción de ver sus indicaciones.

 

Presiento la presencia de una cabina justo enfrente

 

- La lucha imposible que tenemos que batallar casi en cada proyecto para demostrar que no pedimos el material para: (a) molestar, (b) vender secretos a Rusia, (c) ¿puedo pedir el comodín del público? o (d) liar porros con las diapos.

Es necesario seguir con la lucha pero hay días en los que las respuestas que recibes te dejan temblando.

- El surrealismo es posible, siempre. No os extrañe demasiado si un día recibís una llamada de un cliente potencial que ha encontrado tu perfil en LinkedIn (por poner un ejemplo) y quiere saber si eres la persona que está buscando. Hasta ahí, todo parece bastante normal, asumes que te va a preguntar por tu formación, experiencia, campos de especialización, disponibilidad para las fechas en cuestión y la tarifa, pero no…

[Extracto de la conversación]

- ¿Puedo pedirle que me hable en inglés? Es para estar seguro de que lo domina.
– Llevo casi 10 años trabajando como intérprete del y al inglés pero, bueno, si tiene dudas, no pasa nada. ¿Qué quiere que le cuente en inglés?
– Pues hable del tiempo que hace hoy.
– It’s sunny…blah, blah, blah…[así 5 minutos]
– Muy bien, me ha encantado, no he entendido una palabra, porque yo no hablo inglés pero todo sonaba muy bien.

- La percepción que tiene a veces el público de la cabina y de sus habitantes no deja de sorprenderme. He visto cosas, como dirían en los programas de medianoche. Desde mujeres que entran como almas poseídas preguntando si eso es el aseo. No señora, esta cajita tiene ventanas, si fuera el baño tendríamos un serio problema de intimidad. Hasta mi favorito, un hombre que sufrió casi una embolia en una charla y tuvo que parar al ponente porque no sabía a ciencia cierta si el Translator System estaba encendido.

- ¿No se escucha la traducción en los cascos?

-Sí, eso sí, pero no se ha encendido ninguna lucecita roja encima de la cabina.

En el fondo, nos queda mucho camino por recorrer si queremos informar de forma clara y precisa sobre nuestra profesión. En una búsqueda rápida vi que en Estados Unidos existe la más amplia selección de disfraces sexy de cualquier profesión u objeto para estas fechas pero no hay un intérprete ni una cabina sexy (eso casi es algo positivo).

Aunque las cabinas tienen un largo historial de disfraces. Todos hemos oído hablar de ese cliente que quería meter la cabina en el aseo o montarla en el cuarto de los trastos para que no quedase fea en medio de la sala del congreso. Algunos intérpretes al trabajar con infoport se han visto castigados tras un biombo o un helecho para así quedar más mimetizados con la sala. En cierto modo, somos maestros del disfraz.

Recientemente, me tocó interpretar en un congreso de vampiros y uno de los ponentes se dedica a hacer colmillos de manera profesional, pero cuando le dije que quería unos él no tenía claro si sería muy práctico que una intérprete tuviese colmillos de vampiro:

 

vampire

Un taller de traducción en Tarazona

Me encantan las novelas de ciencia ficción, por lo que soy una fan incondicional de los que las traducen, dado que sin su trabajo no habría podido descubrir algunos de los libros que más me gustaron durante la infancia.

La semana pasada, Manuel de los Reyes, uno de estos traductores, habló en Barcelona sobre su experiencia con este género. Aún se pueden leer las ideas principales en Twitter (#APTIC_CF).

Este verano, él fue uno de los profesores de los talleres de traducción que tuvieron lugar en Tarazona. Le comenté que iban a celebrarse estos talleres a una de mis antiguas alumnas, Nina Pantelic, porque sé que comparte mi pasión por la fantasía y la ciencia ficción. En agradecimiento por la recomendación, me ha enviado esta crónica sobre su experiencia del curso que espero os guste.

Crónica sobre un taller de traducción celebrado en Tarazona

 

A medida que las hojas empiezan a caer junto con las máximas de temperatura, a menudo recuerdo con cariño esos escasos e intensos días dedicados a la traducción del pasado mes de julio. Quizás debería echar la vista atrás un poco.

 

Todo empezó hace unos meses cuando envié un mensaje a mi antigua profesora de interpretación a través de una red social, un mensaje que no tenía nada que ver con este tema. Ella mencionó un taller de traducción que se iba a celebrar en un par de semanas y que, en su opinión, podría ser de mi interés. En efecto, el precio estaba bien, se ofrecía la opción de alojamiento para los participantes y el lugar donde se iba a celebrar era Tarazona, una localidad preciosa que había visitado de paso hace un tiempo y a la que siempre había querido volver. Además, uno de los organizadores del taller era la Casa del Traductor, sobre la que apenas había oído hablar y de la que sabía muy poco, a pesar de que ese nombre figuraba en varias de las publicaciones que leí al estudiar traducción. Lo único que conocía en ese momento era que se encontraba a una hora de distancia de mi nueva casa en Zaragoza.

 

Tarazona

Tarazona

 

Acababa de pasar la fecha límite para las inscripciones, pero con la ayuda del personal de la Casa del Traductor y, sobre todo, de los principales organizadores, ACE Traductores, pude ser el miembro número 14 del grupo con el que compartiría cuatro días llenos de traducción y de nuevas amistades. Durante los días antes del inicio del taller, mantuvimos un contacto constante entre nosotros y con Ana Mata, intercambiando correos sobre cómo organizar el transporte, así como la división de compañeros de habitación y de los grupos de traducción. Los participantes debíamos dividirnos en dos grupos con el mismo número de estudiantes. Cada grupo tendría un traductor profesional al frente. Nos dieron la opción de elegir entre Gema Rovira y Manuel de los Reyes, pero como los dos son excelentes, basé mi decisión en la sugerencia que me dio mi antigua profesora de interpretación y me quedé en el grupo de Manuel.

 

Nina 2

 

Todos llegamos el domingo por la tarde, muchos nos dedicamos a conocernos un poco antes de llegar al Seminario de Tarazona, un edificio antiguo, enorme y precioso que aún se utiliza y en el que tuvieron lugar las comidas de los siguientes tres días que estaban incluidas en la pensión contratada.

A la mañana siguiente nos presentamos oficialmente durante el desayuno y a pesar de que algunos ya nos conocíamos de la tarde anterior, al inicio del taller casi todos nosotros no nos conocíamos de nada. Había alumnos de primer año de la universidad, traductores recién graduados y profesionales que tras una década de trabajo habían descubierto que la vida les llevaba por nuevos caminos cuando encontraron que lo que realmente les apasionaba era la traducción. La mayoría eran de España y tenían el español como lengua materna, pero no era la única que provenía de otro país; lo que fue un alivio, puesto que sabía que no estaría sola a la hora de traducir a un idioma que no es mi lengua materna. Simplemente iba a tener que esforzarme más.

 

Habían contratado transporte para que pudiéramos ir y venir del Seminario a la Casa del Traductor, aunque algunos optamos de vez en cuando por el paseo de 25 minutos y, a menudo, nos quedábamos en Tarazona a comer o cenar para probar los platos de la zona.

 

Nina 3

 

Los días del taller fueron intensos, con sesiones de mañana y tarde. La primera mañana nos recibieron en la estupenda Casa del Traductor, un edificio renovado de tres alturas, que incluye aulas, un amplio salón con puertas de cristal que dan a un balcón desde el que se pude ver el pueblo y, en la planta de arriba, hay una zona de habitaciones privadas para futuros talleres de traducción, que aún están en las últimas fases de construcción. Tras la presentación del personal y de los organizadores, nos pusimos manos a la obra.

 

Cada uno de los dos grupos recibió un paquete de hojas, que eran los textos que ibamos a traducir esos días. Luego, nos subdividieron en grupos de dos y de tres en momentos puntuales, dado el número total de alumnos. Pasamos los siguientes días trabajando con los portátiles, diccionarios y con el cerebro que echaba humo. Mi grupo en concreto tenía seis cuentos cortos individuales que a la vez estaban entrelazados y trabajábamos con un par de ellos en cada sesión. Manuel nos explicó datos sobre el autor para que pudiéramos entender lo que pensaba y comprendiéramos mejor su estilo al escribir. También analizamos la estructura de los cuentos en el formato online interactivo, dado que este era otro recurso al que teníamos acceso. Creo que mi compañera de traducción y yo tuvimos suerte, dado que congeniamos de inmediato y pasamos esos días trabajando en una cierta armonía. Durante esos días, trabajamos con los cuentos, dejando por la tarde que los otros grupos revisasen nuestras traducciones hasta que terminamos. Otra de las cosas que tuvimos que aprender fue a gestionar la revisión de las traducciones de los otros alumnos, dado que para esto nos asignaron a un nuevo miembro en el grupo y, en ocasiones, uno se ocupaba de revisar la traducción de un texto que ya conocía. Sin embargo, de este modo pudimos ver el estilo de los otros participantes y tuvimos acceso al trabajo que había llevado a cabo otro de los grupos durante la mañana. Hay que tener en cuenta que por las mañanas nos enfrascábamos en nuestro propio trabajo y apenas interactuábamos con el resto.

 

Por las tardes la actividad era igual de frenética, recibíamos cursos intensivos sobre el mundo de la revisión, cómo se debe presentar una sugerencia sobre una traducción, cómo funciona el diseño, cuáles son las partes importantes del proceso y hasta qué punto el traductor puede influir en el producto final. En dos ocasiones tuvimos el privilegio de escuchar a gente que trabaja en el sector editorial: una de estas personas trabaja en España, la otra en Estados Unidos. También les planteamos preguntas al final. Durante la última tarde, vimos un diseño de prueba del aspecto que podrían tener nuestras traducciones, incluyendo la información sobre los autores que habíamos recabado todos juntos.

 

Nos explicaron el funcionamiento de la revista Granta

Nos explicaron el funcionamiento de la revista Granta

 

No quiero decir con esto que solo nos limitamos a trabajar. Uno de los participantes organizó una visita guiada a la preciosa catedral de Tarazona y a toda la localidad. El tercer día nos fuimos a comer con el grupo al completo y, la gran mayoría, incluyendo a los profesores, se reunía al final de las sesiones para charlar y conocernos todos un poco mejor, no solo como traductores sino también como amigos. La ceremonia de despedida del jueves resultó agridulce, porque vivimos días muy intensos y provechosos. Nos prometimos mantener el contacto y lo hemos hecho.

 

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Al echar la vista atrás, a menudo las mejores experiencias llegan de forma accidental. Si no hubiera enviado un mensaje a mi antigua profesora no me habría enterado de la existencia del taller y ahora viviría una vida más pobre si pienso en los contactos obtenidos, el conocimiento adquirido y las amistades que nacieron allí. Si alguien me preguntase ahora si volvería a hacer el taller, mi respuesta sería sí, pero con la única diferencia de que esta vez sería la primera en inscribirme.

 

[Todas las fotografías utilizadas son propiedad de Elisa María Castillo]