¿Corremos el riesgo de ser uberizados?

Uberización: 

  • Por representar un símbolo de un nuevo modelo económico, el nombre de la firma Uber se prestó para crear esta expresión. Esta expresión se usa para definir los nuevos modelos de negocios en los cuales particulares pueden efectuar transacciones económicas vía plataformas accesibles desde aplicaciones que se encuentran en sus celulares inteligentes o en sus computadores. Además de Uber, los últimos años han experimentado una explosión de oferta de plataformas que van desde el alojamiento con AirBnB hasta plataformas de intermediación financiera, otras dedicadas a los servicios domésticos, a los servicios jurídicos, etc. [¿Qué significa la “uberización” de la economía? – Foco Económico]

 

Hemos leído noticias sobre Uber y la uberización de ciertos servicios, aunque cada vez se habla más de la posibilidad de contratar servicios a través de aplicaciones, de sitios web, en los que nada más entrar planteas lo que necesitas, te aparece un presupuesto en cuestión de segundos y se te asigna un “profesional” anónimo que prestará dicho servicio en el momento que se necesite y sin dar una sola pega, siendo al mismo tiempo amable y agradable. Hasta ahí todo es de color de rosa pero, ¿es oro todo lo que reluce en la “uberización” de servicios? ¿Se van a uberizar los servicios de traducción e interpretación?

De forma imparable, aunque las actividades económicas tradicionales se resistan, se está produciendo una drástica transformación en la mayoría de los sectores que acabará con lo que hoy conocemos. La banca, las eléctricas y otras industrias están llamadas a transformarse con rapidez o a desaparecer. No importa lo grandes y potentes que sean, o se transforman, o antes de que se den cuenta estarán en la puerta de salida. – Eduardo Olier en El Economista.es

Esta fue una de las preguntas que nos planteó ayer en Madrid Henry Liu, el presidente de la FIT, la Federación Internacional de Traductores, en el encuentro de asociaciones de la Red Vértice organizado por Asetrad en su flamante nueva sede.

No es la primera vez que se escuchan los gritos de pavor de la multitud del sector:

  • Las máquinas van a quitarnos el trabajo.
tumblr_ogh49vcqti1uqrdeoo1_500
Me encanta el olor a traductor chamuscado antes del amanecer
  • La uberización va a hacer que se desplomen las tarifas.
  • El intrusismo, el intrusismo (perdón, es marzo y este grito suele sonar más fuerte en temporada baja).
giphy1
Corred insensatos

Volviendo al tema que nos atañe hoy, ¿son las máquinas el final de la profesión? ¿Son el malo de la película ellas solitas? ¿Tienen secuaces? Quizás nos estamos equivocando y en realidad son el Clark Kent que aún no sabemos que puede salvarnos.

Lo que sí tenemos que aceptar es que están aquí, la tecnología ya no es algo nuevo y el hecho de que los consumidores quieren una homogeneidad en el modo en el que contratan servicios también. Se ha hablado mucho del efecto Ryanair y los productos “low-cost” y a eso ahora tenemos que añadir la urgencia de una sociedad que exige servicios las 24 horas, los siete días de la semana y los 365 días del año.

20170310_110122
La idea es buena y la tecnología lo permite, pero ¿qué significa para nosotros?

En lugar de decir sencillamente que NO, no quiero saber nada de eso o SÍ, es el futuro, aprovechemos las oportunidades que ofrece, tendríamos que plantearnos algunas preguntas.

¿Qué supone uberizar el servicio de traducción e interpretación? En traducción ya llevamos tiempo viendo agencias que lanzan aplicaciones que ofrecen básicamente ese servicio a los interesados. ¿Qué quiere traducir? ¿Para cuándo lo quiere? Esto es lo que cuesta. Para poder ofrecer esto tienen que contar con una base de datos de traductores que permita sacar el trabajo independientemente de la hora y además necesitas unos precios muy competitivos. La gente que opta por contratar traducciones de este modo quiere rapidez y que salga lo más barato posible. ¿Dónde queda aquí la calidad? ¿Es siquiera parte de la ecuación?

20170309_165311
Nadie contrata un traductor para conocer gente guay, pero si puede optar por un servicio uberizado de traducción para ahorrar tiempo y dinero.

Si somos sinceros, todos hemos tenido clientes que necesitan la traducción para ayer y que te saltan sin el más mínimo atisbo de vergüenza que tampoco la quieren perfecta, “con entender un poco lo que dice me vale”. Ahí te plantean un conflicto profesional serio. ¿Sabemos hacer las traducciones personalizando el nivel de calidad en: mal pero no se nota mucho / medio bien / pasable / excelente / si Hemingway levantara la cabeza me invitaría a una copa? ¿Nos interesa incluir la moda de la personalización o “customizar” nuestro trabajo hasta ese punto? ¿Es rentable hacerlo? 

Muchas preguntas, pero es necesario planteárselas en un mercado en el que tienes dos opciones: trabajar a destajo con tarifas bajas o ofrecer un nivel de calidad acorde a las tarifas que planteas. Si vamos más allá, la siguiente pregunta es: ¿Qué es lo que entendemos por calidad? ¿Es lo mismo que lo que entienden los clientes que nos contratan?

20170310_110446
Una cosa está clara, si prometes un servicio de calidad, lo tienes que dar.

La calidad no puede ser una promesa vacía que usemos para defender nuestras tarifas y que luego se quede en nada.  Si quiero cobrar tarifas altas tengo que diferenciarme del resto siendo bueno en lo que hago, esforzándome más en la preparación de los proyectos, formándome cada poco para mantenerme actualizado y seguir ofreciendo valor añadido a los clientes. Tampoco nos vendría mal escuchar más a los clientes, descubrir qué necesitan y de qué se quejan de servicios previos que han tenido.

Esa teoría es buena y ciertamente funciona pero, ¿qué hacer cuándo el cliente prefiere algo barato incluso si no es tan bueno?

20170309_165827
Existen distintos tipos de clientes igual que hay distintos tipos de servicios de traducción

El cliente debería conocer más el servicio, para saber así qué tipo de traductor o intérprete está contratando y qué calidad es la que puede esperar. No es lo mismo un traductor literario que traduce todas las novelas de un autor, un traductor autónomo que quiere ganarse a ese cliente, uno que trabaja para la agencia X y no tiene clientes asignados fijos, un traductor en plantilla que trabaja solo para una empresa, una agencia que mima a sus traductores por ser valiosos activos o un aplicación de móvil que te promete la traducción de 10.000 palabras en dos días.

20170310_110626
¿Quién traduce o interpreta tus contenidos?

La autoría, el que se sepa quién hace qué, es uno de los temas más complicados de nuestro sector. Quizás en la traducción editorial o literaria las cosas sean algo más fáciles (tampoco tanto, consultad la campaña Acredítame – Cita al traductor para ver de qué hablo). Pero en otros campos, por ejemplo el de la interpretación, la cosa es mucho más compleja. Durante años nos hemos enorgullecido de ser invisibles, si no se nota la presencia del intérprete es que estamos haciendo bien nuestro trabajo de facilitar la comunicación (cierto), pero esta invisibilidad nos perjudica a la hora de poder vender nuestros servicios. La clave es encontrar un modo de mantener la confidencialidad que piden muchos clientes y nuestra capacidad para vender nuestra experiencia profesional. Parece fácil y a veces no lo es tanto. Henry Liu comentó aquí el caso de una delegación china que visitó Nueva Zelanda (su país de origen) con unas 800 personas en total, de las que 9 eran intérpretes. Tenían un intérprete para las ruedas de prensa, otro para la negociaciones, etc. Nuevamente, la idea no es mala, si te juegas millones y necesitas que tu mensaje llegue tal y como tú quieres, ¿por qué no invertir en conocer los activos que te pueden dar los mejores resultados dependiendo de la situación? No hay un intérprete que sea bueno en todo, pero todos sabemos en qué somos mejores y dónde realmente destacamos. ¿Por qué no aprovechar eso? Aquí, Natalia González de AICE, Asociación de Intérpretes de Conferencia de España, apuntó con acierto que uno de nuestro principales fallos a la hora de ofrecer nuestros servicios es saber vendernos. No hablamos aquí de los colores que tenemos que elegir como fondo de la web, ni del grosor de las tarjetas de visita, sino de nuestra capacidad para expresar de forma clara, profesional y atractiva en qué somos realmente buenos, en qué somos mejores que otros que ofrecen el mismo precio o tarifas más bajas.

Las máquinas nos dan mucho miedo, no es nada nuevo: Google Translate nos va a quitar el trabajo, los nuevos auriculares que interpretan mientras caminan nos van a quitar el trabajo y encima son bonitos. Todos tenemos un familiar angustiado que nos manda artículos al WhatsApp con estos inventos que nos dejarán viviendo bajo un puente.

real-time-translator-ear-waverly-labs-fb
Bonitos son

Llevamos años escuchando esto, quizás sea hora de ver lo que ha pasado en ese período.

20170309_170852
En 2014 ya hablaban de este tema en el congreso de la FIT

La traducción automática o MT es una realidad, hay una inundación de datos que requieren traducción, hay comunicados internos, manuales de instrucciones, etc. Henry Liu lo ha comentado: no existe una crisis de material a traducir e interpretar. Ese no es el problema, hoy por hoy se traduce más que nunca antes.

20170310_110359

No se trata de una crisis de palabras, en la actualidad ni siquiera hay una escasez de profesionales preparados (hay quien dice que incluso somos demasiados) pero sí que existe una crisis de percepción del valor de nuestro trabajo que da como una resultado una crisis de tarifas. Si no percibo que contar con un profesional preparado y serio tiene un valor añadido, voy a estar encantado de contratar a alguien por cuatro duros. Lógicamente, las futuras generaciones verán que esta no es una profesión suficientemente rentable y estudiarán otra cosa y en un futuro sí que tendremos una crisis de escasez de traductores e intérpretes que no beneficia al sector.

Ahorrar costes solo pone en peligro la sostenibilidad del sector.

Ahora bien, ese es nuestro trabajo, dejar claro qué hacemos y, para ser expertos en comunicación, se nos da fatal comunicarnos con el mundo exterior, ese que puede convertirse en un cliente potencial. Invertimos mucho en herramientas de software, actualizamos los programas de traducción asistida, intentamos ser cada vez más eficientes, llenamos las cabinas de tabletas, diccionarios electrónicos, cascos con mejor sonido, etc. Todo eso es aprovechar la tecnología para mejorar el servicio y es bueno. Pero en traducción estamos viendo que a veces eso juega en nuestra contra a pesar del tiempo y dinero invertido.

Henry Liu puso un par de ejemplos excelentes para ver lo absurdo que llega a ser:

20170309_172913
Si en las pruebas no me detecta nada nuevo no pago, hay una concordancia del 100% con la radiografía anterior
  • El ejemplo del médico está muy trillado pero vamos a verlo desde el punto de vista de la interpretación. Si eres el intérprete de la rueda de prensa del inicio de las reuniones del G7 o G8  en los últimos años te han tocado los mismo temas: la guerra de Siria, la crisis económica, Grecia, Brexit, el populismo, el calentamiento global. Muy bien, pues cada vez que salga un tema que ya se haya interpretado el intérprete cobra un 10% menos de la tarifa o no lo interpreta. Si nos parece ridículo en un servicio, ¿por qué dejamos que nos impongan ciertas cosas en otro? A ver que la interpretación no se libra de las peticiones desquiciadas. No creo que sea la primera a la que el cliente le quiere descontar (sin éxito) de la tarifa total los 15 minutos de la pausa del café o los 45 minutos de la pausa comida.
200
No soy una máquina, no me desenchufo en la pausa café (que además rara vez dura 15 minutos). Ni soy un parking y no cobro por minutos

Nos reímos mucho de las “supuestas” traducciones hechas con programas gratuitos o baratos y las subimos a todas las redes sociales como modo de defensa contra el ataque de las máquinas, pero, ¿estamos seguros de quién ha sido el que ha traducido eso? A ver, en este caso, ¿quién ha sido?

20170310_110551
Se trata de una traducción literal del chino: resbale y caiga con cuidado
  • A) Esto ha sido G* Translate
  • B) Ese primo del director que pasó un verano estudiando chino y que hace traducciones de vez en cuando para sacarse unos eurillos
  •  C) Un traductor con inglés como lengua D o incluso F que había recibido pocas ofertas ese mes y total, es un montón de señales de advertencia, no puede ser tan difícil.
  • D) ¿Vamos a pagar a un traductor para esto? Trae para acá, que esto lo saco yo en un rato libre que hablo un inglés de Oxford nivel bilingüe.
  • E) Un traductor con buen dominio de chino e inglés con dos copas de más o un gripazo brutal de esos que no te dejan ver bien ni la pantalla.

¿Podéis acusar sin dudar a la máquina?

Lo que queda claro es que la tecnología ha llegado para quedarse, tenemos que aprender a aprovecharla, que el mercado demanda cosas de forma diferente, que tenemos que ser flexibles pero no por ello renunciar a una tarifas que nos permitan vivir de nuestro trabajo y sobre todo, no renunciar a tener vida. Las máquinas pueden trabajar las 24 horas, yo no y tampoco quiero hacerlo. Por lo que si quiero que me contraten, tendré que especializarme, venderme bien y ofrecerle al cliente lo que le prometo. ¿Corro el riesgo de ser uberizada?

giphy

 

Muchas gracias a Asetrad por permitirme acudir, ha sido un placer escuchar a Henry Liu que habla de la realidad del sector sin dramatismo, con los pies en la tierra y con conocimiento de causa, dado que recorre el mundo visitando las asociaciones locales para ver qué podemos aprender unos de otros.

 

La cabina muda y el intérprete fantasma

¿Qué es una cabina muda?

Parece imposible que una cabina sea muda, su función es transmitir información en otra lengua para facilitar la comunicación en una sala de conferencias o a través de la televisión o la radio.

La cabina muda es básicamente hacer prácticas de interpretación en una cabina (normalmente a solas), con un discurso real que se desarrolla en la sala, pero sin que te escuche el público asistente. ¿Para qué sirve si no te escucha nadie? Cuando aún no has pisado la cabina profesionalmente, te ayuda a meterme en situación, no es lo mismo el aula de clase que una conferencia. También te permite familiarizarte con muchos de los detalles que solo se aprenden en el trabajo. Si está bien organizada, algún intérprete se ofrecerá a escucharte para poder darte luego feedback (el intérprete que no trabaja en ese momento en la cabina que sí está interpretando para el público) o simplemente te permitirán grabarte para luego repasar lo que has hecho bien y lo que has hecho mal. A veces viene bien incluso si ya llevas tiempo trabajando, porque te permite enfrentarte a temas que te producen cierta inseguridad, hacer más discursos para resolver problemas ya identificados, practicar combinaciones de idiomas que estás añadiendo o que usas poco, etc.

Se llama “muda” no porque no hable el intérprete, más bien porque nadie le escucha (o prácticamente nadie). Por lo que los ejercicios en casa son una especie de cabina muda cutre, en la que practicas en pijama pero te falta ese elemento del feedback (cosa que ahora está cambiando gracias a las iniciativas online sobre las que ya hemos hablado en el blog).

En inglés se llama dummy booth y siempre me acuerdo de los muñequitos a los que someten a accidentes de coches de esos que duele solo verlos.

giphy
Me ha dolido menos que un discurso de economía.

Hoy sin embargo voy a hablar de los intérpretes que pueden parecer mudos y no lo son. Lo sé, lo sé, no parece tener sentido, pero ya habéis visto que existen las cabinas mudas y que son muy útiles. Lo mismo pasa con los intérpretes a los que apenas escucha alguien.

A menudo en el blog he hablado de visibilidad pero, ¿qué es un intérprete fantasma?. En televisión puedes ver al periodista, a los entrevistados, te muestran vídeos, imágenes pero nunca ves al intérprete, solo escuchas una voz que sale de la nada, como el narrador de Gossip Girl o de una de esas películas de calidad sospechosa que ponen en el horario de sobremesa. Vale, no nos hace falta salir en antena (personalmente no es algo que me llame la atención), pero imaginad que si ni siquiera se escucha tu voz. En ese caso, da la impresión de que ni siquiera has estado ahí y, lo cierto, es que has sido una pieza tan necesaria como todas las demás para que esa entrevista salga adelante.

tumblr_lo41emmccb1qfi7i4o1_500
Oigo voces, ¿serán intérpretes?

¿A qué me refiero con esto? 

En las entrevistas en televisión normalmente (no siempre, por desgracia) hay dos intérpretes: uno interpreta al castellano lo que diga el invitado extranjero y el otro interpreta las preguntas y demás comentarios del castellano a la lengua del entrevistado.

¿Por qué necesitan dos intérpretes?

Muy sencillo, si queremos que todo fluya con la rapidez que exige la televisión, necesitas que un intérprete se centre en las preguntas y otro en las respuestas. Si solo tienes uno, lo más probable es que vaya escaso de tiempo y cuando vas muy acelerado cometes más errores, en ocasiones hasta olvidas cambiar las lenguas y haces magníficas interpretaciones del inglés al inglés, por lo que te la juegas si es una retransmisión en directo. Con dos intérpretes sale todo mucho mejor, hay menos estrés y encima se pueden ayudar el uno al otro. He probado las dos opciones y no hay color, en serio.

img-20160927-wa0010
Uno interpreta, el otro aprieta el botón MUTE y así no se cuela nada del otro micro en el directo

Cuando vemos la tele y escuchamos al intérprete no nos acordamos que hay otro compañero “en la sombra” que permite que el entrevistado entienda la pregunta. Esta labor que pasa tan desapercibida es clave para el ritmo del programa. No puedes eternizarte al interpretar preguntas, debes ser conciso, no añadir nada, no adornar en exceso pero, sobre todo, no cambiar en lo más mínimo el sentido de la pregunta o los posibles chistes. La respuesta debe encajar con la pregunta, de lo contrario dejas de ser un fantasma.

Si alargas mucho la interpretación de la pregunta el presentador se quedará esperando y el entrevistado pondrá cara de impaciencia, mientras en casa la gente se preguntará qué narices ha pasado. Eso por no hablar de los momentos en los que el entrevistador y el invitado deciden marcarse una charla entre amigos y hablan casi a la vez. Ese tipo de coloquios o charletas improvisadas le dan más dinamismo a las entrevistas y si surgen suelen demostrar que la interpretación va viento en popa, tanto que el extranjero sigue lo que se dice en plató como si pudiera hablar la lengua local. Ahí debes estar muy atento, algunos invitados te están escuchando y sienten la necesidad de interrumpir la pregunta, tu compañero debe entrar y tú debes dejar de hablar y empezar a presionar el botón MUTE de la consola para que tu micro no interfiera en el directo.

Puede parecer que si te llaman para ser el intérprete de las preguntas tu cometido va a ser más fácil y no es así necesariamente. Es verdad que será menos vistoso, ni siquiera tu abuela sabrá que has interpretado en ese programa, pero si no lo haces bien se va a notar, sin ti no funciona la entrevista. En ocasiones el intérprete que no se escucha en directo trabaja hasta más que el que sí se oye.

Visto desde otro punto de vista, si os agobia interpretar para la televisión por eso de que te va a escuchar media España, ofreceros para ser “el otro intérprete” y asunto resuelto.

Aquí os dejo un ejemplo de una entrevista reciente. Dado que el entrevistado era una hombre, la que no se oye es mi voz:

Entrevista a John Helliwell de Supertramp

Da la sensación de que soy la intérprete muda pero nada más lejos de la realidad. Una de las cosas que me gusta hacer cuando me toca ser fantasma es presentarme (I am the voice in your ear) y si es necesario, luego dedico los segundos antes de entrar en antena a explicar al entrevistado cómo va a funcionar todo el proceso, para que sepa que mi trabajo es hacer que no pierda nada de lo que se dice.

¿Qué tipo de intérprete eres?

El Gamification World Congress celebró ayer su quinta edición y he trabajado con Esther Moreno en la cabina durante los últimos cuatro años. Este año hemos vuelto a Madrid, al origen y, como siempre, ha sido una jornada maratoniana, llena de información y de cosas curiosas. Ya os he hablado de este congreso en el blog.

Después de 4 años de interpretar a conferenciantes que hablan sobre tipos de jugadores basándose en el modelo de Bartle de 4 tipos o en el del fantástico Andrzej Marczewski con 8 tipos, estoy bastante familiarizada con ellos. Ayer un asistente preguntó para qué sirve saber cuáles son los tipos. Bueno, la respuesta es sencilla, si identificas los tipos de personalidades que tienen tus jugadores, qué les motiva, cuáles son los objetivos que les interesan y cómo interactúan con otros jugadores y con el entorno, sabrás cómo diseñar propuestas personalizadas y podrás hasta cierto punto hacer una previsión de la respuesta que vas a obtener. Ahí es donde me pregunté si no nos vendría bien identificar los tipos de intérpretes.

Antes de nada, ¿qué tipos de jugadores hay?

gamification-bartle
Modelo Bartle para juegos multijugador en tiempo real en mundo virtuales

Vale, vale, pero, ¿podemos ver esto de forma más clara y a ser posible en español?

tipos_de_jugador_content-622x365
Del blog ICEMD

Un Triunfador es una persona para la que lo más importante es la sensación de haber conseguido algo, lograr una meta y cuanto más compleja mejor. Quiere ganar y ser el primero en la clasificación. Actuar sobre el entorno (mundo), dejar su marca, es más relevante que la interacción con otros. Bien podría ser también un tipo de intérprete, más individualista, muy centrado en el reto de sacar adelante proyectos difíciles, enfrentarse a terminología muy específica, eventos de mucha tensión o que han generado mucha expectación y prepararlos tan bien que el resultado final sea perfecto. No tiene nada de malo aspirar a la perfección. Sería un intérprete que estudia el tema, practica en casa y ofrece un pack completo: terminología precisa, pronunciación, ritmo, etc. Pero le fallaría la parte del “concabinato”. Se centraría más en su rendimiento  que en el trabajo en equipo o en empatizar con la sala, el ponente, etc. Puede ser un intérprete que se centre solo en algunas especializaciones y en menos combinaciones de idiomas, dado que una de sus motivaciones es ser reconocido como uno de los mejores (o el mejor) en lo que hace, por lo que le dedica tiempo a aquellas áreas donde destaca y es perfeccionista.

giphy3
#winning

Un Explorador desea descubrir lo desconocido, quiere explorar nuevos mundos y conseguir cosas nuevas en cada partida o con cada proyecto de interpretación. Este es el tipo de intérprete que se metió en cabina cuando le contaron que si te dedicas a esto nunca vas a dejar de estudiar, investigar y aprender algo. Pueden fallarle (o no) otras técnicas pero la documentación es lo suyo. Horas leyendo artículos, buscando enlaces, investigando referencias, es un campeón con los vídeos de Youtube que tratan sobre el tema del día o la semana. Sin embargo, no le interesa alcanzar el nivel experto de los ponentes, porque cuando termina una conferencia, lo que busca es sumergirse en otro tema, a ser posible muy diferente, para seguir descubriendo cosas. Es un estudioso, el curioso profesional. Puede ser un compañero de lo más útil (todo le sonará), o un habitante de biblioteca que se relaciona mejor con los libros (ebook, vídeos, o cualquier formato que queráis) que con las personas. Su motivación es interactuar con el mundo, la parte sociable puede estar o no estar incluida en el modelo de fábrica.

tumblr_mngfhnzxv71r5cax1o1_500
Libros, libros

 

Un Ambicioso (o asesino, depende de cómo quieras traducir killer) es el que quiere ganar, su motivación es actuar sobre el mundo, por lo que competir es lo suyo. Le gusta ganar pero es la competición y derribar a la competencia lo que le activa más que el cuarto café de la mañana. No es lo que encuentre con más frecuencia en cabina pero en todos los sectores hay gente que asume que la vida es una competición y que tienen que ser “el mejor” incluso cuando el trabajo de cabina es un trabajo en equipo.

4e74b918b92a66efc8356b19f1e812fc
#Mmmm

 

El Sociable o socializador es una persona que se siente motivada si puede interactuar con otras personas. Es el intérprete que disfruta con el concabinato, es al que le dicen que en el proyecto hay 6 cabinas y se viene arriba pensando en todos los compañeros con los que va a trabajar y la gente nueva que va a conocer. Es el intérprete que empatiza, que sigue el tono del ponente, que se mete en el papel. Es el compañero que sabes que te va a ayudar pase lo que pase y sus notas son tus notas. Es el compañero que suele gestionar bien la parte social de este trabajo (pedir presentaciones, hablar con los ponentes). Si eres un explorador, este es un compañero que te complementa y que te va a apreciar aunque seas menos sociable que el Grinch.

giphy4
Vamos a compartir cabina, dame un abrazo, que se note ese #terplove

No sé si uno es solo un tipo de jugador y nada más que un tipo. Creo que en el fondo muchos tenemos un poco de los 4, con uno de los tipos más marcado. También hay épocas y proyectos concretos en los que sacas a relucir más un tipo que otro pero está bien conocerse, saber qué somos y con qué tipo de compañero encajamos mejor.

Otro de los puntos del GWC16 que me ha hecho pensar es la siguiente idea: a la gente le gusta sentirse especial. Si tienes que pagar más pero sientes que te ofrecen un servicio “VIP”, único y distinto al que se le ofrece al resto, lo pagarás y encima estarás encantado de hacerlo. Es una idea que lleva tiempo circulando por las conferencias de marketing, que explica el consumo de artículos de lujo (sobre todo cuando no son especialmente buenos). Pero que por ahora es complicado aplicar a los presupuestos que enviamos a los clientes. Lo de “te ofrezco una interpretación de calidad y por eso tienes que pagar estas tarifas” (que son las estándar, no hay truco aquí, dado que siempre intentas ofrecer una interpretación de calidad) no siempre convence al cliente. Quizás el fallo esté en no incluir una tarifa más barata para una “interpretación cutre” en el menú para que así tengan opciones. Lo sé, lo sé, es mejor no dar ese tipo de ideas. Tendremos que seguir buscando modos de transmitir que somos un servicio de calidad, útil, que realmente aporta valor y que tanto si somos ambiciosos, sociables, exploradores o triunfadores, lo que está claro es que somos profesionales y nos dejaremos la piel para que el evento salga adelante.

Mientras tanto, aquí os dejo el vídeo que mostraron y que nos habla sobre nuestra necesidad de sentirnos importantes incluso mientras esperamos el bus. ¿La clave será poner un cordón VIP alrededor de la cabina?

 

Debates e intérpretes: el moderador

Después de 3 debates electorales y 2 entradas en las que hemos visto cómo es interpretar a Hillary Clinton y a Donald Trump, le ha llegado el turno a la voz de la moderación: Alberto Cartier.

2016-10-20-03-53-20
Alberto atento y sin soltar el MUTE mientras hablan los candidatos

– En el primer debate el moderador fue Lester Holt y el formato le permitió plantear preguntas enmarcadas en 3 grandes temas. ¿Cuáles fueron las principales dificultades que encontraste? A Lester le llovieron críticas por no poner suficiente orden en los turnos de intervención.

sep-26-2016-21-04-51
Lester Holt en el primer debate

Para mí el principal problema en los tres debates fue que el vocabulario me tocaba primero, después ya lo organizábamos, pero los “palabros” aparecían primero de boca del moderador.

En el caso de Lester, es cierto que intervino menos, sin embargo leía las preguntas, por lo que su parte era más rápida que cuando los dos candidatos se paraban a pensar (que tampoco era siempre pues muchas de sus respuestas eran las de toda la campaña)

– En el segundo debate las cosas se complicaron ligeramente. Dos moderadores, Anderson Cooper y Martha. Cada uno con un estilo diferente pero ambos muy directos. ¿Notaste diferencias entre uno y otro o con la velocidad a la que va un debate ni te dio tiempo a percibirlas? ¿Mejor o peor que Lester?

161010_pol_moderators-crop-promo-xlarge2
Dos moderadores y un intérprete

En el segundo debate efectivamente la presencia de dos moderadores hizo la interpretación más divertida, además a mí me gusta cambiar el tono de voz cuando habla uno u otro para poder dar al oyente por lo menos la sensación de es otra persona la que habla y hacer así más fácil la comprensión.

Estos moderadores fueron más activos y participaron más, lo que hizo que tuviera que estar más pendiente para intervenir y eso hizo que nos tuviéramos que coordinar más en cabina, pues no podía intervenir la interpretación del moderador cuando empezaban a hablar los moderadores, sino cuando el intérprete o la intérprete que estaba en ese momento terminaba su parte, para que tuviera sentido para el público. Eso hizo que tuviéramos que coordinarnos más.

– Al no haber anunciado previamente los temas que iba a salir, ¿te resultó más complicado este segundo debate? 

Sí, ya lo había notado en el primer debate a pesar de que habían anunciado las preguntas, aquí efectivamente el nivel de dificultad se complicó y la única preparación fue haber seguido, más o menos, las campañas en los medios.

– Además de dos moderadores, las preguntas llegaban desde el público y redes sociales ¿Prefieres preguntas de un mismo moderador o de distintas fuentes?

giphy2
¿Cómo no iba a sacar a Ken en esta entrada?

Idealmente de un único moderador y a una velocidad adecuada sería lo mejor. Al ser del público había que considerar a cada una de las personas que preguntaba, lo nerviosos que estaban o dejaban de estar y sus correspondientes acentos. A mí me divierte más, pero hace la interpretación más difícil.

– A pocos días del final del tercer debate, el final y definitivo, con solo un moderador, ¿Qué esperabas de ese debate y qué te ha gustado o no te ha gustado del moderador, Chris Wallace? La prensa lo ha calificado como uno de los mejores moderadores de estos debates. ¿Has notado diferencias reales a la hora de interpretarlos a todos?

200_s5
Chris Wallace

A mí también me ha parecido el mejor moderador, el más imparcial y el que más orden ha puesto de una forma más civilizada. Aunque al principio parecía que favorecía a Trump, luego daba caña a los dos por igual. Además iba interviniendo y mantuvo al público semi callado casi todo el debate.

A nivel de interpretación me pareció el más sencillo, pero ya contaba con la experiencia de los dos debates anteriores, así que no sabría decir si fue por él mismo o por las tablas.

– Finalmente, ¿cómo se vive el debate desde la silla del intérprete del moderador? ¿Mayor tensión, menor? ¿Qué haces mientras hablan los candidatos? (La respuesta a esa última pregunta la sé pero seguro que los lectores del blog se la han planteado)

2016-10-20-03-53-42

Desde la silla del moderador la tensión de interpretar es menor, porque el tiempo de intervención también es menor.

Sin embargo, contábamos con una cabina de lujo, mientras que Aida traía todo preparado a la perfección con sus cuadernos de colores y demás, que nos hicieron la vida más fácil a Dani y a mí, Dani tenía al que yo considero más difícil de interpretar (a Trump), porque al decir barbaridades sin contexto más de una vez nos hizo pensar si lo que habíamos entendido era lo que había dicho realmente o no.

La tensión, creo que para los tres, fue constante, pues todos consideramos que lo importante es que la interpretación en su conjunto salga bien, y no solo la parte individual de cada uno, así que todo el tiempo que estaba hablando otro estábamos viendo como apoyar y atentos como si nos tocara a nosotros para facilitar la palabra, término o número que hiciera falta si veíamos que el compañero o la compañera dudaba.

En este sentido también vi que la experiencia es la madre de la ciencia y que ya para el tercer debate nos coordinábamos mejor en cabina.

Ha sido un lujo el trabajo con Aida González y con Daniel Sánchez, no solo a nivel de compañeros de interpretación sino también a nivel humano. El tercer debate terminamos con un café con churros y porras en la tele.

walkup-debate-2
Tal y como ha dicho Alberto: Ha sido un placer ser parte del equipo 😉

InterpretimeBank – Una comunidad pensada por y para intérpretes

Si tenéis cuenta en Twitter es posible que ya os suene la iniciativa de interpretación colaborativa que han lanzado un grupo de intérpretes este año: InterpretimeBank. Lourdes de Rioja también una entrada con uno de sus fantásticos vídeos

Por si no os suena o no tenéis claro qué es, hoy tenemos la suerte de poder entrevistar a una de sus fundadoras, Aline Casanova. Conozco a Aline desde hace muchos años y es todo un placer añadir su voz a este blog.

aline

 

 

Aline tiene un máster en interpretación de conferencias de la Universidad de La Laguna, es intérprete autónoma acreditada por la ONU de Ginebra y le apasionan las nuevas tecnologías y la economía colaborativa.

¿Qué es InterpretimeBank?

Si consultamos el grupo de Google+ vemos que se trata de una comunidad online para intérpretes profesionales y estudiantes de máster de interpretación, creada con el objetivo común de mejorar las destrezas y las lenguas pasivas o activas durante las semanas de calma entre temporada alta y temporada alta. Eso está genial y se inscribe dentro de esta corriente tan positiva de interpretación colaborativa que está aumentado en los últimos años. Sin embargo, aún quedan tantas dudas por resolver.

– Aline, ¿Cómo definirías InterpretimeBank para alguien que no sepa nada sobre este proyecto? ¿Para quién está pensado? ¿Cómo funciona? ¿De dónde surgió la idea?

Lo primero que hay que saber es que InterpretimeBank es una herramienta que nos facilita conectar con otros intérpretes dispuestos a practicar y a ayudar a otros. Lo segundo es que funciona como un banco del tiempo, es decir, yo le cedo mi tiempo a un miembro de la comunidad (le escucho interpretar un discurso y le hago comentarios), para después poder pedir que alguien me escuche a mí, aunque no sea necesariamente la misma persona. Está pensado para estudiantes de máster de interpretación o para intérpretes profesionales con distintos niveles de experiencia que necesiten practicar por diferentes motivos. También está pensado para intérpretes que ya tienen un cierto volumen de trabajo y experiencia, pero que quieren añadir otro idioma a su combinación lingüística.

Al finalizar el máster de interpretación de conferencias, tenía la necesidad de seguir practicando y así fue como se me ocurrió esta idea. Al comentarlo con otros compañeros, estábamos de acuerdo en que no podíamos dejar de practicar, si queríamos estar en las mejores condiciones posibles para entrar en el mercado laboral como intérpretes. Sin embargo, al intentarlo, nos encontramos con varios obstáculos.

En primer lugar, a veces es difícil reunirse con compañeros con los que poder practicar, debido a la distancia física, las distintas zonas horarias y los ritmos de vida diferentes. En nuestro caso, todos nos fuimos de Tenerife al acabar el curso y estábamos repartidos entre México, Reino Unido, Colombia, Marruecos, España y unos cuantos países más.

En segundo lugar, los grupos de prácticas de las distintas ciudades no siempre se ajustan a nuestras necesidades: están presentes en muy pocas ciudades y algunos no tienen acceso a cabinas. Lo mismo ocurre con los cursos. A mí, por ejemplo, me encanta apuntarme a cursos presenciales, pero no es fácil encontrar un curso específico para mis necesidades en una época del año que me venga bien y que además tenga un precio que me pueda permitir. Practicar con compañeros puede ayudar a seguir avanzando hasta encontrar el curso ideal o hasta tener suficiente seguridad para empezar a trabajar con una nueva combinación.

En tercer lugar, a veces no resulta fácil encontrar compañeros con combinaciones lingüísticas compatibles que puedan darnos feedback. Hay idiomas que la mayoría de intérpretes tienen en su combinación en Europa, pero basta con tener una lengua que no sea tan común, para que sea imposible encontrar a compañeros que estén dispuesto a practicar.

Ante esta coyuntura, decidimos ponernos manos a la obra e intentar sacar todo el provecho posible de lo que la tecnología tenía para ofrecernos. Al principio éramos un grupo más extenso, pero finalmente nos hemos quedado en un equipo de 5 personas que desde hace varios meses trabajamos de forma incansable para desarrollar la comunidad y para que la nueva plataforma sea una realidad: Lia Giralt, Anna Svalova, Nuria Campoy y Mónica Díaz.

 

– ¿En qué plataformas está presente?

Llevamos desde 2014 en una comunidad de Google+, pero hace unos meses nos dimos cuenta de que esta red social ya no satisfacía nuestras necesidades (nos lleva mucho tiempo verificar la identidad de los nuevos miembros, es difìcil publicar eventos para organizar intercambios y contabilizar el tiempo que duran, etc.), por lo que tomamos la decisión de migrar a una nueva plataforma hecha a medida, que está actualmente en construcción.

La nueva plataforma incluirá todas las herramientas necesarias para facilitar los intercambios entre usuarios y garantizar el buen funcionamiento del banco de tiempo. Hemos pensado en todas los obstáculos que teníamos en Google+ y hemos intentado dar con una manera de resolverlos. Entre las nuevas características se pueden encontrar como el cronómetro integrado, la cuenta automática del tiempo, el calendario o el chat entre usuarios. Pero las dos características que creemos que van a mejorar muchísimo la experiencia del usuario son el filtrado por lenguas que hará que de forma automática, los mensajes lleguen solo a usuarios con combinaciones similares. La otra característica importante, son los filtros. Al registrarse, cada usuario puede definirse como intérprete de conferencias o de servicios públicos y como estudiante o intérprete en activo. Asimismo, se podrá escoger con cuál de todos estos grupos se quiere practicar o también se puede elegir practicar con todos ellos.

Otra novedad es que tendremos un sistema de evaluación con estrellas. Una vez finalizado un intercambio, el receptor del feedback podrá evaluar la calidad de los comentarios recibidos, pero también se tomarán en cuenta otros criterios como la cortesía o la puntualidad.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

– Hay una campaña de Kickstarter en marcha para mejorar la plataforma, para mejorar el servicio y me imagino que muchos habrán visto los tuits o la información en FB pero se estarán preguntando: ¿Qué es lo que obtengo si participo? ¿Qué pasará si no sale adelante? ¿La suscripción será anual si todo sale?

Cuando alguien apoya nuestra campaña de crowdfunding obtiene a cambio una recompensa acorde con la aportación que haya hecho. Además, hemos pensado en mecenas con perfiles muy diferentes: intérpretes, no intérpretes, estudiantes, profesionales, etc. Así que hay recompensas para todo el mundo.

Se pueden aportar desde 2$ hasta la cantidad que decida el mecenas, que a cambio podrá desde ver su nombre en la sección de agradecimientos de nuestra página web, hasta recibir un taller de oratoria de cinco horas, una suscripción premium en la plataforma de InterpretimeBank, una vez esté activa, o un set de toma de notas para interpretación consecutiva, entre otras recompensas.

Para que esto ocurra, tenemos que llegar al objetivo de 8000$ que hemos fijado para el 2 de noviembre. En caso contrario, no se retirará ni un dólar de las cuentas de los mecenas y, por supuesto, no habrá recompensas ni se lanzará la nueva plataforma de InterpretimeBank. Pero confiamos plenamente en nuestro proyecto y estamos seguras de que va a salir adelante.

Una vez hayamos llegado al objetivo, comenzaremos a ponernos en contacto con los mecenas para hacerles llegar sus recompensas y lanzaremos la nueva plataforma, en la que los intérpretes profesionales o estudiantes de interpretación interesados podrán crear perfiles y obtener suscripciones anuales.

– Es un proyecto ambicioso e interesante, ¿cómo está siendo la recepción? 

En general la idea ha sido muy bien recibida, especialmente cuando quien te escucha se identifica perfectamente con las necesidades que le dieron origen, es decir, intérpretes que son conscientes de que no pueden dormirse en los laureles, para decirlo en pocas palabras. Algunos intérpretes se han cuestionado si el feedback que van a obtener será de la misma calidad que el que van a dar y es una preocupación lógica cuando estamos hablando de emplear nuestro preciado tiempo. Durante el proceso de creación de la plataforma esta fue una de nuestras principales preocupaciones y por ello diseñamos los filtros y el sistema de evaluación.

Con la campaña de Kickstarter hemos comprobado que hemos llegado a muchos intérpretes que no son conocidos directos y eso nos hace mucha ilusión porque confirma que la idea llega a solucionar una necesidad compartida. Otra parte importante de nuestros mecenas son amigos y familiares y entre el grupo de amigos nos encontramos con que a muchos les interesa el taller de oratoria. Como intérprete y como Toastmaster eso me hace inmensamente feliz, porque a mejores oradores, mejores interpretaciones. Sin embargo, a la campaña le quedan muy pocos días y, aunque hemos sobrepasado ya la fase crítica de viabilidad del proyecto, animamos a los indecisos a que nos visiten en Kickstarter y a que nos apoyen. Además de que hacer una aportación crea un sentido de pertenencia que creemos que después se verá reflejado en el nivel de uso de la comunidad.

– ¿Consideras que este va a ser un proyecto a largo plazo o no os ha dado tiempo todavía a plantearos esa pregunta?

Sí, lo hemos hablado en varias ocasiones y creemos que será un proyecto a largo plazo porque es un proyecto con potencial de crecimiento y además nos ya ha costado cantidades considerables de tiempo, dinero y esfuerzo. Queremos ver qué frutos puede dar y sabemos que eso va a llevar su tiempo.

– Sé que eres WISEra y que valoras el trabajo en equipo de la comunidad, ¿hay algún otro tipo de iniciativas (formación, colaboración) que te gustaría en los próximos años? ¿Qué le hace falta al sector?

Yo creo que nos hace falta hablar más. Una de las cosas que me encantó del WISE fue precisamente la oportunidad de compartir experiencias con intérpretes de mercados diferentes. A mí me ayudó a sentirme menos sola y a perfilar hacia dónde quiero dirigir mi carrera. Con InterpretimeBank me ha ocurrido algo similar. Muchas de las personas con las que he hecho intercambios, con el tiempo acaban llamándome para hablar de temas que les preocupan o para pedir mi opinión y creo que al final se van tendiendo puentes que nos enriquecen en el ámbito profesional y en el personal.

– Sé de primera mano que te gusta lo que haces, que te apasiona la interpretación y como esta entrada también está pensada para estudiantes, ¿qué es lo más te gusta de esta profesión?

¡La adrenalina! Hablando con más seriedad, me gusta mucho el acto de facilitar la comunicación y de meterme en el universo de la reunión aunque solo sea por unas horas. También me gusta saber que estoy aportando valor de alguna manera. Hace poco me ocurrió que una cliente que entendía los tres idiomas de la reunión me dijo que había escuchado a la cabina española casi todo el tiempo porque le pareció que mi voz era muy agradable. Quizás en contenido no le aportamos nada que ella no hubiera podido obtener por sí misma, pero el hecho de que prefiriera escuchar la interpretación me alegró el día. También me gusta mucho la preparación de las reuniones. Aunque en el mercado privado es un proceso totalmente diferente al del institucional, me encanta leer, resaltar y alimentar glosarios. Es casi una manía.

 

Enlaces:

Kickstarter: https://www.kickstarter.com/projects/437730141/interpretimebank?ref=nav_search

Twitter: https://twitter.com/InterpreTime

Facebook: https://www.facebook.com/InterpretimeBank/

G+: https://plus.google.com/communities/103516280524690960825

 

Debates e intérpretes: Trump

En la anterior entrada hablé sobre mi experiencia al interpretar a Hillary Clinton en el primer debate electoral televisado de esta campaña electoral. Sin embargo, como quedó claro, un proyecto de este tipo no es algo que hagas solo. A mi lado tenía a Daniel Sánchez, intérprete muy curtido en estas batallas, no en vano ha participado ya en otros debates y ha sido la voz en español del presidente Obama desde hace años.

3a6f9934-0272-4369-af28-54cd54aa23cc
Concentración máxima a segundos del inicio del debate (pulsando el MUTE)

Otros intérpretes de Donald Trump ya han explicado cómo vivieron el debate (enlaces en la anterior entrada) pero no podía dejar escapar la oportunidad de pedirle a Daniel que nos contase su punto de vista.

  • Dado que ya se ha hablado sobre las diversas dificultades que planteó interpretar a Trump durante el debate y el modo en el que uno debe mantenerse imparcial: ¿Qué te pareció lo más complicado o reseñable a la hora de interpretarle?

Yo diría que lo más complicado y lo más reseñable es lo mismo en este caso. Trump no es un orador al uso. Tras haber visto vídeos de sus discursos ya sabía que no me podía esperar un discurso totalmente coherente, pero en el debate lo más difícil fue que en cada intervención que hacía (intervenciones de un minuto aproximadamente, por cierto) no había ningún hilo conductor. Podía estar hablando de Irán y en el mismo minuto hablar de las mujeres, de su hijo, de que es un gran empresario, de Yemen, de Alemania y de más cosas. Eso, a la hora de interpretar, se hace muy difícil porque no vas siguiendo un hilo lógico que te ayude, que te permita estar preparado para lo que viene.

200_s4
Además Trump tiene la característica de que habla muy claro, pero diría que lo hace cuando quiere. En otras ocasiones parece que está en la barra de un bar y deja sin terminar las frases, grita, no pronuncia bien las palabras o incluso utiliza términos que no corresponden en ese momento. En este último caso, adivinar cuál era la palabra que quería utilizar es complicado.

sounds-good

Sobre la neutralidad que tienes que tener a la hora de interpretar a alguien como Trump, obviamente hay muchas cosas que dice con las que yo no estoy de acuerdo, pero de eso me olvido completamente cuando estoy interpretando y lo que hago es intentar transmitirlo utilizando el mismo tono que utiliza él: si es enérgico, yo también; si está enfadado, yo
también; si se ríe, igual hago yo. Otra cosa es lo que piense cuando acabo la intervención, pero pienso que la gente que está viendo el debate en televisión y que no habla inglés debería poder entender con la interpretación lo mismo que ve un espectador que lo sigue en inglés, y aquí se incluye también los gestos y el tono, que van más allá de la
mera interpretación de una frase.

  • ¿Cómo se prepara uno para interpretar a Trump?

Viendo muchos vídeos suyos. Me he preparado viendo algunos de los debates entre candidatos republicanos en las primarias. Lo hacía leyendo la transcripción del debate para que no se me escapase ninguna palabra, sobre todo aquellas que utiliza y que son de una jerga “más de la calle”. Quería saber cómo habla exactamente, qué tipo de expresiones utiliza y prepararlas para la hora del debate. Y aunque no siempre puedes conocerlas todas, sí que ha ayudado.
Igualmente, he visto entrevistas o mítines de Trump en estos últimos días. Los mítines sirven para detallar los puntos de su política y te permiten hacerte una buena idea de cómo responderá a las distintas preguntas que le planteen durante el debate.
Por último, me he leído de arriba abajo el programa electoral que aparece en su web. Es curioso, porque hasta el mismo día del debate, su programa se basaba en 7 u 8 puntos bastante escuetos: el muro con México, ayuda a veteranos, reforma fiscal, economía, relaciones con China, comercio y poco más. Como decía, lo curioso fue que la misma noche del debate ese programa electoral “creció” por sorpresa. Ahora es bastante más extenso.

312a58e0-4374-0133-5ba8-0aecee5a8273
El muro aún no ha salido en los debates
  • Después de 8 años de Obama, de conocerle al dedillo, ¿qué diferencias como orador destacarías?

Te diría que destaco todas las diferencias. Obama me parece uno de los mejores oradores que me he encontrado. Pronuncia unos discursos con mucho contenido, haciendo hincapié donde es necesario, habla claro, se permite siempre un punto de humor para mantener la atención del público. Además su dicción es muy buena. Le gusta incluir en sus discursos citas de personajes célebres, historias de gente de a pie… Son discursos muy bien hechos pero muy cercanos a la gente.

gallery-1462115295-obama-mic-drop
En un mes…

Por el contrario, Trump me parece un torbellino. Creo que es la mejor palabra para describirlo. Ya he dicho antes que en un minuto para responder a una pregunta, te puede hablar de 9 cosas distintas. Deja frases sin acabar, “machaca” palabras, usa palabras que no corresponden, utiliza mucho lenguaje “de la calle” no para dar un punto de humor (como hace Obama), sino para hacer su discurso un poquito violento. Para mí son dos tipos de oradores totalmente distintos.

  • ¿Qué retos plantea cada uno de ellos?

Para mí el gran reto que supone interpretar a Trump es no perderte. A veces tienes la sensación de que, al interpretar, dices cosas sin sentido gramatical, o sin sentido en el significado. Pero es que es así. Y como nunca sabes cómo va a seguir la frase hay que ir muy pegado a él, aunque hable bastante rápido, porque si no puedes perderte.
Con Obama el reto es menor. Aún así, tampoco es fácil. Hay mucha diferencia entre el Obama que lee sus discursos en el Teleprompter, a una velocidad bastante alta, y el Obama que responde las preguntas de los periodistas sin guión. Ahí es mucho más lento y te permite recrearte más en la construcción de las frases. Pero cuando lee su discurso, hay que estar muy alerta para aguantar la velocidad que lleva e intentar no perder contenido.