Siete años no son nada

O sí… no lo tengo claro, pero el pasado mes de mayo este blog cumplió siete años y da la sensación de que fue ayer cuando tomé la decisión en un hotel de Lisboa de dar el paso para publicar la primera entrada. Aunque al mismo tiempo también tengo la impresión de que han sido más años y que el blog me acompaña desde hace una eternidad.

tenor
Siete

Me gusta leer o escuchar a otros compañeros con blog cuando les preguntan el motivo por el que abrieron su bitácora y cómo eligieron el nombre de la misma. Me temo que no tengo una historia interesante de horas de investigación, ni le di vueltas a mil opciones. Ya tenía un blog que no usaba para nada, le cambié el nombre y me puse como reto ver si escribía más de una entrada. Ya está, ni se me cruzó por la cabeza hacer una planificación del número de entradas que quería por mes, ni en qué día era mejor publicar, mucho menos si el nombre era bonito, un juego de palabras o siquiera si era corto y fácil de recordar. Confieso que en su momento quizás debería haberme planteado estas cuestiones, puesto que tienen sentido. Sin embargo, este nunca ha sido un blog planteado como herramienta de marketing, ni me ha llovido el trabajo por tenerlo. Quería comunicarme, sentirme menos sola en un momento en mi profesión en la que sabía que había otros traductores e intérpretes ahí fuera pero con los que no tenía contacto y era una forma de entablar conversación con compañeros.

Por supuesto, el blog nació de la inspiración obtenida en un congreso de traducción (la primera entrada), sitio estupendo para conocer gente, pero a pesar de ser intérprete y no tener reparos (no muchos) en interpretar delante de una sala llena, de cámaras, en la tele para miles de personas o en la radio para aquellos que madrugan, se me da fatal conocer a la gente en los saraos, soy menos de:

giphy
¿Cómo va eso, chati?

Y mucho más tipo:

tenor

En estos siete años el blog me ha dado sorpresas, la mayoría positivas, ha habido un sorteo de un diccionario médico, me ha permitido conocer gente, hablar sobre temas que me interesan y responder algunas consultas. Sobre todo he hablado de lo que me llama la atención y los aspectos de la profesión que me apasionan o me preocupan. Muchas entradas sobre formación (cursos, talleres, prácticas), entrevistas a otros compañeros para saber cómo son sus condiciones de trabajo, algunas entradas sobre anécdotas, algunas listas (sí, también soy humana), libros, películas y cuarto y mitad de exposiciones de fotografía (os debo la entrada de este año). Espero que sí algo transmite este blog es que no te aburres en este trabajo, no siempre es fácil, hay días muy frustrantes, pero no es posible aburrirse.

El primer año del blog me dijeron que no podrían nominarlo a premios por ser demasiado informal. Le di vueltas a esta idea, ¿valía la pena tomarme el blog más en serio, que fuera menos de andar por casa? Pero no me parecía la opción correcta. Me conozco y sabía que si convertía este blog en una obligación con fechas de publicación y temas “de moda” en el sector no duraría más de dos entradas. Este blog siempre ha sido una válvula de escape, una forma de contarle a alguien qué es mi trabajo sin aburrir aún más a familiares y amigos. Por eso no publico el mismo número de entradas cada año y últimamente publico menos, dado que muchos temas ya los he tratado. ¿Significa eso que este blog ha muerto? No, al menos no por ahora, el futuro es incierto. Mientras me apetezca escribir algo, el blog seguirá vivo.

Este año no os he dado la brasa con las votaciones del Top 100 Language Blogs 2017 porque me daba la sensación de que todas las primaveras os persigo pidiendo votos como un político cualquiera, solo que con gifs de Leonardo y el Oscar. Mañana se sabrán los ganadores, pero pase lo que pase, quería daros las gracias por leer el blog y por acompañarme en este viaje, incluso si tan solo lo habéis hecho una de las paradas del mismo.

 

giphy1
Este año en lugar de a Leo os dejo con Mahershala. Gracias

La pausa y la inmediatez

Esta entrada bien podría titularse “el fotógrafo, la fotógrafa-poetisa, el traductor-poeta y su intérprete”, pero tuitea tú semejante culebra.

Ayer me tocó el enorme placer de trabajar como intérprete de una pareja de grandes fotógrafos que presentaban su nuevo libro y exposición en Madrid. Si os gusta la fotografía en color seguro que os suena el nombre de Alex Webb, miembro de Magnum. Su mujer, Rebecca Norris Webb, también es fotógrafa pero antes de dedicarse a experimentar con el mundo cámara en mano, inició su camino profesional como poeta y sigue comunicándose a ritmo de versos. Son dos artistas profesionales, carismáticos, cercanos, amables, dispuestos a trabajar con su intérprete para que la velada sea un éxito, pues si la comunicación no funciona, el libro no se vende.

 

c7n4sojxgaan8jy
Los dos en plena presentación en una sala llena.

En las entrevistas individuales ya habían comentado que estaban encantados con la traducción del libro, conocen al traductor y han mantenido una comunicación fluida con él para que los textos que se entrelazan con las fotografías en el libro transmitan lo mismo en los dos idiomas. Una conversación que cruzó un océano, pero que, sobre todo, ha permitido plasmar la poesía de Rebecca en español con gran acierto.

Tal es la buena relación con el traductor, que se unió a la presentación y participó activamente en la misma. Alex Webb y su mujer Rebecca Norris Webb nos explicaron el origen de este proyecto colaborativo titulado Rimas de reojo en español y Slanted Rhymes en inglés.

Brooklyn. Slant Rhymes covers

¿Qué es lo que significa este título? Tal y como explica el libro, lo que se plantea en sus páginas (y en las paredes de la sala de exposiciones de La Fábrica en Madrid) es una conversación entre fotografías (una de cada fotógrafo) o entre imagen y texto, o entre texto y texto. Son conversaciones que riman pero no con una rima pura y clásica, se trata de ese tipo de rima que no es obvia, que no se deja ver a primera vista, es la que se percibe al leer palabras en voz alta y ver que, aunque no lo parezca, sí que riman y se comunican. Como es el caso en inglés de “blue” y “moon”.

defc
Dos imágenes de Cuba, distintos temas, misma paleta de colores.

Aquí, cuando Rebecca explicó este concepto en inglés, el traductor, Ignacio Fernández Rocafort, me miró y antes de que yo empezase a interpretar me lanzó el guante del reto: ¿Qué vas a hacer con eso?

Como todo, lo bueno de la preparación previa es que ya había leído un poco sobre el motivo por el que habían elegido el título en su cuenta de Instagram (sí, uno también puede usar las redes sociales para documentarse, incluso Snapchat en ocasiones es útil). Además, aprendes a identificar las palabras clave que pueden dar problemas, esas que van a salir sí o sí y buscas soluciones antes de salir de casa. Para tener material lo ideal es tener a mano las definiciones de los términos en los dos idiomas.

Definition of slant

  1. intransitive verb
  2. 1:  to take a diagonal course, direction, or path

  3. 2:  to turn or incline from a right line or a level :

reojo

mirar de reojo

1. loc. verb. Mirar disimuladamente dirigiendo la vista por encima del hombro, ohacia un lado y sin volver la cabeza.

2. loc. verb. Mirar con prevención hostil o enfado.

sesgado, da

De sesgar.

1. adj. oblicuo (‖ que se desvía de la horizontal o vertical).

2. adj. Desviado, tendencioso.

3. adj. quieto (‖ pacífico, sosegado).

Pero hablamos de poesía, las definiciones frías de diccionarios no bastan, por eso leer las palabras de Rebecca previamente me dio un poco más de munición para no pillarme y poder jugar.

Tras la presentación de cada elemento que daba vida a la conversación entre las imágenes que adornaban las paredes le tocaba el turno a las rimas de las palabras y para eso nada mejor que dejar a Rebecca leer extractos del libro en inglés, tras lo que Ignacio leía su traducción. Dos autores en un diálogo en dos lenguas que dejaba claro que la poesía sí se puede traducir.

2017-03-23 19.41.48
Alex, Rebecca y su libro. De gris y micrófono en mano el traductor

La exposición estará abierta al público en la librería de La Fábrica hasta el 22 de mayo (C/ Alameda 9) en Madrid, aunque solo se pueden ver 21 de las 82 fotografías que hay en el libro.

2017-03-23 18.39.42
Diálogos basados en relaciones formales, paletas cromáticas similares, etc.

Al inicio de la exposición nos encontramos con uno de los textos de Rebecca que habla de su relación indirectamente, inspirado por un paseo de noche que dieron al volver del cine a su casa en Brooklyn. Encima de sus palabras una imagen de Alex rompe con el tono árido de su proyecto sobre la frontera entre México y Estados Unidos dejándonos ver un atisbo de romanticismo. Es una fotografía que tomó cuando acababa de empezar a salir con la que hoy es su mujer. Lo que vivimos nos influye y se transmite en nuestro trabajo.

2017-03-23 18.40.12
Saturno, te vemos

La consecutiva en las exposiciones de arte es siempre un ejercicio de concentración, hay mucha gente a tu alrededor, algunos hablando en voz baja, otros con móviles pero sin saber cómo silenciar los mensajes de Whatsapp, los hay con cámaras que hacen más o menos ruido, con bolsas de todos los tamaños existentes, bebés muy críticos con la exposición, etc. Siempre hay un factor sorpresa, en este caso hubo varios: eramos tantos que parecía una sauna y como había nevado esa tarde llevaba más ropa de la necesaria (capas, el gran aliado del intérprete). También hay cosas que ya te esperas, como que el artista se mueva por la sala para explicar mejor su obra. En ocasiones se queda sentado y te facilita la vida pero, como no suele pasar, un cuaderno con tapas duras, un bolso que no abulte y agilidad y mucha diplomacia para dejar claro desde el inicio que para que puedas tomar notas se tienen que quedar quietos de vez en cuando.

ed99d7597c5a05c3a53ae4bcef418bfe
Maravilloso primer plano de mi nuca mientras tomo notas.

Al terminar la presentación, el traductor me aseguró que había resuelto bien las rimas de reojo y hablamos sobre lo diferentes y hermanadas que estaban nuestras funciones a la hora de acercar una obra compuesta y explicada originalmente en inglés al público español. Me encantó lo que me dijo: Tú eres la inmediatez de lo oral, sin tiempo que perder, yo funciono con la pausa, dejando reposar las palabras escritas para poder volver a ellas y ver si al leerlas, el lenguaje funciona, el texto fluye.

2017-03-23 18.11.48
Me encanta cuando los libros que he ayudado a presentar se conocen. Max Pam te presento al matrimonio Webb. (El cuaderno de notas es de servidora).

¿Corremos el riesgo de ser uberizados?

Uberización: 

  • Por representar un símbolo de un nuevo modelo económico, el nombre de la firma Uber se prestó para crear esta expresión. Esta expresión se usa para definir los nuevos modelos de negocios en los cuales particulares pueden efectuar transacciones económicas vía plataformas accesibles desde aplicaciones que se encuentran en sus celulares inteligentes o en sus computadores. Además de Uber, los últimos años han experimentado una explosión de oferta de plataformas que van desde el alojamiento con AirBnB hasta plataformas de intermediación financiera, otras dedicadas a los servicios domésticos, a los servicios jurídicos, etc. [¿Qué significa la “uberización” de la economía? – Foco Económico]

 

Hemos leído noticias sobre Uber y la uberización de ciertos servicios, aunque cada vez se habla más de la posibilidad de contratar servicios a través de aplicaciones, de sitios web, en los que nada más entrar planteas lo que necesitas, te aparece un presupuesto en cuestión de segundos y se te asigna un “profesional” anónimo que prestará dicho servicio en el momento que se necesite y sin dar una sola pega, siendo al mismo tiempo amable y agradable. Hasta ahí todo es de color de rosa pero, ¿es oro todo lo que reluce en la “uberización” de servicios? ¿Se van a uberizar los servicios de traducción e interpretación?

De forma imparable, aunque las actividades económicas tradicionales se resistan, se está produciendo una drástica transformación en la mayoría de los sectores que acabará con lo que hoy conocemos. La banca, las eléctricas y otras industrias están llamadas a transformarse con rapidez o a desaparecer. No importa lo grandes y potentes que sean, o se transforman, o antes de que se den cuenta estarán en la puerta de salida. – Eduardo Olier en El Economista.es

Esta fue una de las preguntas que nos planteó ayer en Madrid Henry Liu, el presidente de la FIT, la Federación Internacional de Traductores, en el encuentro de asociaciones de la Red Vértice organizado por Asetrad en su flamante nueva sede.

No es la primera vez que se escuchan los gritos de pavor de la multitud del sector:

  • Las máquinas van a quitarnos el trabajo.
tumblr_ogh49vcqti1uqrdeoo1_500
Me encanta el olor a traductor chamuscado antes del amanecer
  • La uberización va a hacer que se desplomen las tarifas.
  • El intrusismo, el intrusismo (perdón, es marzo y este grito suele sonar más fuerte en temporada baja).
giphy1
Corred insensatos

Volviendo al tema que nos atañe hoy, ¿son las máquinas el final de la profesión? ¿Son el malo de la película ellas solitas? ¿Tienen secuaces? Quizás nos estamos equivocando y en realidad son el Clark Kent que aún no sabemos que puede salvarnos.

Lo que sí tenemos que aceptar es que están aquí, la tecnología ya no es algo nuevo y el hecho de que los consumidores quieren una homogeneidad en el modo en el que contratan servicios también. Se ha hablado mucho del efecto Ryanair y los productos “low-cost” y a eso ahora tenemos que añadir la urgencia de una sociedad que exige servicios las 24 horas, los siete días de la semana y los 365 días del año.

20170310_110122
La idea es buena y la tecnología lo permite, pero ¿qué significa para nosotros?

En lugar de decir sencillamente que NO, no quiero saber nada de eso o SÍ, es el futuro, aprovechemos las oportunidades que ofrece, tendríamos que plantearnos algunas preguntas.

¿Qué supone uberizar el servicio de traducción e interpretación? En traducción ya llevamos tiempo viendo agencias que lanzan aplicaciones que ofrecen básicamente ese servicio a los interesados. ¿Qué quiere traducir? ¿Para cuándo lo quiere? Esto es lo que cuesta. Para poder ofrecer esto tienen que contar con una base de datos de traductores que permita sacar el trabajo independientemente de la hora y además necesitas unos precios muy competitivos. La gente que opta por contratar traducciones de este modo quiere rapidez y que salga lo más barato posible. ¿Dónde queda aquí la calidad? ¿Es siquiera parte de la ecuación?

20170309_165311
Nadie contrata un traductor para conocer gente guay, pero si puede optar por un servicio uberizado de traducción para ahorrar tiempo y dinero.

Si somos sinceros, todos hemos tenido clientes que necesitan la traducción para ayer y que te saltan sin el más mínimo atisbo de vergüenza que tampoco la quieren perfecta, “con entender un poco lo que dice me vale”. Ahí te plantean un conflicto profesional serio. ¿Sabemos hacer las traducciones personalizando el nivel de calidad en: mal pero no se nota mucho / medio bien / pasable / excelente / si Hemingway levantara la cabeza me invitaría a una copa? ¿Nos interesa incluir la moda de la personalización o “customizar” nuestro trabajo hasta ese punto? ¿Es rentable hacerlo? 

Muchas preguntas, pero es necesario planteárselas en un mercado en el que tienes dos opciones: trabajar a destajo con tarifas bajas o ofrecer un nivel de calidad acorde a las tarifas que planteas. Si vamos más allá, la siguiente pregunta es: ¿Qué es lo que entendemos por calidad? ¿Es lo mismo que lo que entienden los clientes que nos contratan?

20170310_110446
Una cosa está clara, si prometes un servicio de calidad, lo tienes que dar.

La calidad no puede ser una promesa vacía que usemos para defender nuestras tarifas y que luego se quede en nada.  Si quiero cobrar tarifas altas tengo que diferenciarme del resto siendo bueno en lo que hago, esforzándome más en la preparación de los proyectos, formándome cada poco para mantenerme actualizado y seguir ofreciendo valor añadido a los clientes. Tampoco nos vendría mal escuchar más a los clientes, descubrir qué necesitan y de qué se quejan de servicios previos que han tenido.

Esa teoría es buena y ciertamente funciona pero, ¿qué hacer cuándo el cliente prefiere algo barato incluso si no es tan bueno?

20170309_165827
Existen distintos tipos de clientes igual que hay distintos tipos de servicios de traducción

El cliente debería conocer más el servicio, para saber así qué tipo de traductor o intérprete está contratando y qué calidad es la que puede esperar. No es lo mismo un traductor literario que traduce todas las novelas de un autor, un traductor autónomo que quiere ganarse a ese cliente, uno que trabaja para la agencia X y no tiene clientes asignados fijos, un traductor en plantilla que trabaja solo para una empresa, una agencia que mima a sus traductores por ser valiosos activos o un aplicación de móvil que te promete la traducción de 10.000 palabras en dos días.

20170310_110626
¿Quién traduce o interpreta tus contenidos?

La autoría, el que se sepa quién hace qué, es uno de los temas más complicados de nuestro sector. Quizás en la traducción editorial o literaria las cosas sean algo más fáciles (tampoco tanto, consultad la campaña Acredítame – Cita al traductor para ver de qué hablo). Pero en otros campos, por ejemplo el de la interpretación, la cosa es mucho más compleja. Durante años nos hemos enorgullecido de ser invisibles, si no se nota la presencia del intérprete es que estamos haciendo bien nuestro trabajo de facilitar la comunicación (cierto), pero esta invisibilidad nos perjudica a la hora de poder vender nuestros servicios. La clave es encontrar un modo de mantener la confidencialidad que piden muchos clientes y nuestra capacidad para vender nuestra experiencia profesional. Parece fácil y a veces no lo es tanto. Henry Liu comentó aquí el caso de una delegación china que visitó Nueva Zelanda (su país de origen) con unas 800 personas en total, de las que 9 eran intérpretes. Tenían un intérprete para las ruedas de prensa, otro para la negociaciones, etc. Nuevamente, la idea no es mala, si te juegas millones y necesitas que tu mensaje llegue tal y como tú quieres, ¿por qué no invertir en conocer los activos que te pueden dar los mejores resultados dependiendo de la situación? No hay un intérprete que sea bueno en todo, pero todos sabemos en qué somos mejores y dónde realmente destacamos. ¿Por qué no aprovechar eso? Aquí, Natalia González de AICE, Asociación de Intérpretes de Conferencia de España, apuntó con acierto que uno de nuestro principales fallos a la hora de ofrecer nuestros servicios es saber vendernos. No hablamos aquí de los colores que tenemos que elegir como fondo de la web, ni del grosor de las tarjetas de visita, sino de nuestra capacidad para expresar de forma clara, profesional y atractiva en qué somos realmente buenos, en qué somos mejores que otros que ofrecen el mismo precio o tarifas más bajas.

Las máquinas nos dan mucho miedo, no es nada nuevo: Google Translate nos va a quitar el trabajo, los nuevos auriculares que interpretan mientras caminan nos van a quitar el trabajo y encima son bonitos. Todos tenemos un familiar angustiado que nos manda artículos al WhatsApp con estos inventos que nos dejarán viviendo bajo un puente.

real-time-translator-ear-waverly-labs-fb
Bonitos son

Llevamos años escuchando esto, quizás sea hora de ver lo que ha pasado en ese período.

20170309_170852
En 2014 ya hablaban de este tema en el congreso de la FIT

La traducción automática o MT es una realidad, hay una inundación de datos que requieren traducción, hay comunicados internos, manuales de instrucciones, etc. Henry Liu lo ha comentado: no existe una crisis de material a traducir e interpretar. Ese no es el problema, hoy por hoy se traduce más que nunca antes.

20170310_110359

No se trata de una crisis de palabras, en la actualidad ni siquiera hay una escasez de profesionales preparados (hay quien dice que incluso somos demasiados) pero sí que existe una crisis de percepción del valor de nuestro trabajo que da como una resultado una crisis de tarifas. Si no percibo que contar con un profesional preparado y serio tiene un valor añadido, voy a estar encantado de contratar a alguien por cuatro duros. Lógicamente, las futuras generaciones verán que esta no es una profesión suficientemente rentable y estudiarán otra cosa y en un futuro sí que tendremos una crisis de escasez de traductores e intérpretes que no beneficia al sector.

Ahorrar costes solo pone en peligro la sostenibilidad del sector.

Ahora bien, ese es nuestro trabajo, dejar claro qué hacemos y, para ser expertos en comunicación, se nos da fatal comunicarnos con el mundo exterior, ese que puede convertirse en un cliente potencial. Invertimos mucho en herramientas de software, actualizamos los programas de traducción asistida, intentamos ser cada vez más eficientes, llenamos las cabinas de tabletas, diccionarios electrónicos, cascos con mejor sonido, etc. Todo eso es aprovechar la tecnología para mejorar el servicio y es bueno. Pero en traducción estamos viendo que a veces eso juega en nuestra contra a pesar del tiempo y dinero invertido.

Henry Liu puso un par de ejemplos excelentes para ver lo absurdo que llega a ser:

20170309_172913
Si en las pruebas no me detecta nada nuevo no pago, hay una concordancia del 100% con la radiografía anterior
  • El ejemplo del médico está muy trillado pero vamos a verlo desde el punto de vista de la interpretación. Si eres el intérprete de la rueda de prensa del inicio de las reuniones del G7 o G8  en los últimos años te han tocado los mismo temas: la guerra de Siria, la crisis económica, Grecia, Brexit, el populismo, el calentamiento global. Muy bien, pues cada vez que salga un tema que ya se haya interpretado el intérprete cobra un 10% menos de la tarifa o no lo interpreta. Si nos parece ridículo en un servicio, ¿por qué dejamos que nos impongan ciertas cosas en otro? A ver que la interpretación no se libra de las peticiones desquiciadas. No creo que sea la primera a la que el cliente le quiere descontar (sin éxito) de la tarifa total los 15 minutos de la pausa del café o los 45 minutos de la pausa comida.
200
No soy una máquina, no me desenchufo en la pausa café (que además rara vez dura 15 minutos). Ni soy un parking y no cobro por minutos

Nos reímos mucho de las “supuestas” traducciones hechas con programas gratuitos o baratos y las subimos a todas las redes sociales como modo de defensa contra el ataque de las máquinas, pero, ¿estamos seguros de quién ha sido el que ha traducido eso? A ver, en este caso, ¿quién ha sido?

20170310_110551
Se trata de una traducción literal del chino: resbale y caiga con cuidado
  • A) Esto ha sido G* Translate
  • B) Ese primo del director que pasó un verano estudiando chino y que hace traducciones de vez en cuando para sacarse unos eurillos
  •  C) Un traductor con inglés como lengua D o incluso F que había recibido pocas ofertas ese mes y total, es un montón de señales de advertencia, no puede ser tan difícil.
  • D) ¿Vamos a pagar a un traductor para esto? Trae para acá, que esto lo saco yo en un rato libre que hablo un inglés de Oxford nivel bilingüe.
  • E) Un traductor con buen dominio de chino e inglés con dos copas de más o un gripazo brutal de esos que no te dejan ver bien ni la pantalla.

¿Podéis acusar sin dudar a la máquina?

Lo que queda claro es que la tecnología ha llegado para quedarse, tenemos que aprender a aprovecharla, que el mercado demanda cosas de forma diferente, que tenemos que ser flexibles pero no por ello renunciar a una tarifas que nos permitan vivir de nuestro trabajo y sobre todo, no renunciar a tener vida. Las máquinas pueden trabajar las 24 horas, yo no y tampoco quiero hacerlo. Por lo que si quiero que me contraten, tendré que especializarme, venderme bien y ofrecerle al cliente lo que le prometo. ¿Corro el riesgo de ser uberizada?

giphy

 

Muchas gracias a Asetrad por permitirme acudir, ha sido un placer escuchar a Henry Liu que habla de la realidad del sector sin dramatismo, con los pies en la tierra y con conocimiento de causa, dado que recorre el mundo visitando las asociaciones locales para ver qué podemos aprender unos de otros.

 

LOS MEJORES BLOGS DE TRADUCCIÓN E INTERPRETACIÓN 2016

El otro día una de las organizadoras con las que trabajo todos los años dijo al verme entrar en la sala de reuniones:

Sabes que ya es primavera cuando aparece Aida con el cuaderno y los post-it de colores.

Pues esta entrada es un poco lo mismo. Todos los años por estas fechas os recuerdo que se ha abierto el plazo para votar a los mejores blogs, pérfiles de Twitter, canales de Youtube y páginas de Facebook del sector de la traducción y la interpretación.

Si alguien cuelga información interesante en su página de Facebook para que no nos perdamos ni un solo artículo sobre traducción o si nos ayuda con sus tuits para que no se nos escape ni un solo curso o taller que nos pueda interesar se merece un poco de cariño, así que un voto es una manera de darle las gracias por su esfuerzo.

¿Qué tengo que hacer?

Es muy sencillo. Basta con pinchar en el enlace correspondiente, buscar en la lista el blog, persona o canal que os guste y darle a VOTE. Ya está, sin pagar nada, ni registrarse, ni demostrar que no eres un robot (Terminator, puedes votar, no pasa nada), sin dejar en prenda a tu perro, sin tener que jurar por las almenaras de Gondor ni nada por el estilo.

Si quieres votar al mejor en Twitter: VOTA TWITTER

Si quieres votar al mejor en Facebook: VOTA FACEBOOK

Si quieres votar al youtube del sector: VOTA YOUTUBE

Si quieres votar al mejor blog (guiño, guiño): VOTA BLOG

 

Lo lectores habituales del blog a estas alturas esperan el gif que acompaña a estas entradas, suele ser Leonardo mirando con cariño no correspondido a la estatuilla dorada, pero este año todo ha cambiado para Leo, así que vamos a hacer lo propio…

bear
Celebremos un año más de blogs

Heathcliff de los páramos

Ayer en plena tarde de tormenta primaveral se presentó en sociedad la edición de lujo de Cumbres Borrascosas, ilustrada por Fernando Vicente y traducida por la fantástica Amelia Pérez de Villar. ¿Cómo le dices que no a eso? Heathcliff es uno de los mejores anti-héroes de la literatura británica y eso que las novelas nacidas en la isla tienen una buena selección de caballeros con esquinas oscuras en su interior.

20160507_164814[1]
Presentación, exposición y firmas
La presentación tuvo lugar en la librería Panta Rhei en Madrid, paraíso pensado para los amantes de las ediciones cuidadas hasta el más mínimo detalle y los libros ilustrados. Sus estantería están llenas de pequeñas joyas.

 

Por si esto fuera poco, en la planta de abajo tienen expuestas las magníficas ilustraciones de Fernando Vicente y es una pena que no las vendan, son muy especiales y encajan con el libro muy bien.

20160506_202747[1]
Hay algunos árboles genealógicos que se las traen
Ahora, volviendo al libro en cuestión, la única pega que le puedo poner a todo es que la presentación fue muy breve. Arrancó con una mención de honor a la editorial Tres Hermanas que ha hecho posible un libro tan bonito, especial y tan de coleccionista y luego se cedió la palabra al ilustrador que habló sobre los personajes. Primero reconoció no haberse leído la compleja historia de amor y odio de los Earnshaw antes del proyecto y que había tenido el enorme placer de descubrir a Heathcliff y a Catherine a medida que iba trabajando.

20160506_194549[1]
Los padres de la criatura: Fernando con el libro en la mano y Amelia a su lado.
Llegados a este punto una voz valiente preguntó: ¿Aprovechaste la traducción de Amelia para leer la novela? Es verdad que en un primer momento no se presentó a la traductora, pero Amelia estaba allí y muchos de los presentes habíamos ido para escuchar lo que supone la inmensa aventura de traducir a una de las hermanas Brönte. Fernando nos contó que el proceso de trabajo no permitió que pudiera aprovechar la traducción de Amelia pero que leyó una de las traducciones anteriores.

La siguiente pregunta fue sobre la protagonista, una mujer que ha marcado tanto la literatura como el imposible y oscuro Heathcliff. ¿Por qué ha dibujado a Catherine Earnshaw pelirroja? Si nos fijamos en las películas (hay unas cuantas adaptaciones para el cine y la televisión) esta mujer, a partes igual apasionada y egoísta, siempre es morena.

 

La respuesta fue estupenda:

Al leer la novela tuve la sensación de que esta mujer más que apasionada o enloquecida por el amor, lo que está es algo desquiciada y la locura muchas veces se asocia al color rojo.

20160506_202717[1]
Loca pero divina
Después le tocó el turno a la traductora y la primera pregunta fue: ¿Cómo se lanza uno a la complicada tarea de traducir un clásico? Por que guste o no, Cumbres Borrascosas es una de esas novelas que entra en la lista de clásicos de la literatura. Ha influido a muchos otros escritores, es la totalidad de la obra de una mujer con una vida breve pero no por ello menos complicada que la de la protagonista. Amelia Pérez de Villar respondió que era difícil decir que no a un proyecto como este, que es todo un regalo, pero que eso no reduce el peso de la responsabilidad de acometer una misión como esta. Sobre todo porque ya existen varias traducciones de la novela. La que tengo desde la adolescencia es la de Juan G. de Luaces de 1975 para ediciones Destino, pero la más conocida es la de Carmen Martín Gaite para la editorial Alba.

9788484289616_1

 

Amelia habló con respeto y aprecio de esa traducción y de que hay ocasiones en las que algunos de los clásicos se deben revisar, cada traductor deja un poquito de su estilo impregnado en el libro pero en casos puntuales puede dejar algo más que un poco o incluso tomar decisiones como la de sentar a Madame Bovary cuando su amante la deja a pesar de que en el original la pobre está de pie. Pero, claro, ya se sabe que es mejor recibir ciertas noticias sentada.

20160506_203619[1]
La traductora (sentada) con su criatura
Como nos dijo: cuando traduces literatura, hay libros con los que sueñas, libros que esperas o que entran dentro de lo posible y luego está esa lista de títulos que nunca siquiera imaginas que puedan pasar por tus manos. Este entraría en esa última categoría.

Cuando estudiaba filología inglesa te tocaba leer Cumbres Borrascosas al menos una vez cada año. Teníamos apuestas sobre el número de veces que tocaría saludar a Heathcliff por curso cuando salían las listas de libros que había que leer en cada asignatura. Vamos, si eras capaz de recitar el discurso entero que arranca con “¡Ojalá despierte entre mil tormentos!” en castellano e inglés te convalidaban segundo.

tomheathcliff2009
“May she woke in torment” – Más tormento fue ver a Tom Hardy con esta peluca haciendo de Heathcliff

No es la primera vez que estos carismáticos personajes son ilustrados, la novela no es quizás el material más adecuado para un cómic pero su historia suscita interés y ha enganchado a generaciones de lectores.

 

No sé si os habréis fijado que hasta ahora estoy haciendo todo un esfuerzo para no destripar la trama, más que nada por si alguien no ha leído Cumbres Borrascosas y entre esta reseña y lo tormentoso de la primavera se decide a darle una oportunidad. ¿Qué le espera? Mucho páramo, un paisaje un tanto desolado e inhóspito, una familia a la que le vendría bien un psicólogo y una historia de amor que ríete tú de las sombras de otros, porque estos sí que saben de atormentar a propios y ajenos.

tumblr_ljxlcppyzt1qdth1ho1_500
De champú desde la versión de Laurence Olivier no saben tanto

Heathcliff es el protagonista que te encanta aborrecer y al que esperas que las cosas les vayan bien y mal al mismo tiempo. No es un señor Darcy, ni siquiera un familiar lejano por parte de madre. Actores de buena mandíbula han interpretado a ese hombre de pocas palabras y mucho entrecejo fruncido.

 

Pero la dama de la historia no es tampoco una damisela inglesa al uso. Catherine araña cuando debe y cuando no también. Se rebela, pelea, traiciona y le complica la existencia a más de uno.

giphy2

 

Si no la habéis leído, esta es vuestra oportunidad y en edición de lujo. Ya la tenía y no he podido decirle que no, hay libros a los que no se les niega nada, mucho menos un hueco en la estantería.

20160507_164456[1]
Algo nuevo, algo viejo y algo azul

El fantasma literario

El fantasma es una figura muy socorrida en muchos libros y en las obras de Shakespeare. ¿Qué habría sido de Hamlet sin el fantasma de su padre que vagabundeaba a horas indignas por sitios en los que debía hacer un frío considerable? Probablemente habría sido una obra mucho más insulsa y más parecida a Dawson Crece con todos su conflictos adolescentes. ¿Cómo habría sido posible arrancar el dramón entre generaciones y saltos en el tiempo de Cumbres Borrascosas sin el supuesto fantasma de Catherine saludando desde la ventana? ¿Sería posible Harry Potter sin fantasmas? En los primeros libros eran divertidos pero al mismo tiempo eran más útiles que Wikipedia, gracias a todos los años de secretos que atesoraban.

Tranquilos, no voy a mentar cada fantasma que ha pasado por las páginas de un libro, pero hay muchos y además de esos que sí reciben nombre o cierto protagonismo, hay muchos más, invisibles, pero no por ello menos necesarios: los traductores.

ghostbuster-marco-una-generacion-y-estos-gifs-prueban-el-porque-9
¿Para cuándo dice que quiere la entrega de los primeros capítulos?

Los lectores más fieles del blog me dirán aquí que esto les suena y no andan desencaminados. Hace ya unos años, tres para ser exactos, publiqué una entrada sobre la presentación de un libro escrito por varios traductores y que intenta explicar el oficio: los traductores fantasmas. Entonces ya hablaba de la traducción utilizando imágenes de Los Cazafantasmas para ilustrarla. Bueno, han pasado tres años y tenemos una nueva película y un nuevo libro entre manos.

2016-03-22 20.56.19

El pasado martes 22 de marzo se presentó en La Central de Madrid el libro El fantasma en el libro de Javier Calvo, publicado por Seix Barral, con un coloquio sobre la traducción literaria que contaba con la presencia del autor (también traductor), Pilar Adón (traductora y editora), Mercedes Cebrían (traductora) y Javier Lucini (traductor y editor).

 

Por si leer toda la entrada os parece demasiado compromiso en plena Semana Santa pero os interesa el tema, os dejo el enlace a la entrevista que le han hecho a Javier Calvo en la radio: El ojo crítico.

Dicho esto, ¿de qué se habló en el coloquio? De muchas cosas. Vamos por partes.

Se trató bastante el tema de las editoriales, no hay que olvidar que entre los presentes había dos traductores que también son editores. Se mencionó la relación entre escritor-traductor-editor. De lo necesario que es dejar de mirarse el ombligo y aprender sobre el resto de pasos del proceso que es sacar un libro al mercado. Se aprende sobre la distribución, el papel de los libreros, las cifras (siempre importantes) y cómo los posicionamientos justifican cada actuación.

Uno de los fenómenos editoriales más relevantes en opinión de algunos de los presentes era la proliferación en los últimos años de nuevas editoriales, más pequeñas, más independientes y sobre todo, más arriesgadas. Pilar Adón nos habló de Impedimenta. Que es una editorial que cuida mucho a sus traductores, hasta el punto de que se incluye una pequeña biografía de los mismos en el propio libro tras las del escritor. Esto despertó un debate sobre si eso era o no realmente necesario. Primero por la necesidad de mantener al traductor como un fantasma invisible, que no altere con su voz la del autor, y en segundo lugar, por un motivo mucho más práctico. Si incluyes la biografía del escritor y del traductor, ¿qué pasa con la del corrector/editor/maquetador/ilustrador/revisor, etc.? ¿Acaso no son ellos también padres o al menos comadronas durante el parto de la criatura? Pero si metemos todas las biografías, la cosa se nos podría ir de las manos y parecer las etiquetas de la ropa de Zara o los interminables créditos de Blade Runner. Claro que visto lo visto, si la cosa va de ahorrar páginas y espacio, acabamos en la preocupante tendencia en la que las obras ni siquiera mentan a sus traductores y sus nombres se pierden en el olvido.

tumblr_m725nbjsjc1qeevc3o4_250
Traductores que se pierden en el tiempo

 

Desde luego si uno consulta la web de Impedimenta (enlace en el párrafo anterior), verá que el nombre del traductor figura en la ficha del libro de una manera visible y adecuada.

Pilar también comentó que en los grandes grupos todo lo que se hace en torno al lanzamiento de un libro está enfocado a la venta y que las nuevas editoriales, que también quieren vivir de su trabajo (lógicamente), se permiten tener catálogos más cuidados, en el sentido que el editor puede permitirse un catálogo poblado por autores que realmente le gustan. Algunas veces estas son misiones suicidas si sus gustos no coinciden con los del público.

También se habló de las nuevas traducciones de los grandes clásicos. ¿Es realmente necesario volver a traducir Ana Karénina (1877) si ya está traducida desde hace años? Aparentemente sí. Nos contó la anécdota sobre una escena en el libro en el que los personajes toman un aperitivo con caviar y vodka que curiosamente no figura en la traducción española original, quizás porque la idea de un aperitivo antes de la cena no encajaba con la cultura local de ese tiempo, quizás porque la adaptación más lógica habría sido decir que se tomaron unas tapas antes de cenar (cosa que habría rechinado de mala manera) o quizás todo se debía a que el anterior traductor se la había merendado sin compasión. Porque hay que tener en cuenta que en esa época muchas de las traducciones que nos llegaron del ruso eran más un ejercicio de relé en traducción que otra cosa. Para los que evitan las entradas sobre interpretación en el blog, el relé es cuando no puedes interpretar directamente de sala porque desconoces el idioma y tienes que utilizar el audio de otra de las cabinas para poder volcar el mensaje a tu lengua de trabajo o como la define el SCIC:

Interpretación de un idioma a otro a través de un tercero

Pues lo mismo pasó a la hora de traducir las novelas rusas, que en muchos casos se traducían usando las traducciones de otros al francés o inglés. Peor era el caso de las obras en lenguas como el polaco, que podían pasar por el francés y de ahí al inglés antes de ser traducidas al español. Vamos, un teléfono escacharrado decimonónico.

tumblr_nrcpaddgve1tk2heto1_540
¿Cómo es eso de que no hay caviar y vodka?

En otras ocasiones las omisiones en las traducciones se debían a elecciones propias y absolutamente subjetivas del traductor. No existía el mismo sistema de controles que hay hoy en día y además el conocimiento de lenguas extranjeras en general era bastante más bajo, por lo que muchas veces los editores no tenían herramientas a su disposición para confirmar si estaba todo en orden y en algunos casos, eran los propios traductores los que no entendían del todo un giro cultural o lingüístico, no estaban de acuerdo con una idea o sencillamente no sabían cómo resolver un entuerto y elegían la opción de esconder ese párrafo (escena, página y por lo comentado, incluso capítulo) bajo la alfombra.

Tengo una edición de la Divina Comedia que perteneció a mi abuelo, que publica la carta del traductor al inicio y que es una joya a la hora de explicar la situación de la profesión en un pasado no tan lejano:

Mi querido amigo: Después de concluido mi penoso trabajo de interpretar y traducir verso por verso la Comedia de Dante, toda entera, aquí me tienes perplejo sobre su publicación en las presentes circunstancias. Un hombre de mis creencias religiosas y de mis opiniones políticas, naturalmente no ha de querer dar pábulo al espíritu irreligioso y revolucionario de Europa en los días en que tan sañudo se presenta contra el poder temporal del Papa. Pero la explicación del pensamiento del gran Poeta, generalmente mal interpretado por los que no son buenos, ¿puede contribuir a extraviar los espíritus, o, por el contrario, impedirá que se hagan de él citas falsas o equivocadas…

Si crees útil que vea la luz pública, pon a continuación de esta carta e Prólogo que te dicte la conciencia, y vaya todo al impresor.

Javier Calvo comentó que las prácticas de control de calidad y la profesionalización seria de nuestra labor arranca a mediados de la década de los 80 para evitar errores como los antes mencionados.

También se habló de la figura de los escritores-traductores. Si antes hemos dicho que el traductor ha de ser un fantasma (si bien no anónimo), que facilite la transmisión del mensaje sin aportar en exceso el sonido de su propia voz, la cosa se complica cuando es un escritor el que firma la traducción. Por una parte está la defensa lógica: un buen traductor literario (o no literario) tiene que saber redactar en su lengua de llegada y hacerlo bien. Nadie mejor que un buen escritor para eso, pero el ego de un escritor es más complejo que el de un traductor acostumbrado a las sombras. Si alguien ha leído la traducción del Orlando de Virginia Woolf a manos de Borges puede comentar si tiene o no un cierto sabor argentino.

 

9788435008990

 

En ese momento se abrió un nuevo debate: Si bien es cierto que ahora los traductores contamos con un mejor nivel en los idiomas de trabajo, tenemos internet con todos sus recursos y viajamos más para empaparnos de las culturas con las que convivimos en los textos, ¿no es cierto que los traductores del pasado fallaban en documentación pero nos daban sopas con ondas en la calidad de la redacción?

Aquí se manifestaron opiniones de todo tipo. Se culpó a la cultura audiovisual y a la influencia del inglés. Se mencionó que también puede deberse a que el material no es tan bueno, es decir, que los propios escritores cada vez redactan peor, por los motivos que sean. Quizás la propia industrialización del proceso de traducción que garantiza los niveles de control ha mecanizado en exceso el oficio, acentuando su parte industrial y aplanando los textos. La literatura siempre se ha alimentado de otros textos y expresiones culturales y como ahora parece que la cultura se hace en inglés o se traduce desde el inglés, su influencia es algo con lo que hay que lidiar en un mundo que tiende a ser demasiado monocromático.

Eso por no hablar de la corrección política que no solo afecta a las cabinas de interpretación o a los discursos oficiales. Muchos traductores se enfrentan a dudas ante ciertos textos. Si dejas lo que está puesto te arriesgas a ofender a parte del público lector pero si tomas la decisión de rebajar insultos o ideas, estás traicionando al autor. Esa eterna tentación de enmendar al autor y sus cojeras que es ahora una carga mucho más pesada de lo que pudiéramos pensar (y vuelvo a la cita del traductor de Dante para ver que las cosas cambian tanto que a veces damos toda la vuelta y regresamos al mismo punto).

2016-03-22 19.47.36
La sala llena

Como era de esperar, si hablamos de adaptar textos, no se podía pasar por alto el rompecabezas favorito de los traductores literarios: el español neutro. Ese anhelo de todo editor que tiene que vender libros a los dos lados del charco y que pide algo que es más un unicornio que un fantasma.

Javier aquí entró en detalles y me temo que si me extiendo más esta entrada va a ser peor que la tradición de ver Lo que el viento se llevo en Semana Santa (que empiezas el jueves y el domingo con un poco de suerte logras levantarte del sofá). Pero lo que me pareció super curioso y desconocía fue una de las cosas que dijo sobre este problema. Se habla mucho sobre este “español neutro”, porque los libros que suenan muy españoles molestan a algunos lectores en países latinoaméricanos, acostumbrados a las traducciones realizadas en Argentina o México (principalmente) y lo mismo pasa en la otra dirección (aunque las quejas las he visto más en doblaje y subtitulado). La pregunta ante esto era de esperar, ¿pasa lo mismo con el inglés? ¿Se piden traducciones de inglés neutro? Tengamos en cuenta la cantidad de países diferentes y muy separados geográficamente que usan la lengua de Shakespeare como idioma oficial. Javier Calvo nos explicó que en este caso los angosajones son mucho más prácticos y cuentan con un paso intermedio. Es decir, que un libro traducido por un inglés que se vaya a publicar en Estados Unidos pasará antes por un intermediario que adaptará el texto al inglés americano y viceversa. Bromeó diciendo que siempre se imagina a ese paso intermedio con su ordenador flotando por encima del Atlántico.

81jckm7wb1l

 

Por supuesto se preguntó por tarifas y estuvimos a punto de entrar en lo que Javier denominó el “bucle infinito” en el que entramos todos los traductores-intérpretes cuando nos encontramos con otros compañeros. Se preguntó por G++gle Translate (no hace falta que añada la respuesta) y se habló mucho de literatura, traductores y del amor por este oficio. Si os habéis quedado con ganas de más, ya sabéis, toca darse un paseo a la librería más cercana.

slimer-0
Traductores, traductores por todas partes