El factor sorpresa

Esta semana he pasado varias horas en la cabina y a pesar del cansancio después de estas jornadas he pensado en escribir una breve entrada sobre una de las cosas que más me gusta de la interpretación: el factor sorpresa.

¿Qué es exactamente el “factor sorpresa”? Independientemente de que nos pasen las ponencias o al menos los Power Points y que estudiemos todo lo posible sobre el tema, siempre hay una parte de la información que nos sorprenderá en la interpretación. Es lo mejor del trabajo aunque al principio no lo parezca. Es verdad que hay muchos ponentes que se limitan a leer sus discursos sin levantar la vista del papel (ni siquiera voy a mencionar de nuevo la velocidad a la que lo hacen), pero la gran mayoría utilizan el Power Point como base o guión y van trabajando el resto de forma más o menos improvisada. Este tipo de ponencias suelen ser un reto (no tanto por la velocidad) porque aunque sabes un poco sobre el tema del que van a hablar, no es posible anticiparlo todo.

Así nos encontramos con citas (los griegos y romanos siguen siendo los favoritos en el top 10 de las citas), pero no es lo único. En esta ocasión, la mañana de la primera jornada mientras revisaba el correo a primera hora vi en Twitter que uno de los ponentes no podría asistir porque comentaba que había tenido problemas con los visados y no había podido viajar pero que realizaría la ponencia por videoconferencia. Primera sorpresa y el día aún no había comenzado. Finalmente no pudo hacerlo (menos mal) porque interpretar una videoconferencia a veces puede suponer problemas añadidos, dependiendo de la calidad del sonido y la imagen.

Me he encontrado con sorpresas (elementos en las conferencias que nunca habría podido prever) muy interesantes: un ponente una vez explicó la aplicación de una política municipal con un vídeo y nos pidió que interpretásemos un extracto de la película Buscando a Nemo, en otra ocasión el ponente utilizó la canción Imagine de John Lennon para crear un determinado “mood” en la sala y también pidió que interpretásemos la letra, etc, etc…

Esta semana la sorpresa ha sido ver a mi compañero favorito de cabina hacer una interpretación por relé del maya. Una mujer de Guatemala contaba como ella había decidido hacer algo por su comunidad con otras mujeres indígenas y que las demás la habían elegido como portavoz y en cierto modo “líder” porque ella sabía hablar castellano. El poder de los idiomas expresado desde lo más básico. Ella era capaz de trasmitir más conocimiento porque sabía expresarse en dos lenguas y por tanto se convirtió en puente de comunicación entre las cooperantes españolas que venían a dar apoyo y formación y las mujeres que deseaban expresarse, tener voz y aprender. Fue muy interesante, no todos los días tengo la oportunidad de escuchar maya en vivo y en directo. Fue un recordatorio de lo que realmente es ser intérprete, no se trata de ganar más o menos, fijar unas tarifas y horarios, sino de facilitar la comunicación entre las partes. Es el motivo por el que me gustó la interpretación al principio y me ha venido bien recordarlo, ahora que todos hablamos tanto del mercado, el dinero. Es un lujo poder trabajar en algo que me gusta.

Pero por si eso fuera poco, la conferencia terminó con un regalo, nos dejaron subir a la azotea del Círculo de Bellas Artes con los asistentes y ponentes en una tarde de primavera perfecta.

 El blog está a punto de cumplir su primer año a finales de mes. Está aún creciendo mientras voy aprendiendo poco a poco. En el programa Don de Lenguas de la Universidad de Salamanca lo han recomendado y desde aquí quería expresar mi agradecimiento.

Por si alguien quiere escucharlo, incluye una interesante entrevista a Clara Guelbenzu de Bootheando:

http://programadondelenguas.blogspot.com/2011/05/entrevista-clara-guelbenzu-bootheando.html

Publicado por

Aida

Soy una traductora e intérprete de conferencias desde hace más de once años, trabajo principalmente en Madrid para agencias y clientes diversos.

14 thoughts on “El factor sorpresa

  1. ¡Hola Aída!

    Me ha gustado especialmente eso de que son este tipo de “putadas” las que precisamente nos hacen salir de la rutina y darnos cuenta de lo importante que puede llegar a ser nuestro trabajo. Además, ¡uno se siente satisfecho cuando logra superar esos retos con éxito! 🙂

    Saluditos y bueno domingo,

    Pablo

    Me gusta

  2. Exacto, los retos son lo mejor, ¿quién quiere un trabajo rutinario, aburrido que siempre sea igual?
    Los baches en el camino se convierten en retos superados, pruebas de las que aprendemos y sobre todo, en anecdotas para las cenas con compañeros de profesión y amigos.
    A menudo en las clases se peca de enseñar la profesión como si todo fuera siempre perfecto, de acuerdo a unas normas inquebrantables y a mi siempre me ha gustado más la realidad llena de complicaciones, las cabinas que se desmontan en medio de una conferencia, los ponentes sorpresa que hablan en chino y esas cosas.

    Me gusta

  3. Sorpresas así son las que a todos nos gusta tener en nuestro día a día. Nos joden mientras las intentamos superar pero, al final, cuando la tormenta pasa, nos sentimos orgullosos de haber aguantado el tipo.

    Por cierto, enhorabuena por el cambio de aspecto… Me gusta 🙂

    Me gusta

  4. Gracias, es el look primavera, voy probando cosas, aún está en fase de construcción.
    Es verdad que recuerdo más los trabajos de traducción e interpretación que han dado más curro o han dado “sorpresas” precisamente por lo bien que se siente una al completarlos y porque he aprendido mucho al tener que buscar soluciones

    Me gusta

  5. Hola Aída, muy chula la entrada y el aspecto primaveral viene que ni pintado 😀
    Sorpresas como la de interpretar un fragmento de Buscando a Nemo o la canción Imagine debían ser todo un reto pero a la vez muy gratificantes, ¿no?
    A mi lo que me sorprende y me alegra el día es que tras una interpretación alguien ajeno a la organización del acto o evento venga espontáneamente y te felicite por el trabajo. Soy tan tonto que cuando me ha pasado me he puesto algo rojo 😛 (es que no estoy acostumbrado a ello)
    Lluís

    Me gusta

    1. Es que eso más que una sorpresa es el mejor de los premios. Cuando vienen a felicitarte por el trabajo es una de esas situaciones en las que te llenas de orgullo por el trabajo pero a la vez me da como … no sé, un poco lo que dices, me da hasta corte, pero se agradece.

      Me gusta

  6. ¡Hola!

    Una entrada muy chula. Me ha encantado especialmente el final, cuando dices que por un momento pudiste recordar el verdadero fin de la intepretación :). Y cuánta razón tienes, madre mía… nos olvidamos de lo fundamental, que es servir de comunicadores entre dos lenguas diferentes.

    ¿Y qué sería de nosotros sin las putadas? ¡De no ser por ellas, no tendríamos nada interesante que contar sobre nuestro trabajo! Y el placer ese de salir airosa del apuro de forma improvisada es sencillamente insuperable ;).

    ¡Un saludo!

    Me gusta

    1. Totalmente de acuerdo, las “putadas” que tanto nos agobian son lo que nos permiten crecer como profesionales. Aunque no vendría mal que nos echasen un cable los organizadores de vez en cuando, pero sin retos no avanzaríamos jamás.

      Me gusta

  7. ¡Gracias por tu artículo! Me ha gustado mucho, especialmente el final, cuando dices: “Fue un recordatorio de lo que realmente es ser intérprete, no se trata de ganar más o menos, fijar unas tarifas y horarios, sino de facilitar la comunicación entre las partes. Es el motivo por el que me gustó la interpretación al principio y me ha venido bien recordarlo, ahora que todos hablamos tanto del mercado, el dinero”.
    Últimamente yo también he pensado esto varias veces… en ocasiones nos olvidamos de la verdadera esencia de nuestro trabajo, que consiste en comunicar y tender puentes, y nos obcecamos con las tarifas, las palabras, las fuzzies… 🙂 Enhorabuena.

    Me gusta

    1. Gracias por leer y comentar.
      Yo soy la primera que olvido a veces que me dedico a esto por la comunicación pero fue ver a esa mujer y me dio hasta corte, porque ella lo hace para ayudar y mejorar la calidad de vida de su comunidad y yo me preocupo por el precio de las horas extras. No vivimos en el mismo mundo, eso está claro pero me puso los pies en la tierra y me recordó la ilusión que tenía al inicio cuando entraba en cabina aunque fuera solo como oyente.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s