Cuatro son multitud o un equipo de relé

Hay ya varias entradas muy interesantes sobre la técnica de la interpretación con relé, la he mencionado en el blog en algunas ocasiones y Clara Guelbenzu publicó en 2009 una completa entrada al respecto (os dejo el enlace porque su lectura es muy recomendada: Interpretación con relé). Aún así hace poco me han preguntado en varias ocasiones ¿qué es eso del relé? ¿Es como una carrera de relevos?

Lo cierto es que no es una carrera de relevos, eso se asemejaría un poco más a la labor propia de una cabina con tu compañero. En el concabinato sí que haces turnos con el otro intérprete. Ahora bien, vamos a ver cómo lo define AIIC en su guía práctica para intérpretes.
relé
Para aquellos que no sepan inglés o pasen de leer el párrafo entero, el relé o relay es el tipo de interpretación que nos permite dos cosas:
A) Permite ofrecer interpretación cuando no hay disponible un intérprete de la combinación concreta que se necesita. Por ejemplo: un ponente que solo habla turco viene a Madrid y la organización no encuentra a ningún intérprete de turco-español esa semana por el motivo que sea (vacaciones, no hay intérpretes con esa combinación en esa ciudad, etc.), pero sí localiza a un intérprete de turco-inglés y a uno de inglés-español, puede crear un “puente” de comunicación con dos cabinas. Lógicamente, el proceso supone una ligera pérdida de tiempo, puede ofrecer una calidad menor y es más caro. Pero en algunos casos es una solución cuando ya no quedan más alternativas. No es nada recomendable en consecutiva, más que nada por la cantidad de tiempo que se pierde pero se hace en contadas ocasiones cuando no hay más remedio.
B) Tener varias lenguas activas en la sala. Suena confuso pero lo que quiero decir con esto es que si en el público tenemos personas que hablan 3 o 4 lenguas podemos tener interpretación a esas lenguas todo el rato al tener varias cabinas funcionando a la vez.
Para explicarlo mejor (y dado que es verano y tengo algo de tiempo libre) he hecho unos dibujos que espero sirvan para verlo más claro (mi profesor de dibujo del instituto aún intenta recuperarse de mi “talento natural”).
Ejemplo clásico de relé: Tenemos una sala en la que entre el público y los ponentes tenemos personas que solo hablan inglés, alemán, francés y español. Por lo que necesitamos que todo lo que se diga se pueda seguir en esas lenguas para no dejar a nadie en  modo MUTE.
También tenemos ponentes que van a hablar en francés, inglés y alemán
También tenemos ponentes que van a hablar en francés, inglés y alemán

Para resolver la situación tenemos tres cabinas preparadas: inglés-español / francés-español / alemán-español.

relé 3

De este modo, cuando el ponente inglés arranca con su presentación, la cabina de inglés se pone manos a la obra e interpreta el discurso al español. Ese discurso en español llega a la sala para los que lo necesitan pero a través del mismo canal también llega a las otras dos cabinas que lo usan de base para llevar a cabo su propia interpretación: español a francés y español a alemán. Es decir, que las cabinas de francés y alemán no tienen que hablar inglés necesariamente y su fuente de información es la interpretación al español en lugar del discurso original de sala.
Imagino lo primero que habéis pensado todos, si la cosa no sale bien, esto puede acabar como el juego infantil del teléfono roto. Ahí es donde entra una figura fundamental en el relé: el “pivot”.
 
Esto no está relacionado con el deporte, el pivot es la pieza (intérprete) en la que se apoyan las demás cabinas para poder hacer su trabajo. En el dibujo que he puesto antes, la cabina de inglés sería el pivot. Cuando dependes del trabajo de un compañero y este no cumple con su parte te enfrentas a un problema serio. Si el ponente no para de hablar y la cabina pivot apenas dice nada, tú no tienes material para poder ofrecer una cierta calidad. No os quiero ni contar la cara que se te queda cuando la cabina de la que dependes se queda bloqueada y en silencio (eso sí que es el teléfono roto).
Dime algo para que lo interprete
También está el hecho de que tienes que confiar plenamente en los compañeros de la otra cabina, si ellos cambian el sentido, adornan, rellenan o se inventan algo, tú vas a ir detrás. Sus fallos se convertirán en los tuyos porque tu fuente de información es su interpretación.
Esto puede generar cierta ansiedad, menos cuando trabajas con gente a la que ya conoces y cuyo trabajo es impecable. Lo bueno en esos casos es que el relé te permite ver muy de cerca cómo trabajan otros intérpretes y se aprende mucho.
rele
Cabina con cabina
No es muy frecuente que en el mercado privado tengas un proyecto con relé y trabajar con un equipo de intérpretes tiene sus ventajas. Insisto, se aprende mucho y conoces a más compañeros de profesión.
Uno de los problemas menores de esta técnica es que además de estar muy concentrado en la interpretación, no puedes perder de vista los botones de la consola para cambiar de canal a tiempo. El canal de español lo comparten las 3,4 o 5 cabinas que tenga la sala y es el que todos queremos usar para hablar o para recibir información: es la niña bonita del baile. Además, como en algunos discursos los otros intérpretes dependen de tu trabajo, no puedes despistarte con el canal por el que debes interpretar, porque de hacerlo no solo dejas al público que habla tu combinación de idiomas en silencio, en ese caso, se quedan mudos también los micros de las otras cabinas. Eso por no olvidar el botón MUTE. Es igual de importante entrar en el canal adecuado como dejar el canal libre y en silencio cuando no lo vayas a usar. Las cabinas están conectadas y no hay nada como escuchar suspiros de los compañeros que se encuentran a tres cajitas de madera de distancia.
Cambia el canal o dale al MUTE
Ahora, el verdadero reto es cuando tú eres el pivot. Recientemente me ha tocado trabajar en una cabina en la que durante algunas horas hacía las veces de pivot puro, es decir, que lo que yo interpretaba solo lo escuchaban las otras cabinas pero nadie del público lo necesitaba, no era más que un puente entre el ponente inglés y los asistentes de otras nacionalidades.
Hasta ese momento siempre que había hecho relé había interpretado como de costumbre, pensando sobre todo en el público y esforzándome por ser precisa, no cambiar ni perder información y modular bien la voz para ofrecer un discurso fácil de escuchar. Ahora bien, la nueva experiencia planteó nuevas dudas: ¿Los compañeros de las otras cabinas preferían un discurso muy hilado y con conectores o algo más rápido, claro y conciso? ¿Era mejor resumir o redondear la interpretación?
Nunca dejas de aprender cosas en esta profesión.

Published by

Aida

Soy una traductora e intérprete de conferencias desde hace siete años, trabajo principalmente en Madrid para agencias y clientes diversos.

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