Yinka Shonibare o la magia del color en tu primer día de trabajo

Hoy ha sido mi primer día de vuelta al cole (por decirlo así). Hacía casi tres semanas que no sacaba mi cuaderno de intérprete de casa y ha sido un absoluto placer. Me preocupaba el haber estado tantos días sin trabajar pero va a ser verdad lo que decía Arianna Huffington en una charla TED cuando aseguraba que la clave del éxito es dormir. Últimamente no he hecho otra cosa y esas horas de sueño que no suelo permitirme han dado sus frutos.

Hay que ser sincera, el trabajo no era difícil por varios motivos:

1- Me habían facilitado una copia del catalogo previo con textos, fotos y mucha información (con una semana de antelación)

2- Al investigar un poco sobre el artista, encontré muchos artículos, su propio blog y varios vídeos en Youtube, incluyendo entrevistas de la BBC con el artista en las que explicaba muy bien su obra y sus intereses como artista.

3- Porque era tan interesante lo que contaba que no suponía un esfuerzo interpretarlo. Todo era actualidad, referencias a Arthur Miller, Goya, Dante y la Divina Comedia. Estudié filología inglesa y asignaturas de filología italiana, de modo que esas referencias eran un placer añadido. Además, el film que se expone en la sala de la Comunidad de Madrid Un Ballo in Maschera está inspirado en hechos históricos pero también en la opera de Verdi. Básicamente, hoy he hablado de arte, literatura y opera. Mi combinación favorita.

Me preocupaba cansarme rápido pero ha sido una rueda de prensa que no ha durado más de dos horas y he podido estar una parte sentada. Como me había preparado muy bien el tema no tuve que tomar muchas notas y además el artista se cansó antes que servidora, por lo que para ser mi primer día de vuelta al curro ha salido todo muy bien y ha sido muy interesante.

El colorido de las telas estampadas de la ropa de los maniquís sin cabeza que pueblan parte de la exposición son una preciosidad, mucho más impactante cuando se ve que en las fotografías. Al parecer sus maniquís carecen de cabeza porque todo empezó como una broma sobre la revolución francesa y como los ricos perdieron la cabeza. Esa parte me encantó, pues uno de los personajes de la literatura que más me gustaba en mi infancia era la Reina de Corazones de Alicia con “¡qué le corten la cabeza!”

Aunque ha hecho una maqueta enorme de este barco de Nelson en una botella que se expone en Trafalgar Square en Londres, a Madrid ha traído la hermana pequeña de la maqueta.

Mis fotografías no son las mejores, pero tened en cuenta que las saque sentadita en mi silla de intérprete convaleciente, silla que por cierto perdí al poco de iniciarse la presentación de la exposición a la prensa porque el artista (que venía en silla de ruedas) al verla en medio de la sala pensó que era para él y ni corto ni perezoso se cambió de la silla de ruedas a mi sillita. Al final acabé un rato agachada, luego conseguí otra silla y finalmente sentada en el suelo con el cuaderno durante las entrevistas individuales de los medios con el artista (y sí, el suelo de la sala de exposiciones estaba francamente frío).

Y la silla en cuestión.

Esta obra es la que ha creado el artista para la exposición, por encargo de la Comunidad de Madrid y aparte de jugar con la ironía, pues es un cañón (la guerra) y sus balas son pelotas suaves de tela de colores, creo que va a dar mucho juego. No sé si se aprecia al fondo de la sala que hay una montaña de pelotas (balas de cañón) y algunas rodando por el suelo. Está todo pensado pero más de un visitante hoy ha intentado colocar las pelotas del suelo en la pila diciendo: “vaya, hombre, se han caído”. Para los que tengan miedo de ir a la exposición con sus hijos (por si se quieren zambullir en la pila de pelotas), que no se preocupen, pues están cosidas. Para que luego digan que el trabajo de montar una exposición no es sacrificado.

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Aida

Soy una traductora e intérprete de conferencias desde hace más de once años, trabajo principalmente en Madrid para agencias y clientes diversos.

2 thoughts on “Yinka Shonibare o la magia del color en tu primer día de trabajo

  1. Precioso post, Aida. Para que luego digan que nuestro trabajo puede llegar a ser aburrido y monótono…
    Es una suerte poder ser quién eres y ofrecernos tu experiencia.
    Ya sólo queda un poquito más de “frecuencia laboral”. Te la deseo de corazón.

    Un abrazo.
    Eugenia

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    1. Gracias, me alegro que te haya gustado.
      Pues claro que sí, a veces este trabajo es una maravilla, por eso nos engancha. La “frecuencia laboral” y sobre todo la “facilidad de cobro” son dos cosas que mejorarían aún más la experiencia en nuestro sector pero el subidón que da una buena interpretación no me lo quita nadie.
      Un abrazo.

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