Siete años no son nada

O sí… no lo tengo claro, pero el pasado mes de mayo este blog cumplió siete años y da la sensación de que fue ayer cuando tomé la decisión en un hotel de Lisboa de dar el paso para publicar la primera entrada. Aunque al mismo tiempo también tengo la impresión de que han sido más años y que el blog me acompaña desde hace una eternidad.

tenor
Siete

Me gusta leer o escuchar a otros compañeros con blog cuando les preguntan el motivo por el que abrieron su bitácora y cómo eligieron el nombre de la misma. Me temo que no tengo una historia interesante de horas de investigación, ni le di vueltas a mil opciones. Ya tenía un blog que no usaba para nada, le cambié el nombre y me puse como reto ver si escribía más de una entrada. Ya está, ni se me cruzó por la cabeza hacer una planificación del número de entradas que quería por mes, ni en qué día era mejor publicar, mucho menos si el nombre era bonito, un juego de palabras o siquiera si era corto y fácil de recordar. Confieso que en su momento quizás debería haberme planteado estas cuestiones, puesto que tienen sentido. Sin embargo, este nunca ha sido un blog planteado como herramienta de marketing, ni me ha llovido el trabajo por tenerlo. Quería comunicarme, sentirme menos sola en un momento en mi profesión en la que sabía que había otros traductores e intérpretes ahí fuera pero con los que no tenía contacto y era una forma de entablar conversación con compañeros.

Por supuesto, el blog nació de la inspiración obtenida en un congreso de traducción (la primera entrada), sitio estupendo para conocer gente, pero a pesar de ser intérprete y no tener reparos (no muchos) en interpretar delante de una sala llena, de cámaras, en la tele para miles de personas o en la radio para aquellos que madrugan, se me da fatal conocer a la gente en los saraos, soy menos de:

giphy
¿Cómo va eso, chati?

Y mucho más tipo:

tenor

En estos siete años el blog me ha dado sorpresas, la mayoría positivas, ha habido un sorteo de un diccionario médico, me ha permitido conocer gente, hablar sobre temas que me interesan y responder algunas consultas. Sobre todo he hablado de lo que me llama la atención y los aspectos de la profesión que me apasionan o me preocupan. Muchas entradas sobre formación (cursos, talleres, prácticas), entrevistas a otros compañeros para saber cómo son sus condiciones de trabajo, algunas entradas sobre anécdotas, algunas listas (sí, también soy humana), libros, películas y cuarto y mitad de exposiciones de fotografía (os debo la entrada de este año). Espero que sí algo transmite este blog es que no te aburres en este trabajo, no siempre es fácil, hay días muy frustrantes, pero no es posible aburrirse.

El primer año del blog me dijeron que no podrían nominarlo a premios por ser demasiado informal. Le di vueltas a esta idea, ¿valía la pena tomarme el blog más en serio, que fuera menos de andar por casa? Pero no me parecía la opción correcta. Me conozco y sabía que si convertía este blog en una obligación con fechas de publicación y temas “de moda” en el sector no duraría más de dos entradas. Este blog siempre ha sido una válvula de escape, una forma de contarle a alguien qué es mi trabajo sin aburrir aún más a familiares y amigos. Por eso no publico el mismo número de entradas cada año y últimamente publico menos, dado que muchos temas ya los he tratado. ¿Significa eso que este blog ha muerto? No, al menos no por ahora, el futuro es incierto. Mientras me apetezca escribir algo, el blog seguirá vivo.

Este año no os he dado la brasa con las votaciones del Top 100 Language Blogs 2017 porque me daba la sensación de que todas las primaveras os persigo pidiendo votos como un político cualquiera, solo que con gifs de Leonardo y el Oscar. Mañana se sabrán los ganadores, pero pase lo que pase, quería daros las gracias por leer el blog y por acompañarme en este viaje, incluso si tan solo lo habéis hecho una de las paradas del mismo.

 

giphy1
Este año en lugar de a Leo os dejo con Mahershala. Gracias