¿Corremos el riesgo de ser uberizados?

Uberización: 

  • Por representar un símbolo de un nuevo modelo económico, el nombre de la firma Uber se prestó para crear esta expresión. Esta expresión se usa para definir los nuevos modelos de negocios en los cuales particulares pueden efectuar transacciones económicas vía plataformas accesibles desde aplicaciones que se encuentran en sus celulares inteligentes o en sus computadores. Además de Uber, los últimos años han experimentado una explosión de oferta de plataformas que van desde el alojamiento con AirBnB hasta plataformas de intermediación financiera, otras dedicadas a los servicios domésticos, a los servicios jurídicos, etc. [¿Qué significa la “uberización” de la economía? – Foco Económico]

 

Hemos leído noticias sobre Uber y la uberización de ciertos servicios, aunque cada vez se habla más de la posibilidad de contratar servicios a través de aplicaciones, de sitios web, en los que nada más entrar planteas lo que necesitas, te aparece un presupuesto en cuestión de segundos y se te asigna un “profesional” anónimo que prestará dicho servicio en el momento que se necesite y sin dar una sola pega, siendo al mismo tiempo amable y agradable. Hasta ahí todo es de color de rosa pero, ¿es oro todo lo que reluce en la “uberización” de servicios? ¿Se van a uberizar los servicios de traducción e interpretación?

De forma imparable, aunque las actividades económicas tradicionales se resistan, se está produciendo una drástica transformación en la mayoría de los sectores que acabará con lo que hoy conocemos. La banca, las eléctricas y otras industrias están llamadas a transformarse con rapidez o a desaparecer. No importa lo grandes y potentes que sean, o se transforman, o antes de que se den cuenta estarán en la puerta de salida. – Eduardo Olier en El Economista.es

Esta fue una de las preguntas que nos planteó ayer en Madrid Henry Liu, el presidente de la FIT, la Federación Internacional de Traductores, en el encuentro de asociaciones de la Red Vértice organizado por Asetrad en su flamante nueva sede.

No es la primera vez que se escuchan los gritos de pavor de la multitud del sector:

  • Las máquinas van a quitarnos el trabajo.
tumblr_ogh49vcqti1uqrdeoo1_500
Me encanta el olor a traductor chamuscado antes del amanecer
  • La uberización va a hacer que se desplomen las tarifas.
  • El intrusismo, el intrusismo (perdón, es marzo y este grito suele sonar más fuerte en temporada baja).
giphy1
Corred insensatos

Volviendo al tema que nos atañe hoy, ¿son las máquinas el final de la profesión? ¿Son el malo de la película ellas solitas? ¿Tienen secuaces? Quizás nos estamos equivocando y en realidad son el Clark Kent que aún no sabemos que puede salvarnos.

Lo que sí tenemos que aceptar es que están aquí, la tecnología ya no es algo nuevo y el hecho de que los consumidores quieren una homogeneidad en el modo en el que contratan servicios también. Se ha hablado mucho del efecto Ryanair y los productos “low-cost” y a eso ahora tenemos que añadir la urgencia de una sociedad que exige servicios las 24 horas, los siete días de la semana y los 365 días del año.

20170310_110122
La idea es buena y la tecnología lo permite, pero ¿qué significa para nosotros?

En lugar de decir sencillamente que NO, no quiero saber nada de eso o SÍ, es el futuro, aprovechemos las oportunidades que ofrece, tendríamos que plantearnos algunas preguntas.

¿Qué supone uberizar el servicio de traducción e interpretación? En traducción ya llevamos tiempo viendo agencias que lanzan aplicaciones que ofrecen básicamente ese servicio a los interesados. ¿Qué quiere traducir? ¿Para cuándo lo quiere? Esto es lo que cuesta. Para poder ofrecer esto tienen que contar con una base de datos de traductores que permita sacar el trabajo independientemente de la hora y además necesitas unos precios muy competitivos. La gente que opta por contratar traducciones de este modo quiere rapidez y que salga lo más barato posible. ¿Dónde queda aquí la calidad? ¿Es siquiera parte de la ecuación?

20170309_165311
Nadie contrata un traductor para conocer gente guay, pero si puede optar por un servicio uberizado de traducción para ahorrar tiempo y dinero.

Si somos sinceros, todos hemos tenido clientes que necesitan la traducción para ayer y que te saltan sin el más mínimo atisbo de vergüenza que tampoco la quieren perfecta, “con entender un poco lo que dice me vale”. Ahí te plantean un conflicto profesional serio. ¿Sabemos hacer las traducciones personalizando el nivel de calidad en: mal pero no se nota mucho / medio bien / pasable / excelente / si Hemingway levantara la cabeza me invitaría a una copa? ¿Nos interesa incluir la moda de la personalización o “customizar” nuestro trabajo hasta ese punto? ¿Es rentable hacerlo? 

Muchas preguntas, pero es necesario planteárselas en un mercado en el que tienes dos opciones: trabajar a destajo con tarifas bajas o ofrecer un nivel de calidad acorde a las tarifas que planteas. Si vamos más allá, la siguiente pregunta es: ¿Qué es lo que entendemos por calidad? ¿Es lo mismo que lo que entienden los clientes que nos contratan?

20170310_110446
Una cosa está clara, si prometes un servicio de calidad, lo tienes que dar.

La calidad no puede ser una promesa vacía que usemos para defender nuestras tarifas y que luego se quede en nada.  Si quiero cobrar tarifas altas tengo que diferenciarme del resto siendo bueno en lo que hago, esforzándome más en la preparación de los proyectos, formándome cada poco para mantenerme actualizado y seguir ofreciendo valor añadido a los clientes. Tampoco nos vendría mal escuchar más a los clientes, descubrir qué necesitan y de qué se quejan de servicios previos que han tenido.

Esa teoría es buena y ciertamente funciona pero, ¿qué hacer cuándo el cliente prefiere algo barato incluso si no es tan bueno?

20170309_165827
Existen distintos tipos de clientes igual que hay distintos tipos de servicios de traducción

El cliente debería conocer más el servicio, para saber así qué tipo de traductor o intérprete está contratando y qué calidad es la que puede esperar. No es lo mismo un traductor literario que traduce todas las novelas de un autor, un traductor autónomo que quiere ganarse a ese cliente, uno que trabaja para la agencia X y no tiene clientes asignados fijos, un traductor en plantilla que trabaja solo para una empresa, una agencia que mima a sus traductores por ser valiosos activos o un aplicación de móvil que te promete la traducción de 10.000 palabras en dos días.

20170310_110626
¿Quién traduce o interpreta tus contenidos?

La autoría, el que se sepa quién hace qué, es uno de los temas más complicados de nuestro sector. Quizás en la traducción editorial o literaria las cosas sean algo más fáciles (tampoco tanto, consultad la campaña Acredítame – Cita al traductor para ver de qué hablo). Pero en otros campos, por ejemplo el de la interpretación, la cosa es mucho más compleja. Durante años nos hemos enorgullecido de ser invisibles, si no se nota la presencia del intérprete es que estamos haciendo bien nuestro trabajo de facilitar la comunicación (cierto), pero esta invisibilidad nos perjudica a la hora de poder vender nuestros servicios. La clave es encontrar un modo de mantener la confidencialidad que piden muchos clientes y nuestra capacidad para vender nuestra experiencia profesional. Parece fácil y a veces no lo es tanto. Henry Liu comentó aquí el caso de una delegación china que visitó Nueva Zelanda (su país de origen) con unas 800 personas en total, de las que 9 eran intérpretes. Tenían un intérprete para las ruedas de prensa, otro para la negociaciones, etc. Nuevamente, la idea no es mala, si te juegas millones y necesitas que tu mensaje llegue tal y como tú quieres, ¿por qué no invertir en conocer los activos que te pueden dar los mejores resultados dependiendo de la situación? No hay un intérprete que sea bueno en todo, pero todos sabemos en qué somos mejores y dónde realmente destacamos. ¿Por qué no aprovechar eso? Aquí, Natalia González de AICE, Asociación de Intérpretes de Conferencia de España, apuntó con acierto que uno de nuestro principales fallos a la hora de ofrecer nuestros servicios es saber vendernos. No hablamos aquí de los colores que tenemos que elegir como fondo de la web, ni del grosor de las tarjetas de visita, sino de nuestra capacidad para expresar de forma clara, profesional y atractiva en qué somos realmente buenos, en qué somos mejores que otros que ofrecen el mismo precio o tarifas más bajas.

Las máquinas nos dan mucho miedo, no es nada nuevo: Google Translate nos va a quitar el trabajo, los nuevos auriculares que interpretan mientras caminan nos van a quitar el trabajo y encima son bonitos. Todos tenemos un familiar angustiado que nos manda artículos al WhatsApp con estos inventos que nos dejarán viviendo bajo un puente.

real-time-translator-ear-waverly-labs-fb
Bonitos son

Llevamos años escuchando esto, quizás sea hora de ver lo que ha pasado en ese período.

20170309_170852
En 2014 ya hablaban de este tema en el congreso de la FIT

La traducción automática o MT es una realidad, hay una inundación de datos que requieren traducción, hay comunicados internos, manuales de instrucciones, etc. Henry Liu lo ha comentado: no existe una crisis de material a traducir e interpretar. Ese no es el problema, hoy por hoy se traduce más que nunca antes.

20170310_110359

No se trata de una crisis de palabras, en la actualidad ni siquiera hay una escasez de profesionales preparados (hay quien dice que incluso somos demasiados) pero sí que existe una crisis de percepción del valor de nuestro trabajo que da como una resultado una crisis de tarifas. Si no percibo que contar con un profesional preparado y serio tiene un valor añadido, voy a estar encantado de contratar a alguien por cuatro duros. Lógicamente, las futuras generaciones verán que esta no es una profesión suficientemente rentable y estudiarán otra cosa y en un futuro sí que tendremos una crisis de escasez de traductores e intérpretes que no beneficia al sector.

Ahorrar costes solo pone en peligro la sostenibilidad del sector.

Ahora bien, ese es nuestro trabajo, dejar claro qué hacemos y, para ser expertos en comunicación, se nos da fatal comunicarnos con el mundo exterior, ese que puede convertirse en un cliente potencial. Invertimos mucho en herramientas de software, actualizamos los programas de traducción asistida, intentamos ser cada vez más eficientes, llenamos las cabinas de tabletas, diccionarios electrónicos, cascos con mejor sonido, etc. Todo eso es aprovechar la tecnología para mejorar el servicio y es bueno. Pero en traducción estamos viendo que a veces eso juega en nuestra contra a pesar del tiempo y dinero invertido.

Henry Liu puso un par de ejemplos excelentes para ver lo absurdo que llega a ser:

20170309_172913
Si en las pruebas no me detecta nada nuevo no pago, hay una concordancia del 100% con la radiografía anterior
  • El ejemplo del médico está muy trillado pero vamos a verlo desde el punto de vista de la interpretación. Si eres el intérprete de la rueda de prensa del inicio de las reuniones del G7 o G8  en los últimos años te han tocado los mismo temas: la guerra de Siria, la crisis económica, Grecia, Brexit, el populismo, el calentamiento global. Muy bien, pues cada vez que salga un tema que ya se haya interpretado el intérprete cobra un 10% menos de la tarifa o no lo interpreta. Si nos parece ridículo en un servicio, ¿por qué dejamos que nos impongan ciertas cosas en otro? A ver que la interpretación no se libra de las peticiones desquiciadas. No creo que sea la primera a la que el cliente le quiere descontar (sin éxito) de la tarifa total los 15 minutos de la pausa del café o los 45 minutos de la pausa comida.
200
No soy una máquina, no me desenchufo en la pausa café (que además rara vez dura 15 minutos). Ni soy un parking y no cobro por minutos

Nos reímos mucho de las “supuestas” traducciones hechas con programas gratuitos o baratos y las subimos a todas las redes sociales como modo de defensa contra el ataque de las máquinas, pero, ¿estamos seguros de quién ha sido el que ha traducido eso? A ver, en este caso, ¿quién ha sido?

20170310_110551
Se trata de una traducción literal del chino: resbale y caiga con cuidado
  • A) Esto ha sido G* Translate
  • B) Ese primo del director que pasó un verano estudiando chino y que hace traducciones de vez en cuando para sacarse unos eurillos
  •  C) Un traductor con inglés como lengua D o incluso F que había recibido pocas ofertas ese mes y total, es un montón de señales de advertencia, no puede ser tan difícil.
  • D) ¿Vamos a pagar a un traductor para esto? Trae para acá, que esto lo saco yo en un rato libre que hablo un inglés de Oxford nivel bilingüe.
  • E) Un traductor con buen dominio de chino e inglés con dos copas de más o un gripazo brutal de esos que no te dejan ver bien ni la pantalla.

¿Podéis acusar sin dudar a la máquina?

Lo que queda claro es que la tecnología ha llegado para quedarse, tenemos que aprender a aprovecharla, que el mercado demanda cosas de forma diferente, que tenemos que ser flexibles pero no por ello renunciar a una tarifas que nos permitan vivir de nuestro trabajo y sobre todo, no renunciar a tener vida. Las máquinas pueden trabajar las 24 horas, yo no y tampoco quiero hacerlo. Por lo que si quiero que me contraten, tendré que especializarme, venderme bien y ofrecerle al cliente lo que le prometo. ¿Corro el riesgo de ser uberizada?

giphy

 

Muchas gracias a Asetrad por permitirme acudir, ha sido un placer escuchar a Henry Liu que habla de la realidad del sector sin dramatismo, con los pies en la tierra y con conocimiento de causa, dado que recorre el mundo visitando las asociaciones locales para ver qué podemos aprender unos de otros.

 

En la variedad está la magia

A menudo la gente se piensa que los intérpretes solo trabajamos en eventos oficiales, en ministerios, reuniones financieras y con diplomáticos. Eso es parte del trabajo y para algunos intérpretes es una de las principales porciones del pastel. Si uno trabaja para un organismo internacional (tanto en plantilla o como autónomo) se centrará más en discursos dentro de ese área. Sin embargo, si uno trabaja para el mercado privado se puede encontrar prácticamente con cualquier cosa. Siempre estoy dando la brasa con la curiosidad necesaria para sacar adelante esta profesión y la variedad de temas que podemos llegar a tratar es el motivo por el que lo hago.

Al echar la vista atrás, como suele pasar el último día del año, me encuentro con unos meses llenos de nuevos retos, clientes que han decidido repetir experiencia y temas de lo más curiosos. No puedo decir que haya sido aburrido, quizás un poco estresante por momentos, pero siempre aprendes algo.

– Premios:

Los pobres que me sufrieron en su día como profesora de interpretación saben lo mucho que me gustan las galas y los discursos de agradecimiento. No sabría explicarlo pero es el riesgo de interpretar un mensaje que no suele durar más de unos minutos pero en los que todo puede pasar. Aquí te lanzas al vacío sin red. El afortunado de turno puede agradecer el premio a sus padres y poco más o empezar a gritar maldiciones en klingon.

El 2015 me ha regalado una de las mejores experiencias que he tenido en esta profesión, la gala de los BAFTA en directo y a pesar de las sorpresas que amenizaron la noche, el subidón de adrenalina es de los que no se olvidan. Además, interpreté a la madre de los Weasley (eso suma puntos).

bafta-ralph--z
Hola, muggles

En una de las últimas entradas ya he hablado de la interpretación del anuncio de los premios Nobel pero lo que no sabéis es que a los pocos días me permitieron interpretar también el discurso de los ganadores del Nobel de la paz de este año y fue aún más impresionante. Interpretación en directo y a través de relé, porque no hablaban en inglés, como es lógico.

Si el relé os pone de los nervios a veces, imaginad la sensación cuando están en directo en la televisión nacional y la intérprete de la que dependes se queda en blanco unos segundos o se va el audio por un problema técnico. Un bloqueo rápido se hace eterno mientras esperas pero fue solo un pequeño instante que nuevamente me hizo pensar en este tipo de interpretación y en cómo debemos siempre esforzarnos por no dejar a nadie sin información, ya sea el público o el compañero en una cabina muy, muy lejana.
2015-12-10 14.10.40
Con la sala a reventar y la gente con el móvil en la mano
– Festivales de música:

Otra novedad de este año ha sido descubrir que se interpretan muchas más cosas de las que imaginaba. También hay una entrada sobre esto por lo que no me extenderé pero es uno de los proyectos más divertidos y curiosos en los que he participado. Es verdad que las entrevistas van a una velocidad nunca antes vista y que acabas con la cabeza como si te hubieras pasado el fin de semana de resacón en Las Vegas pero el momento en el que el técnico de sonido es incapaz de contenerse y se pone a cantar en playback Titanium de David Guetta ante tu mirada atónita no tiene precio. Eso por no mencionar el deseo de cambiar de cascos que se apodera de tu persona después de ver las maravillas que usan estos profesionales (algunos personalizados).
2015-05-04 13.02.19
David en pleno fin de fiesta, antes de las entrevistas
– Arte: 
Para que luego digan que el sector de la cultura no tiene futuro. Todos los años trabajo durante la inauguración de varias exposiciones y es una de las cosas que más me gusta de mi trabajo. Ese primer paseo por las salas con el artista o el comisario y algunos afortunados de la prensa. Escuchar a los que saben te hace apreciar mucho más todo el trabajo que lleva montar una exposición y las ideas que esconden cada uno de los pequeños detalles que normalmente pasamos por alto. La última ha sido la fantástica exposición de la obra del arquitecto David Chipperfield en el Museo ICO, en pleno centro de Madrid, con maquetas de algunas de sus mejoras obras (se puede visitar hasta el 24 de enero de 2016). El libro que acompaña la exposición es una maravilla y un buen regalo de reyes para los amantes de la arquitectura.
2015-09-30 09.43.53
Este año he repetido con Photoespaña un año más y estaré encantada de seguir esta tradición todas las primaveras porque siempre aprendo algo y nunca me aburro. Este año hemos repasado la fotografía en Latinoamérica y he comentado en el blog mis exposiciones favoritas.
20150601_165749
Korda y sus mujeres revolucionarias
– Medicina:
Mi compañera en estas cabinas, Esther Moreno, puede contar las mil y un historias que nos han pasado este año mientras recorríamos el centro del país de congreso en congreso. Hemos estudiado como si no hubiera un mañana y la recompensa es tener clientes que repiten año tras año y público que vienen a preguntarnos si hemos estudiado la carrera de medicina por lo bien que se han interpretado las ideas y los términos. Si el público no nota las horas de estudio pero se entera de todo y queda satisfecho, es que hemos cumplido el objetivo: hacer que parezca fácil algo que requiere esfuerzo.
– Gamificación:
Ya sé que más de uno estará pensando “ludificación” o cualquier otra opción más castellana pero lo cierto es que este es el tercer año consecutivo que Esther y servidora gamificamos con uno de los equipos más trabajadores que hay. Gente de medio mundo se reúne en Barcelona para hablar de cómo hacer la vida, la educación, la sanidad y el trabajo más interesante y eficaz. Lo bueno de repetir cliente es que ya conoces muy bien el famoso contexto y la terminología guarda pocos secretos, por lo que puedes dedicar todo tu tiempo de preparación a los pequeños detalles que hacen que el resultado final sea aún mejor. Ya estamos listas para el #GWC16
17-11-2015 12-41-07
En el stand de uno de los ponentes que interpreté en el GWC15
Y además de todo esto, el 2015 ha seleccionado temas nuevos para las cabinas que he compartido y los cuadernos de notas que he destrozado: congresos de coctelería, presentaciones de líneas de maquillaje, lanzamientos de vodkas (y no es que lanzásemos la botella a ver hasta dónde llegaba), presentación de colecciones de moda, películas y documentales, psicología, ortodoncia, etc.
2015-10-05 13.12.31
El teatro en el que interpreté a Kat von D en Madrid

Una de las cosas de las que más he aprendido tiene que ver con una experiencia nueva. En primavera me invitaron a dar una charla en una mesa de interpretación en Alicante y por primera vez me interpretaron. Técnicamente me han interpretado antes los compañeros cuando hacemos relé, pero en este caso yo era la ponente y me temo que cometí todos los errores típicos de los ponentes: hablar demasiado rápido, meter chistes locales y chascarrillos y torturar al intérprete hasta el agotamiento. Menos mal que eran gente muy maja y en el descanso me perdonaron con un vaso de horchata en la mano.

Lo que intento con esta entrada es dar las gracias al 2015 por darme tantos proyectos interesantes que me han obligado a ponerme las pilas y currar para sacarlo todo adelante. Ha sido genial, a pesar del cansancio en días puntuales. De todos modos, aunque no hayan salido todos los proyectos que quería ni haya sido capaz de cumplir todos los objetivos de mi lista para el año, tal y como dice Murakami cada vez que anuncian el Nobel de literatura:

 

IMG-20151009-WA0003

 

Mucha suerte con el 2016, que nos traiga muchas cabinas, algunas en sitios con ventilación y visibilidad (y todo), que nos permita probar cosas nuevas, repetir clientes, aprender y mejorar. Gracias por leer este blog en 2015 y espero tener más historias que os puedan interesar el año que viene.

 

Bond: con licencia para interpretar o no

No es que sea muy fan de las películas del agente 007 pero las últimas a manos de Sam Mendes y Daniel Craig son curiosas y después de días de cabina no viene mal un poco de entretenimiento puro y duro. Cuál sería mi sorpresa cuando James se cuela en una reunión de los malos malísimos en Roma (la IV Cumbre del Mal Organizado) y las mentes más retorcidas del crimen llevan los cascos típicos de cualquier congreso para escuchar la interpretación. Normal, pensarán algunos, en esa sala había malos de medio mundo, cada uno con su lengua, sus diferencias culturales y, de un modo muy similar a las instituciones internacionales, cada uno hablaba en su propio idioma a la hora de resumir los resultados obtenidos con sus actividades infames.

Aquí el señor Guerra se quita los cascos un momento (los lleva en la mano)
Aquí el señor Guerra se quita los cascos un momento (los lleva en la mano)

 

Será deformación profesional, que no me dio tiempo a comprar palomitas y el hambre hace estas cosas o simplemente que una no puede contenerse pero empecé a cotillear la sala de reuniones. Al fin y al cabo los malos solo contaban batallitas y cifras. El espacio era gigantesco, muy bonito eso sí pero con un techo muy alto y abovedado. No quiero ni imaginar los problemas de acústica de la sala, menos mal que todos los jefes malignos tenían su propio micrófono y daba la impresión de que se acordaban de encenderlo antes de hablar. Por otra parte, los cascos que llevaban varios de los señores del mal son los que suelo ver más en trabajos con infoport.

Los Sennheiser de toda la vida. No hay nada más maligno
Los Sennheiser de toda la vida.
No hay nada más maligno

 

Sé que a veces se usan con cabina pero si uno se fija bien en la sala, no se ven las cabinas y como mínimo había 3 lenguas en activo en la mesa: habla el señor Guerra en un español con acentazo, la alemana usa su lengua nativa y hay varios que se expresan en inglés. Hay dos opciones entonces: intérpretes con micrófono infoport escondidos entre el público de los balconcitos superiores (imaginad el estrés, no oyes nada, te rodean los malos, cualquiera tiene narices para quejarse del audio) o cabinas ocultas en otras salas (mucho mejor opción aunque te quedas sin visibilidad). Solo espero, por el bien de los intérpretes, que el señor Guerra, que se quitó los auriculares del receptor antes de su encuentro con su sucesor, también recordase desconectar su micrófono.

Al salir una de las personas que fue conmigo al cine me preguntó si eso era posible. ¿Hay intérpretes en las reuniones de las organizaciones del crimen organizado? No tengo ni idea de si contratan a su gente y la mantienen en plantilla o si optan por contratar autónomos a través de agencias pero tiene lógica pensar que en algún momento deben necesitar intérpretes. Son al fin y al cabo grandes organizaciones que se dedican a actividades en diversos países. Ahora bien, la siguiente pregunta es: ¿qué hago si me encuentro con que el proyecto que me ofrecieron es en realidad la IV Cumbre del Mal Organizado? ¿Les denuncio? ¿Me obliga la confidencialidad a guardar el secreto?

Por una parte está la confidencialidad implícita de nuestro trabajo, los documentos que muchas veces firmamos para manifestar nuestro compromiso a mantener dicha confidencialidad y la obligación legal de denunciar un hecho delictivo. No soy experta en el tema, ni mucho menos, pero esta película ha despertado mi curiosidad y como suele ser el caso he empezado a bucear en el archivo de AIIC y he encontrado esta joya escrita por Danielle Gree que quiero compartir con los lectores interesados: Professional secrecy until the bitter end (también disponible en francés).

 

la obligación de revelar información es un principio jurídico básico. Existen exenciones para aquellas personas sujetas al secreto profesional. Aquí el intérprete queda atrapado entre dos obligaciones que entran en conflicto: debe exponer el delito a las autoridades competentes y a la vez debe respectar el secreto profesional al que se ha comprometido. La solución al final es una cuestión de conciencia. Sin embargo, no se contemplan sanciones punitivas por revelación de secreto profesional. 

El intérprete profesional debe ser escrupuloso a la hora de cumplir con la obligación de secreto, especialmente en lo que respecta a secretos industriales, comerciales y profesionales. Ahora bien, nadie está obligado a ocultar información sobre actos delictivos.

Hace muy pocas semanas me tocó interpretar al autor del último libro de James Bond, William Boyd, que es un gran defensor del trabajo de los intérpretes y traductores como elementos fundamentales para la transmisión de la cultura. En un descanso entre entrevistas, me habló de la necesidad de incrementar las traducciones al inglés de libros escritos por autores españoles y latinoamericanos o de lo contrario muchas personas no llegarán jamás a conocer a grandes escritores. Somos útiles y necesarios, de eso no hay duda, pero no deja de sorprenderme el hecho de que en Spectre se hayan dado cuenta de que si quieres mostrar una cumbre en la que realmente se reúnen todos los jefazos del mal a nivel internacional y quieres hacerla creíble, además de una iluminación con sombras estratégicas, un local de lujo absoluto, matones de diversos tamaños y mucho traje caro, necesitas interpretación para que el evento funcione.

Esperen al micro si quieren que la pregunta o delito se interprete

 

Murphy, los festivales y los intérpretes

Si uno decide (por algún motivo) seguir a un intérprete en redes sociales se encontrará con menciones al señor Murphy y su ley cada poco tiempo. Suelen ser comentarios sobre lo que le haríamos si le tuviéramos a mano, promesas de sacrificios de cabras si se porta bien y no nos fastidia un trabajo y en escasas ocasiones son agradecimientos o palabras de afecto.

¿Cómo no tenerle manía a esa especie de ley no escrita que se encarga de que nos coincidan los mejores trabajos en el mismo día? La ley de Murphy, en el apartado intérpretes, garantiza que si una semana no tienes trabajo y te quejas de esa amarga situación, recibirás a continuación la llamada de dos o tres agencias para ofrecerte cabinas pero todas para el jueves por la mañana. Uno ante esta coincidencia cósmica se pregunta: ¿no podían pasar una de esas cabinas al viernes que lo tengo bastante libre? Pues no, hacer eso le quitaría toda la gracia al asunto. Así que una vez que el intérprete ha aceptado la primera cabina que ha llamado a su puerta para ese jueves ya sabe que todas las solicitudes de presupuesto que tendrán a bien colarse en su correo serán precisamente para ese jueves y no otro, ni para ningún otro día de todo el año.

El cosmos, los poderes superiores, Murphy o la viejula de la escobula (como diría Snoopy) son unos cachondos. Sin embargo, también juegan a nuestro favor de vez en cuando si nos molestamos en estar atentos.

Las coincidencias no siempre son negativas. Hace un tiempo publiqué la historia de Katrine Switzer y la curiosidad necesaria, en la que narraba un hecho similar pero el año pasado al finalizar WISE Valencia, los organizadores nos invitaron a una paella en la playa. Mi compañera de piso y servidora nos fuimos para allá sin mirar un mapa, total, no puede ser tan difícil encontrar el mar desde la parada de metro. Al llegar al final de trayecto una chica se nos acercó y se ofreció a llevarnos si a cambio podía ir con nosotras. Tenía terror a las manadas de machos ibéricos que aparentemente se lanzan al ataque en cualquier momento si eres rubia (o eso decía ella. Al no ser rubia y ser autóctona no he tenido que sufrir dicho acoso pero no era por dudar de su palabra). La muchacha en cuestión se pasó todo el camino hablando de un festival de música electrónica que tenía una pinta estupenda. Habló sin descanso sobre el Tomorrowland Bélgica, la decoración de los escenarios, la música, las pulseras que te entregan con la entrada para que hagas amigos en Facebook, las tiendas de camping que son más caras que algunas habitaciones de hotel, etc. Fue un repaso de lo más completo.

Muchos lectores a estas alturas se preguntarán a cuento de qué viene todo esto. Al despedirnos de la chica yo tenía claro que quería saber más sobre el festival y, a ser posible, quería ir alguna vez para vivir la experiencia más de cerca.

 

 

Aquí Murphy decidió ser amable y pensó que después del sacrificio que fue ir de acompañante-escolta, me había ganado una solicitud de presupuesto a los seis meses para trabajar en un festival llamado Tomorrowland como intérprete durante las entrevistas en su edición en Brasil y en Bélgica. A esas alturas ya me había estudiado el festival de arriba a abajo y estaba preparada para hacer frente al nuevo reto. Aquí el señor de la ley ingrata me había hecho un favor, dado que la mayor parte de la investigación ya la tenía hecha y solo tenía que centrarme en la parte fundamental de ese proyecto que era la voz.

Ya lo he dicho unas cuantas veces, cuando interpretas para televisión tienes que mimar la voz más que nunca. No vale con saberte toda la terminología, en este caso, tienes que ser un poco más “intérprete”. ¿Qué quiero decir con eso? Pues que hay que adaptarse, no puedes poner el mismo tono de voz cuando interpretas a Obama en una rueda de prensa que a una de las hermanas de Nervo en plena sesión de DJ ante una multitud enloquecida. Es cierto que la terminología no es especialmente complicada y que lo más importante es ir rápido (aquí nadie habla con calma y de forma pausada), intentar que encaje lo más posible la interpretación con el audio original (sin llegar a ser un doblaje) y encontrar el tono adecuado para transmitir el subidón y la alegría pero sin caer en el error de parecer una loca desfasada porque no es lo mismo que te escuchen en persona que a través de la televisión, la percepción cambia.

Las herramientas no cambian
Las mismas herramientas

 

Una de las curiosidades a la hora de interpretar un festival es que tienes muchos ratos de espera, momentos en los que hay actuaciones y puedes escuchar la música entre turno y turno de interpretación. Eso está genial si te gusta el tipo de música y encima en un festival siempre hay una atmósfera única que hace que todo suene diferente, pero al mismo tiempo puede convertirse en una fuente de distracción. Uno llega concentrado al trabajo, arranca la primera fase de interpretación, le toca esperar una o dos canciones, se acaba rindiendo a la música, al buen rollo y luego tiene que volver a ser un profesional y centrarse.

Una de las cosas que me encantó de este trabajo, será por deformación profesional, fue cotillear los cascos de los diferentes DJs. Los más famosos tenían cascos personalizados, casi todos optaban por la opción de poder girar uno de los auriculares para dejar una oreja descubierta y había una marca que se veía mucho más que el resto. Si os interesan los cascos os recuerdo que hay una entrada en el blog al respecto.

Avicii y sus cascos
Avicii y sus cascos

 

Nota 1: Sé que la Fundeu recomienda “disyóquey” pero me pasa como con “pósit”, espero que no os moleste.

Nota 2: ¡Los del fondo! ¡Si os ha gustado esta entrada, quiero ver esas manos arriba!

 

Cascos divinos

Iba a usar un título más dramático, tipo “renovarse o morir”, pero la cosa no es para tanto. Hace unos meses mis fieles cascos Panasonic blancos empezaron a dar claras señales de envejecimiento prematuro y el sonido ya no era lo que una vez fue. Se acercaba la hora de buscar el relevo generacional.

En noviembre de 2011 (parece ayer) escribí una entrada sobre si era o no necesario comprar unos cascos para cabina, es decir, unos cascos que solo fuera a usar profesionalmente. Podéis leerla aquí si no os apetece buscarla en el archivo: ¿Vale la pena llevar tus propios cascos a cabina?

Cuando escribí esta entrada acababa de comprar los Panasonic principalmente porque era cómodos, bonitos y no eran excesivamente caros. Fue algo así como amor a primera vista. Había tenido malas experiencias con los cascos que me dejaban en cabina y además quería dar una imagen más profesional, por lo que seguí el excelente ejemplo de otros compañeros y he cargado con los pobres Panasonic por media España desde entonces.

Ahora bien, esta vez si que he meditado un poco más la compra.

Cuando uno habla de cascos con intérpretes siempre se mencionan una serie de marcas muy interesantes:

– Bang & Olufsen

– JVC

– Sennheiser

– Bose

Hay precios para todos los gustos y también modelos muy variados. Al leer las descripciones en internet me gustaban prácticamente todos e incluso había algunos que me podía plantear en serio por la relación calidad-precio, sin embargo, la clave estaba en poder probarlos.

¿Por qué es esa la clave? Está claro que la calidad del sonido es fundamental pero cualquiera de estas marcas ofrece cascos relativamente buenos. El precio es importante, no vamos a negarlo, pero es una inversión a largo plazo y la buena imagen que ofrecen también cuenta. Al tener tus propios cascos evitas problemas como usar almohadillas que han pasado por demasiadas personas (un punto que no se debe olvidar).

Sin menospreciar nada de lo dicho anteriormente, al interpretar tengo que usar las gafas y hay pocas cosas más molestas que pasar ocho horas en una cabina con una patilla tatuada a la piel cuando el casco te aplasta lenta pero inexorablemente las orejas.

Algunos de los modelos de Bang & Olufsen que se han puesto de moda entre intérpretes y de los que me han llegado muy buenas críticas son in-ear y supraaurales.

Los auriculares supraaurales cubren una parte del pabellón auditivo pero son más ligeros, los in-ear son los auriculares tipo botón que van dentro del canal auditivo y no requieren diadema, lo que evita problemas con las gafas.

 

Bang & Olufsen Earset3i
Bang & Olufsen Earset3i

 

Son modelos ergonómicos, con buena calidad de sonido. Me han dicho que aíslan del ruido de la cabina y que se escucha muy bien el sonido del ponente. Personalmente, los he probado y no me resultan tan cómodos pero son ideales para los intérpretes que no soportan las diademas o cargar con peso al ir a trabajar. El precio no es imposible, los puedes conseguir desde 150€ en adelante dependiendo del modelo.

Si odias la diadema pero quieres algo un poco más grande hay opciones llamadas neckband en las que la sujeción va por la zona de la nuca. No es lo que busco y no he encontrado referencias de compañeros que los usen pero es una opción más de las que hay en el mercado.

 

Artic Cooling P311
Artic Cooling P311

 

Los modelos más vistos en cabina son los cascos con diadema, tanto circumaurales (que cubren toda la oreja y son más voluminosos) o supraaurales (que cubren prácticamente todo el pabellón auditivo y son más ligeros)

Aquí hay una gama enorme de opciones a elegir y de marcas que ofrecen auriculares de todos los precios para amantes de la música, entusiastas de los videojuegos y profesionales del sonido.

Como uno de mis requisitos era poder probar los cascos antes de tomar la decisión, mi lista se limitó a una serie de modelos que tiendas como la FNAC, el Corte Inglés, etc. tienen a la vista.

 

 

cascos 5

 

Sennheiser tiene modelos de todos los precios posibles, los hay desde 18€ (HD 201) hasta más de 300€. Este modelo, Sennheiser Momentum, es muy bonito pero me pareció sorprendentemente incómodo para el precio que tiene. Las almohadillas forradas prometían pero no nos entendimos.

 

HD 202 II
HD 202 II

Este modelo de la misma marca es bastante más económico. Los materiales no son tan buenos pero las almohadillas me parecieron mucho más cómodas y la diadema está a otro nivel.

El sonido de esta marca es excelente y si alguien quiere comprar unos cascos para empezar en cabina pero no está interesado en hacer una inversión excesiva en esto puede probar el modelo HD 201. Estos cascos son muy cómodos, los he usado en cabina durante una jornada completa y con las gafas y aunque no aíslan del todo del sonido exterior y su “flexibilidad” es limitada, por menos de 25€ es difícil encontrar auriculares de tan buena calidad.

Si uno se plantea la posibilidad de unos cascos que realmente sean buenos a la hora de aislar el sonido de fuera o el propio de la cabina (cosa que hacen muchos intérpretes), hay varias opciones interesantes en el mercado.

 

Bose QuietComfort
Bose QuietComfort

 

Estos auriculares de la marca Bose lo tienen todo, son bonitos, cómodos, con unas almohadillas que no quieren tatuarte las patillas de las gafas y encima cuando te los pones no se cuela el sonido exterior. No son baratos pero son una buena inversión a largo plazo. Necesitan una pila para la función de cancelación de ruido y vienen con una funda de lo más práctica para llevarlos a todas las cabinas del mundo y encima dar buena imagen.

 

 

funda

 

Otra opción ligeramente más cara pero que viene en varios colores es el Beats by Dr. Dre Studio 2.0.

Los probé en pleno mogollón del Black Friday, con la tienda llena hasta la bandera y además de tener unas de las almohadillas más suaves del mercado, no te enteras de nada de lo que rodea. Es como una sesión en el Flotarium para tus orejillas.

 

Beat y Monster suelen tener stand de prueba con sonido
Beat y Monster suelen tener stand de prueba con sonido

Los auriculares negros son los Studio y son muy interesantes pero el precio desanima un poco al rondar y en algunos sitios superar los 300€. Estos auriculares ahora también se pueden comprar en Apple Store (para los fans de la manzanita). Beats tiene otras dos opciones interesantes:

 

 

Beats by Dr. Dre Mixr
Beats by Dr. Dre Mixr

Los Mixr están pensados para que un dj pueda moverlos y dejar una oreja al aire si es necesario, por eso las copas son giratorias y esto es un punto a favor para los intérpretes que quieren tener solo un auricular puesto en cabina. Nuevamente, el precio es quizás lo peor y que la diadema pesa algo más y es menos cómoda que la del Studio.

Si uno se enamora de las almohadillas, de lo blanditas que son y de lo fácil que es transportar estos cascos existe una alternativa más pequeña, ligera y algo más barata (pero no mucho más): los Beats Solo2. Mucho mejores que los primeros Beats Solo que sacó la marca y cuyo precio puede variar desde los 180 a los 200€. Aviso importante: aunque se parecen mucho a los Studio, los Solo2 no tienen cancelación de ruido.

 

Vienen con una funda muy útil
Vienen con una funda muy útil

 

Son fáciles de transportar y no pesan apenas
Son fáciles de transportar y no pesan apenas

 

Si os ha encantado la idea del auricular que se puede girar pero no tanto lo de gastar más de 200€ en unos cascos, Sennheiser ofrece el modelo HD 205 II que permite rotar uno de los auriculares y que se puede adquirir por menos de 45€ en el mercado. No está mal pero no fue el elegido porque no me resultaba del todo cómodo (cada persona tiene sus propias manías y lo mejor es probar cada modelo antes de nada).

 

casco r

 

Hay muchas más marcas y cascos en las tiendas pero esta entrada ya amenaza con ser más larga que algunos cables. Hay un casco para cada intérprete, desde que empecé a investigar he encontrado modelos en todas partes y no descarto hacerme con otros en un futuro muy cercano. Hace un mes me invitaron a Cibeles Madrid Fashion Week y de todo lo que se exponía en SamsungEgo solo saqué fotos de esta belleza (aviso: no lo he metido en la lista porque pesa lo que no está escrito).

 

 

Pon unos cascos en tu vida
Pon unos cascos en tu vida

 

Y para los que han llegado hasta aquí y ahora mismo se estén preguntando cuál es la relación entre la divinidad y los cascos, voy a cerrar la entrada con una de las imágenes del desfile de Dolce & Gabbana de este año. Hay que reconocerlo, estos son divinos y las almohadillas tienen pinta de cómodas pero no sé yo qué opinará el técnico de sonido al verlos.

 

Intérprete equipada a la par que ornamentada
Intérprete equipada a la par que ornamentada